Carmen Mola: «Queremos que las novelas lleguen a la gente y da igual si detrás hay un hombre o una mujer»

Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero son Carmen Mola

Carmen Mola era una profesora de instituto que tenía dos hijos y escribía en sus ratos libres. Hasta que dejó de serlo. Porque Carmen Mola existió, pero no físicamente y es que detrás de este pseudónimo se encuentran Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero. Guionistas de televisión y escritores, crearon a esa Carmen Mola que escribe thrillers y novela policiaca y que se hizo hace apenas unos semanas con, ni más ni menos, que un Premio Planeta. Premio que llevó a Carmen Mola a la gloria y a sus artífices a desenmascarase no sin polémica.

Pregunta.- ¿Es fácil escribir una novela a seis manos? ¿Qué aporta cada uno de vosotros a Carmen Mola?
Jorge Díaz.- Fácil no es escribir una novela nunca, ni a dos manos ni a catorce. Lo que ocurre es que nosotros somos guionistas de televisión y entonces estamos acostumbrados a trabajar en conjunto. Si tú coges una serie de televisión te da igual ver el capítulo dos que el ocho, más o menos están todos escritos igual, aunque sí es cierto que los actores sirven para igualar mucho, ¿no? De cualquier forma, no es que cada uno de nosotros aporte. Una novela no es una idea, una novela son cien, doscientas ideas. Nosotros no nos planteamos qué era lo que aportaba cada uno. Lo único que sí que hay que ser es muy humilde para darte cuenta y reconocer que, quizás, las ideas de los demás son mejores que las tuyas. Sí que es verdad que cada uno tenemos una tendencia, un estilo diferente, pero al final lo mezclamos todo porque Carmen Mola es una suma de los tres.

Si yo quisiese escribir mañana una novela de Carmen Mola no podría porque somos los tres. Nosotros siempre decimos que el estilo de Carmen Mola es un poco de magia porque que entre los tres consigamos llegar a él y repetirlo en cuatro novelas tiene que serlo.

P.- ¿Cómo ha sido el proceso de escritura durante estos cuatro años de Carmen Mola?
Agustín Martínez.- Ha sido complicado porque mientras estábamos escribiendo las novelas de Carmen Mola también teníamos entre manos guiones de nuestras propias carreras individuales. Lo que hacíamos era juntarnos un determinado tiempo y diseñábamos todo el argumento de la novela que tocara (La novia gitana, La red púrpura y La nena) y luego sí que nos íbamos repartiendo el trabajo. Cada uno escribía y luego el resto lo revisaba una y otra vez y así íbamos haciendo en paralelo. Luego sí que nos volvíamos a juntar si había algo en lo que no nos poníamos de acuerdo para dilucidarlo. La verdad es que ha sido tranquilo porque hemos dejado de lado esa parte de la promoción y nos hemos centrado en ir escribiendo poco a poco las novelas.

P.- ¿En algún momento aspiraron al Planeta? ¿Si no hubieran ganado el Planeta Carmen Mola habría esperado un poco más a salir de su escondite?
Antonio Mercero.- Cuando nace Carmen Mola en el año 2017 evidentemente no podíamos ni imaginarnos, primero, que se publicase esa novela (La novia gitana) y que fuese tan exitosa. El fenómeno Carmen Mola ha sido algo que ha ido ocurriendo año tras año y con cada una de las novelas se ha ido corroborando. Una vez que vimos el éxito entonces nos planteamos presentarnos al Premio Planeta, claro. Carmen Mola propone en ese Premio Planeta (La Bestia) un thriller histórico lleno de giros y con su marca personal, con esa violencia del siglo XIX que también ha llevado a la actualidad con las otras novelas. Nos planteamos una novela híbrida que es, quizás, más susceptible de ampliar el rango de los lectores. Entonces nos presentamos por si sonaba la flauta con la clara consecuencia de dar la cara si no nos lo daban. Aquí yo siempre digo que es como lanzar una moneda al aire con dos caras, que es muy difícil ganar el Premio Planeta, pero que hay veces que hay que tener cuidado con lo que se sueña. Hemos cumplido un sueño, es una feliz noticia porque te da visibilidad, hace que te conozcan más lectores, pero nos obligaba a dar la cara.

