El Real Zaragoza termina con su imbatibilidad de la peor forma posible

Nano Mesa y Shibasaki, autor del segundo gol pepinero, en el partido en La Romareda. Foto: Real Zaragoza/Tino Gil

Después de una ilusionante racha de trece partidos consecutivos sin perder, el Real Zaragoza ha caído. Era lógico, porque no se puede mantener la imbatibilidad de forma perpetua, pero la forma en la que se puso fin ha dolido en el corazón zaragocista. Lo ha hecho en casa, ante el Leganés, en un partido feo y sin anotar. Eso sí, el conjunto maño ha demostrado que sabe reponerse.

El primer gol llegó al cuarto de hora de juego tras un fallo grave de Carlos Nieto. Cedió mal la pelota atrás y Lazar Randelovic presionó a Cristian para que, tras rebotarle en la pierna, el balón entrase a la portería. El segundo llegó tras un zapatazo de Gaku Shibasaki en el minuto 65 tras recibir solo y pegarle ajustada al palo del arquero argentino. No se movería más el marcador.

Los maños tuvieron algunos minutos buenos, especialmente tras los cambios producidos en el tiempo de descanso. Sin embargo, duró hasta que el Leganés anotó el segundo. Los madrileños lograron sacar a los de JIM del partido prácticamente desde el comienzo, sabiendo dónde pinchar para que los zaragocistas picasen. Y les salió tan bien que se llevaron el partido prácticamente sin generar peligro.

Para el Real Zaragoza es vital pasar página y centrarse en el próximo duelo de competición. En este caso, toca viajar a Amorebieta para resarcirse del mal sabor de boca causado por el Leganés. Es difícil sobreponerse a una derrota en casa, porque implica ganar a domicilio, pero no hay otra opción. La visita a Lezama se antoja vital para mantenerse en la pelea por la zona alta de la tabla.

Ahora bien, tampoco es momento de preocuparse por el equipo. A pesar de que el fin de la racha de imbatibilidad ha llegado de la peor forma posible, el conjunto de JIM está perfectamente capacitado para ganar a cualquiera. Y así lo demostró hace una semana imponiéndose a Las Palmas en su feudo. Por lo tanto, no sería raro volver del partido ante el Amorebieta con tres puntos bajo el brazo.

Los maños únicamente tienen ese objetivo en mente: hacerse con un triunfo el próximo fin de semana. El Real Zaragoza debe restar importancia al pinchazo ante el Leganés y venciendo el próximo duelo es la única forma de hacerlo. Todo pasa por sumar tres puntos más y dejar la derrota en casa con un pequeño bache.

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