El homenaje al feminismo de la Transición “Españolas, Franco ha muerto” llega a Zaragoza

La obra "Españolas, Franco ha muerto" relata la lucha por la igualdad durante la Transición. Foto: Javier Naval

Un 20 de noviembre de 1975 sonaba la voz del por aquel entonces presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, anunciando la muerte del dictador franquista; un punto de inflexión que daría paso a la Transición, al cambio de modelo político de un país y al progreso; ¿a todo el progreso? Es la pregunta que se han hecho Ruth Sánchez y Jessica Belda, autoras de “Españolas, Franco ha muerto”. Una revisión de la situación de la mujer durante la Transición, de los logros feministas con la llegada de la Democracia, pero también de las derrotas y de la conquista por la igualdad, un tema aún pendiente. La obra llega al Teatro de la Estación en Zaragoza este fin de semana, 27 y 28 de noviembre, a las 19.00 horas.

“Paciencia, nos dijeron. Es el tiempo de la Democracia, no del feminismo”, reza la sinopsis de “Españolas, Franco ha muerto”, una segunda parte de la trilogía que Belda y Sánchez han escrito juntas y que ahora Verónica Forqué dirige en su adaptación teatral. Se trata de un espectáculo donde recrean las entrevistas que ambas autoras realizaron a feministas españolas de la época como Justa Montero o Cristina Almeida. Un proyecto con el que consiguieron recabar 40 horas de grabaciones.

La obra recuerda que los medios de comunicación fueron clave en la manipulación de las mujeres en esa época. Foto: Javier Naval

Al comenzar a investigar, las escritoras se encontraron con un “vacío absoluto” de bibliografía: no había referentes de la lucha feminista durante la Transición española, ni libros ni documentos que lo reflejaran. “Puedes hablar de Carrillo o de Felipe González, pero parece que no hubiera un movimiento tan bestial como el que hubo, el de las feministas”, ha apuntado Ruth Sánchez.

Electroshock para “reeducar”, condenas por abortos y el consumo de anticonceptivos, adoctrinamiento… La situación de las españolas durante el franquismo, tratada en “La sección”, la primera parte de esta trilogía, era desoladora. El espectáculo se estructura con una serie de “relatos” que vienen a tratar el control sobre el cuerpo femenino, la liberación sexual, la dependencia legal sobre el hombre y los relatos “del olvido” y de “la paciencia”, aquellos que atañen directamente a la Transición.

Aunque la vida de las mujeres en España ha mejorado desde hace 40 años, para Ruth Sánchez y Jessica Belda no todo fueron victorias durante la Transición. Entre otras cosas nunca se aprobó la Ley de Amnistía para las mujeres, propuesta de los grupos feministas que querían amnistiar a las condenadas por actos como consumir anticonceptivos, abortar, por adulterio o por ejercer la prostitución. Delitos que intentaron categorizar como “políticos” y que, con la llegada de la democracia, debían ser perdonados. La respuesta de las instituciones ,ha explicado Sánchez, fue que “no tocaba”, pues dichos delitos iban a ser despenalizados y “ya no valía la pena”.

La obra se estructura en base a las entrevistas a las feministas de la época que las autoras del texto realizaron para conocer más sobre el tema. Foto: Javier Naval

Otros derechos si se vieron reconocidos, pero no blindados en la Constitución del 78, como el aborto o la situación de las viudas, quienes sin haber podido trabajar y tras la muerte de sus esposos se encontraban con una pensión ínfima que les abocaba a la pobreza.

Con “Españolas, Franco ha muerto”, sus autoras quieren sacar “del olvido” a las feministas de la segunda mitad del siglo XX, a “todas las mujeres que lucharon por nuestros derechos y que son anónimas”, ha contado Jessica Belda. En esta obra, Belda, además de escribir, interpreta a varios personajes, de una periodista que no vivió aquella época, de una mujer que roba su hijo a otra y se justifica, entre otras figuras que retraen a la Transición española. Estructurada en “relatos”, la obra escenifica las entrevistas con las activistas que lucharon por la igualdad en España. De esta época, Ruth Sánchez ha sacado la conclusión de que “la lucha feminista y solo la feminista hubo de dejar paso a la lucha por la democracia”.

La obra se estructura en base a las entrevistas a las feministas de la época que las autoras del texto realizaron para conocer más sobre el tema. Foto: Javier Naval

De las primeras versiones, en las que se contraponían mujeres anónimas con aquellas que simbolizaban el continuismo, Carmen Franco (dictadura), la Reina Sofía (monarquía), las Koplowitz (poder económico), finalmente solo ha quedado la hija del dictador. “Nos dimos cuenta de que nos estábamos haciendo trampas a nosotras mismas”, ha comentado Jessica Belda. “El peso mediático que han tenido estas figuras se comía a esas mujeres anónimas. Acaban siendo silenciadas por nosotras mismas, que teníamos una pretensión de visibilizar. No era honesto”.

También cabe en el humor en este espectáculo, a través de la parodia y la sátira del “establishment” franquista, de los políticos de la época, los programas de entretenimiento y de la familia Franco.

Con 40 horas de grabaciones, el recuerdo que las feministas españolas tienen de la Transición es dispar: “Algunas estaban satisfechas con lo conseguido y otras no tanto”, ha dicho Sánchez. A ambas artistas les sorprendió que “casi ninguna de ellas se daba importancia a sí misma. Si a lo conseguido y a sus compañeras, pero no a ellas mismas”, pero todas estaban de acuerdo en que “no se había recuperado el ritmo” de esos años “hasta explosión del 8-M”.

Jessica Belda y Ruth Sánchez se encuentran escribiendo la que será la última parte de esta trilogía y próximamente presentarán “Homenaje a Billy el Niño”, centrado en la figura del conocido torturador de la dictadura franquista.

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