¿De no haber sido por el premio hubiésemos dado la cara? Quizás sí, porque se iba estrechando el cerco, mantener el secreto iba siendo cada vez más difícil porque iban saliendo nuestros nombres por separado aquí y allá… Entonces al final para acabar en un digital desenmascarados por qué no controlar nosotros las cosas y manejar la información. Entonces sí, yo creo que más pronto que tarde hubiésemos salido a la luz

Los escritores detrás de Carmen Mola han presentado en el Patio de la Infanta de Ibercaja su nuevo libro

P.- ¿Se esperaban toda la repercusión, y también críticas, que ha supuesto desvelar quién era Carmen Mola?
Jorge Díaz.- El Premio Planeta es el Premio Planeta… Es una bola enorme, aunque seas funcionario, pero obviamente nos imaginábamos que iba a ser muy mencionado y que iba a sorprender. Sí que es verdad que creíamos que la polémica iba a venir dada por la autoría colectiva y no tanto por el pseudónimo que no le vemos tampoco tanta importancia que sea un nombre de mujer, pero bueno se ha planteado así y respetamos todos los debates y, es más, los agradecemos porque creo que cuando uno escribe lo que busca es eso, dar a la gente motivos para pensar, para reflexionar y ver si está a favor o en contra de algo.

P.- ¿Cómo recibieron las críticas? ¿Pensaban que si explotaba el fenómeno Carmen Mola iban a recibirlas?
Antonio Mercero.- Las críticas nos las imaginábamos más por la autoría colectiva y nos parece una propuesta más novedosa e insólita, una novela escrita entre tres es pionero en España. Sobre la elección del pseudónimo había una sorpresa natural porque la mayoría del gran público no lo sabía, que esa sorpresa se presente de forma virulenta de críticas a mí me ha sorprendido un poco. También me he dado cuenta de que no había mucho sustrato, que en realidad da igual quién firme la novela. Nosotros nos escondemos detrás de las novelas, queremos que lleguen a la gente y da igual si el escritor es guapo, feo, mujer, hombre, con 40.000 seguidores en Instagram o 250. Es honesto, sano, que en esta sociedad tan individualizada está muy bien eliminar al individuo y poner su obra porque hablamos de un mundo literario, no de promocionar una marca personal. No veo muy bien dónde está el problema.

Jorge Díaz.- Lo que sucede en las redes sociales se magnifica mucho, parece que hay una crítica absoluta a nuestro uso del pseudónimo femenino. No, hay una crítica en Twitter, en la vida real no. Nadie nos ha dicho absolutamente nada. Hay una simplificación de los medios donde los titulares dicen que las librerías feministas retiran los libros de Carmen Mola y eso no es verdad. Sólo hay una librería, de todas las centenas que hay en el mundo, que han retirado los libros, pero no por no ser feministas, sino por estar escrito por un hombre. Si hay una librería que decide que sólo vende libros de mujeres me parece perfecto, me parece muy coherente con lo que ellos defienden. Pero eso no significa que las librerías feministas hayan retirado las novelas de Carmen Mola. Da la impresión de que el mundo es lo que pasa en Twitter y no, el mundo es otra cosa.

