La DGA activa el Plan de Inundaciones en situación 1 por la posible crecida del Ebro

La futura Ley del Sistema de Protección Civil y Coordinación de Emergencias de Aragón persigue “pasar de gestionar los desastres a controlar el riesgo de desastres”

Ante los desbordamientos de ríos que están teniendo lugar en diferentes autonomías a causa de las fuertes lluvias y el deshielo durante los últimos días, el Gobierno de Aragón ha decidido activar el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Procinar) por una posible crecida extraordinaria del Ebro. Unas avenidas que afectarían especialmente a las localidades de la ribera. Por el momento, se establece el nivel o situación 1, lo que se traduce en la utilización de los efectivos de los que dispone la Comunidad. Así lo ha anunciado de manera oficial la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, que ya lo había adelantado durante la sesión plenaria de este viernes en el Parlamento autonómico.

Así pues, se ha decidido activar también el Centro de Coordinación Operativa (Cecop), entendido como un elemento dinámico que va reuniéndose a lo largo de un mismo día o durante varias jornadas. «Nos reuniremos las veces que hagan falta si la evolución de la crecida va a peor. Nuestra agenda está totalmente abierta», ha asegurado la responsable autonómica. Si la situación empeorara, la DGA se vería obligada a pasar al nivel de alerta 2, lo que significaría «echar mano» de recursos y efectivos que trascienden de Aragón, como el caso de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Previsiones de altos niveles de agua 

Según ha explicado la responsable autonómica, se prevé un importante nivel de agua, incluso superior a los 2.400 metros cúbicos. Actualmente se sobrepasan los 1.070 en Zaragoza ciudad, una cifra un poco más alta en la localidad de Novillas. «No se trata de alarmar, sino de lanzar un mensaje de prudencia y responsabilidad, sobre todo en el sentido de que las administraciones estamos preparadas para afrontar cualquier tipo de contingencia», ha asegurado.

Lo que preocupa especialmente son el panorama que se está viviendo en la parte de Navarra y las altas temperaturas, que se sitúan este viernes por encima de los catorce grados, aunque volverán a bajar durante el fin de semana. De todos modos, Pérez ha destacado que los embalses de Yesa y Búbal están muy bajos y «laminan perfectamente la llegada que pueda proceder del Pirineo».

Además, a primera hora de la mañana la DGA ha abierto un chat con los diferentes ayuntamientos de los municipios que puedan verse afectados para informarles de lo que vaya sucediendo. «Les iremos informando, les enviaremos el informe que la Confederación Hidrográfica del Ebro tenga en cada momento y les mantendremos al tanto de todo», ha expuesto. «No queremos anticiparnos a los acontecimientos, sino ver lo que puede ir pasando porque la naturaleza es imprevisible y, a partir de ahí, conformar una estrategia», ha zanjado.

La DPZ creará un gabinete de crisis para abordar la situación

Por otro lado, la Diputación Provincial de Zaragoza se prepara también para la inminente llegada de las crecidas. Varios municipios están en riesgo por su proximidad al río. Debido a las últimas lluvias, el caudal ha crecido de forma exponencial, y los desbordes amenazan. Por ello, la institución va a crear de manera inmediata un gabinete de crisis para abordar esta situación y prestar atención a las localidades, según ha avanzado el presidente de la DPZ, Juan Antonio Sánchez Quero, en el pleno de la institución provincial que se ha celebrado este viernes.

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