La punta de la crecida llegará a la Ribera Baja al mediodía del miércoles

El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, se ha reunido con los alcaldes de la comarca de la Ribera Baja del Ebro

En la tarde de este martes ha tenido lugar una nueva reunión del Cecopi, de cara a evaluar los daños y posibles actuaciones a llevar a cabo para frenar la fuerza del río Ebro. Allí se ha determinado que la punta de la crecida llegará a la Ribera Baja en el mediodía del miércoles o a primeras horas de la tarde, por lo que ya se preparan para ello.

En este sentido, el jefe de servicio de Protección Civil del Cecopi, Miguel Ángel Clavero, ha valorado que la punta de la avenida está estabilizada a la entrada de la ciudad de Zaragoza, mientras que ya se han producido descenso en zonas como Alfocea o Monzalbarba. Las próximas zonas donde se mantiene alta precaución son Pina y Quinto.

Durante la tarde se ha trabajado también en El Burgo de Ebro, «reforzando una mota que protege en primera instancia del río «y se ha construido una segunda línea de seguridad más cerca del casco urbano por si acaso salta la primera mota, que pueda ser retenida en el segundo cordón elaborado».

También se vigilan en Pina de Ebro todas las escalas colocada para ver cómo evoluciona la crecida y así «tomar las decisiones oportunas». Por su parte, se utilizan todos los equipos de achique de la UME en esta localidad para controlar «los aportes de agua que hace el río a la zona baja del pueblo y que están inundando algunas zonas, pudiendo en algún momento afectar al casco urbano».

Un caudal menor que en 2015

La Ribera Baja será la siguiente parada de la crecida del Ebro tras llegar a lo largo de este martes el pico a Zaragoza. Un máximo que, no obstante, apunta a ser inferior que la de 2015, ya que se espera menos agua a su paso por la capital aragonesa y no hay aportaciones del río Gállego, que apenas transporta unos cinco metros cúbicos/segundo.

Así lo ha transmitido el presidente de Aragón, Javier Lambán, tras la última reunión del Cecopi en Pina de Ebro, a donde se trasladará el Centro de Mando del operativo que controla la riada. El líder del Ejecutivo ve estas “alentadoras” previsiones “con más tranquilidad”, advirtiendo de que, si el río Gállego “llegara con 400 metros cúbicos/segundo”, habría “una angustia absoluta”.

Del mismo modo, Lambán espera que no sea necesario proceder a desalojos en Pina de Ebro, y se ha comprometido con los alcaldes de la ribera a reunirse con ellos una vez pase la crecida para continuar los trabajos sobre el río para “aminorar los daños” que produzcan las futuras riadas. “Después de la crecida ya hablaremos de daños y de seguir actuando en los ríos. Los trabajos en los últimos años han surtido efecto. Hay que seguir incrementando las actuaciones”, ha señalado.

Por otro lado, el Rey Felipe VI se ha puesto en contacto esta misma mañana, durante la reunión del Cecopi, con el presidente aragonés, para “informarse de la situación del río” y transmitir su “solidaridad” con los vecinos, demostrando, según Lambán, “un alto conocimiento de lo que pasa en este país”.

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