«La Bestia» trata sobre una terrible epidemia de cólera en la Madrid de 1834

P.- En La Bestia se plasman escenas de brutal violencia a las mujeres. Una de las críticas que más han recibido es que siendo hombres no se pueden narrar esa violencia con la sensibilidad que requiere. ¿Cuál es su respuesta a eso?
Agustín Martínez.- Nosotros como Carmen Mola nos planteamos hacer un retrato del mal, un análisis de la violencia en la sociedad. Cuando nos planteamos eso no queremos escamotear de lo que estamos hablando. Si uno habla de sexo contaría escenas de sexo y sería minucioso si es el centro de nuestro discurso. Esa violencia adquiere un montón de formas, no es solo hacia las mujeres. Sí que es verdad que en La Bestia nos centramos en el eslabón más débil, en quienes eran aquellas que más sufrían en el Madrid de 1834. Y escribir sobre la violencia me lleva a preguntar si solo quien la ejerce puede escribir sobre ella, igual que si solo puede escribir sobre viajes aquel que da la vuelta al mundo. Nosotros somos escritores y estamos acostumbrados a ponernos en los zapatos de muchos personajes diferentes y entender los sentimientos de estos. Y allí debajo es como que siempre subyace algo que es un poco extraño y es ese planteamiento como si las mujeres no pudiesen escribir esa violencia, lo que me parece un poco paternalista porque la mujer puede describir lo que le dé la gana, igual que el hombre, porque no hay ninguna diferencia. De lo que se trata es de escribir con sensibilidad.

P.- Hablando de La Bestia, se retrata con mucha exactitud y detalle el Madrid de 1834. ¿Cómo ha sido el proceso de investigación para hacerlo tan real?
Agustín Martínez.- La documentación la hacemos entre los tres y es un proceso de lectura, de inmersión en literatura de la época que puede ser Larra, Galdós, que te ayuda mucho a entender el día a día, porque lo que buscas más que aprendizaje es la sensación de que el lector se mueve de verdad por el Madrid de 1834. Una cosa muy útil son los periódicos del momento porque además de las grandes noticias hay muchos detalles que aparecen. Por ejemplo, había un aviso de que había sanguijuelas y que tenían que ir a recogerlas, te da un punto de vista de cómo era ese Madrid. Recopilando todos esos datos vas creando un poco el panorama de la ciudad, también con un mapa, tener bien fija la cartografía de ese momento. A veces, lo que lees genera ideas dentro de la historia, por ejemplo, un dato histórico te da oportunidad de pasar a otra cosa. Un capítulo que está ambientado en las tertulias de Madrid está sacado de la documentación y un artículo que leímos, nos pareció un escenario muy chulo donde meter a nuestros personajes.

P.- Han dicho que en La Bestia amplían el espectro de lectores y han ganado el Premio Planeta. ¿Cómo surge esta idea de meter algo más de historia?
Antonio Mercero.- Más que surgir como intención, fue por casualidad. Estábamos confinados y nos daba cosa escribir sobre el tiempo actual sin saber cómo iba a ser, se nos podía quedar vieja. Entonces yéndonos al pasado eliminábamos ese factor, estaba inmutable la historia para sumergirte en un episodio. Fue la elección como una hija del confinamiento. El híbrido novela histórica y thriller está empezando a pegar y tenemos los ojos abiertos a tendencias, nos pareció bien parecer de tercio. Cumplía todos los requisitos: esquivábamos el problema de la actualidad más rabiosa que podía envejecer la novela, nos permitía cambiar de tercio y también aspirar al Premio Planeta. Es más fácil con una novela híbrida que abra a más lectores la propuesta, que con un policíaco digamos de género.
Jorge Díaz.- Ha sido un acierto, estamos en la cuarta edición y todavía no hace un mes que salió la novela.

De manera magistral, Carmen Mola teje, con los hilos del mejor thriller La Bestia, una novela impactante, frenética e implacable, de infierno y oscuridad

P.- ¿Qué habrá después de La Bestia? ¿Seguirán escribiendo como Carmen Mola?
Jorge Díaz.- Mientras nos lo pasemos bien, que es fundamental y a la gente les sigan gustando nuestras novelas… De momento tenemos una novela que ya estamos terminando, está muy avanzada, que se llama Las Madres y volverá a ser sobre la detective Elena Blanco y la brigada de análisis de casos. Saldrá a lo largo del año que viene, no sabemos exactamente la fecha. Y después seguiremos con otras novelas de Carmen Mola. De momento, tenemos asegurada la próxima y veremos después si los tres tenemos ganas de escribir una novela nuestra y salir del mundo de Carmen Mola aunque sea ocasionalmente.

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