El ocio nocturno, a la espera del TSJA para pedir el pasaporte Covid en los cotillones de Nochevieja

Las entradas para la mayoría de los cotillones salieron a la venta ayer y ya se han agotado

A un escaso mes de que las salas de ocio nocturno de Zaragoza se engalanen para celebrar el ya tradicional cotillón de Nochevieja, la obligatoriedad de presentar, o no, el pasaporte Covid para poder entrar en ellas todavía sigue en el aire. El TSJA pidió este lunes al Gobierno de Aragón presentar alegaciones ya que esa posible implementación podría caer en un vicio de inconstitucionalidad.

Sin nada claro por el momento, el ocio nocturno considera «un agravio comparativo exigir el pasaporte al ocio nocturno y no a un restaurante o en el transporte público. Queda muy bien exigirlo cuando no somos el foco ni nuestros clientes son el ratio de más contagios», ha asegurado el portavoz de las asociaciones de ocio nocturno en Zaragoza, Alberto Campuzano, quien valoraría «positivamente» la petición del pasaporte Covid si fuera común a todos los sectores.

No obstante, y viendo que la del 31 de diciembre es una noche «sensible» por la gran cantidad de afluencia que tienen los locales nocturnos, la petición de pasaporte Covid «sí que sería una medida viable e interesante porque la gente se sentiría así mucho más tranquila de saber que todo el mundo que esté dentro está vacunado», ha asegurado el gerente del grupo Canterbury, Miguel Ángel Salinas.

Además, Salinas ha reconocido que están a la espera de ver si Sanidad se reúne con los representantes del ocio nocturno para ver si esa noche se podrían implementar más medidas como el control de temperatura en el acceso a los locales.

«Pedir el pasaporte Covid para entrar en los cotillones de Nochevieja sí que es una medida razonable porque se daría tiempo a todo el mundo a estar vacunado y a tener la pauta completa y presentar ese certificado por la tranquilidad de todos», ha asegurado Campuzano.

Vuelan las entradas para los cotillones

Hïde, Kenbo, Canterbury, Gbn, Babia, Fox, Oasis y otras salas de ocio nocturno de la ciudad colgaban este lunes en la aplicación Nyxell las entradas para los cotillones. Con unos precios que oscilaban entre los 20 y los 60 euros las entradas volaron en apenas unas horas. El cartel de entradas agotadas luce también en los recintos que tradicionalmente han acogido fiestas de fin de año como son Espacio Ebro o el Pabellón de Ceremonias.

«Nos esperábamos que las entradas se agotasen tan rápido porque la gente tiene muchas ganas de salir y ya se quedaron el año pasado sin cotillón», ha asegurado uno de los gerentes de la sala Oasis, Alfonso Cabeza. En la Oasis el cotillón va a ser «normal, como cualquier otro año, aunque estamos a la espera del pasaporte Covid». El aforo en la sala es de 969 personas y las entradas, con un precio de 18 euros con copa y recena, se agotaron en apenas unos instantes y no se sacarán más a la venta.

Desde la apertura de las salas de ocio nocturno con su horario y aforo habitual el conseguir una entrada para una noche de fiesta cualquiera se antoja complicado debido a la gran demanda. Por eso, no «sorprendió nada» que las entradas en Hïde y en otros locales del Grupo Canterbury se acabasen tan rápido tratándose de una noche tan especial como lo es la de fin de año. «Sobre todo los más jóvenes tenían ganas de celebrarlo y eso se nota en la rapidez en la que se agotaron», ha reconocido Salinas.

Por el momento, todavía quedan algunos locales con entradas disponibles. Eso sí, el precio sube como la espuma y ya casi ningún cotillón baja de los 50 euros.

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