Teruel inicia los trabajos de saneamiento de las riberas de los ríos Alfambra y Turia

Se pretende recobrar el funcionamiento de todo el río como ecosistema fluvial y avanzar en la recuperación de su buen estado ecológico

El proyecto de mejora del estado ecológico y adecuación del uso público de las márgenes de los ríos Alfambra y Turia a su paso por Teruel ha comenzado con los primeros trabajos, que incluyen el saneamiento de la zona.

Las actuaciones a desarrollar son fundamentalmente de carácter medioambiental, con la recuperación del bosque de ribera y la creación de espacios de descanso, deportivos, paseo y esparcimiento para el disfrute de la población en las márgenes del cauce, y a la vez se mejorará la capacidad hidráulica. Se pretende recobrar el funcionamiento de todo el río como ecosistema fluvial y avanzar en la recuperación de su buen estado ecológico.

Los concejales de Medio Ambiente, José Luis Torán, e Infraestructuras, Juan Carlos Cruzado, han visitado las obras este miércoles, comprobando in situ una vez más la presencia de abundante arbolado en mal estado, con muchos síntomas de decaimiento traducido en secado de ramas, con el consiguiente riesgo de caída en zonas habitualmente transitadas al poder causar daños a las personas en caso de desprendimiento.

La restauración y mejora medioambiental de estas riberas incluye la limpieza del cauce y orillas, tratamientos selvícolas sobre la vegetación, plantaciones de refuerzo y estabilización de los taludes, eliminando de manera selectiva especies invasoras y repoblando con especies autóctonas.

Plantaciones antiguas

Según los estudios realizados, el arbolado existente consta en su gran mayoría de plantaciones de chopo realizadas en la segunda mitad del siglo XX con el objetivo de consolidar las riberas, por entonces despobladas a causa del intenso uso agropecuario del entorno. Estos árboles han alcanzado en muchos casos el estado de senectud, presentando alturas muy considerables, con signos de desecación de ramaje y en abundantes ocasiones con los troncos podridos en su interior. La excesiva densidad existente en las zonas ocupadas por estas antiguas repoblaciones dominadas por ejemplares híbridos de chopo (Populus) conlleva la presencia de abundantes árboles muertos o moribundos que tienen que ser retirados ante el riesgo de caída sobre zonas transitadas, el propio cauce u otros ejemplares en buen estado, e incluso de convertirse en foco de enfermedades. La actuación incluye la recogida de los restos y la quema o transporte a vertedero de los que no pudieran tener otro aprovechamiento.

Esta corta de arbolado no supone una disminución de la superficie forestal de la zona, sino una mera gestión de las masas forestales en mal estado. Además, con las posteriores plantaciones de refuerzo y construcción de muros verdes se superarán con creces los pies apeados, aumentando significativamente la superficie arbolada.

Ambiciosa actuación

La actuación incluye, entre otros, la mejora de la conectividad del parque fluvial con nuevas pasarelas, un parque canino y la señalización informativa con materiales rústicos acordes con la zona.

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