Absuelven al matrimonio acusado de revelar secretos del personal municipal de El Frago

La mujer trabajaba de secretaria interventora en el Consistorio y el marido, según defendió la Fiscalía, se aprovecho sus claves para interponer las denuncias

El matrimonio acusado de revelar secretos del personal del Ayuntamiento de Biel -El Frago ha quedado absuelto de todos los cargos. La mujer trabajaba de secretaria interventora en el Consistorio y el marido, según defendió la Fiscalía, se aprovechó de las claves de la funcionaria para interponer denuncias contra los cargos municipales. Sin embargo, el tribunal de la Sección Nº3 de la Audiencia Provincial de Zaragoza ha dado la razón al matrimonio y ha acordado que no se ha demostrado que usaran las claves secretas para favorecer esas denuncias que, por otro lado, no prosperaron ante la justicia.

La Fiscalía y la acusación particular, ejercida por el Consistorio de Biel-El Frago, pedía para el acusado cuatro años de prisión mientras que para ella dos. No pisarán la cárcel. La defensa de la mujer, ejercida por ella misma, Sonia Lobera y la del varón, la letrada Patricia Muñoz, defendieron en la sesión, celebrada el pasado 10 de noviembre, que la consulta de datos secretos fue “en el ejercicio de sus funciones” y que, según explicó la señora Lobera en su propia defensa, fue para estudiar casos pasados para aplicarlos a presentes. Su marido también defendió que jamás recibió esos datos y que todo el material que usó para interponer las demandas contra el personal del Ayuntamiento fue aportado por vecinos y fuentes públicas.

El tribunal da la razón a los acusados y considera que “dichas injustificadas denuncias, crearon el lógico malestar en la Corporación Municipal por inmiscuirse el acusado en sus competencias y ello rodeado de mala fe, dado su resultado, y se encuentran en el origen de esta querella”. Los jueces consideran que las denuncias que, según la Fiscalía y acusación, se valieron de informaciones de revelación secreta, “ningún daño ha producido al Ayuntamiento de El Frago”. Aun así, el Tribunal afirma que las querellas al Consistorio respondieron a “enfrentamientos personales, propiciados de manera inicial y continuada por el acusado, cuyo deber de sigilo y veracidad se debieron de haber impuesto dado el relevante trabajo que tenía asignado su esposa en el Consistorio”.

Para finalizar, el Tribunal considera que la acusación hacia al matrimonio no ha rebasado la “suposición o sospecha de confabulación”.

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