Denuncia una violación de su exnovio y asegura que no podía romper con él porque era DDP

El acusado ha tomado declaración esta mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza // Foto: Laura Trives

Una mujer ha declarado contra el que fue su novio durante siete años por haber sufrido “más de 50” agresiones sexuales hasta que llegó la que presuntamente fue la última. En diciembre de 2018 la supuesta víctima ha explicado que su expareja fue a su casa, la violó y cuando se marchaba fue detenido. El acusado achaca esta incriminación a “una estrategia” y ha negado que la violara, incluso asegurando que ella lo buscaba y que intentó hacerle un “amarre”. La mujer ha afirmado también ante la sala que el acusado es miembro de los DDP (Dominicans Don’t Play) y que no podía romper con él por estar bajo amenazas no solo de su exnovio, si no también de sus amigos.

La acusación particular pide para él nueve años de prisión. Sin embargo, la Fiscalía, basándose en los informes de los forenses en los que no se aprecian lesiones acordes a la violencia que la supuesta víctima denunció, no ha presentado ninguna acusación. La defensa pide su absolución.

El acusado ha negado todo lo denunciado y ha apuntado a que era “una estrategia para tenerlo envuelto en todo esto”. Ha explicado que “todo estaba bien”, que el encuentro sexual era acordado y que finalmente, ella trató de “amarrarlo”, cerrando incluso la puerta de su casa para evitar que se escapara.

La mujer ha relatado que practicaba “obligada” relaciones sexuales «sadomasoquistas» con el acusado. “Me obligaba a llamarle amo y yo era su esclava”. También que este tipo de agresiones sexuales fueron continuadas en el tiempo y que supuestamente se repitieron hasta en 50 ocasiones. Preguntada por la Fiscalía por el por qué de no haber denunciado la situación, la mujer ha dicho sentirse amenazada tanto por él como por sus amigos, los que, según ella, pertenecerían a la banda latina DDP. Ha afirmado que, si se negaba a hacer estas prácticas, “se lo haría a sus hijos”.

Aquel día, la mujer ha denunciado que fue obligada a tener relaciones sexuales de extrema violencia y que recibió “puñetazos” en la espalda. Tal fue la violencia que según la víctima se ejerció contra ella, que se le rompió un anillo que llevaba en la mano. Sin embargo, los forenses médicos no encontraron lesiones acordes a lo relatado por la víctima.

“Una situación de la violencia que se describe, tendría que haber lesiones en alguna parte”, han declarado ante el juez. Por ello, la Fiscalía, basándose en los informes forenses han decidido no acusarlo. El juicio se reanudara este jueves por la ausencia de dos testigos clave en el juicio, la hermana de la supuesta víctima, que estaba en casa cuando ocurrieron los hechos y la psicóloga que trató a la mujer.

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