La DGA solicita al TSJA la aplicación del pasaporte Covid en ocio nocturno, celebraciones y eventos multitudinarios

En caso de ser aceptada, deberán aportarlo todos los mayores de doce años

El Gobierno de Aragón ha solicitado al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma el poder aplicar el pasaporte Covid en celebraciones, como las cenas de empresa, comuniones, bautizos o bodas, ocio nocturno y cualquier evento con más de 500 personas en el interior o de 1.000 en exteriores, incluidos los partidos en La Romareda o El Alcoraz, entre otros. Desde el Ejecutivo esperan una respuesta judicial en tres días hábiles y, en caso de que sea negativa, buscarán otras herramientas legales para su implantación.

Así lo ha anunciado la consejera de Sanidad, Sira Repollés, ante la entrada de la Comunidad en una séptima ola, tras alcanzar una incidencia acumulada de 106 casos en la última semana, con territorios como Jaca y Alcañiz disparados. No obstante, el Departamento no varía ninguna de las limitaciones existentes de aforos y horarios en todo el territorio aragonés, es decir, cada establecimiento podrá abrir en función de lo que marque su licencia municipal.

Esta es la segunda ocasión en la que el Gobierno de Aragón traslada al TSJA la idoneidad de la implantación del pasaporte Covid. La primera fue a mediados de octubre, tras las Fiestas del Pilar, pero el Tribunal lo paralizó y trasladó la decisión al Constitucional, que todavía no se ha pronunciado. “Se abrió un periodo de alegaciones, pero, en ese tiempo, pasamos a nivel 1 no se consideró necesario”, ha afirmado la consejera de Sanidad, Sira Repollés.

De este modo, en caso de ser aceptado, todos los mayores de doce años deberán presentar su certificado de haber recibido la pauta completa de vacunación, de haberse recuperado de la infección o tener una prueba negativa realizada por profesionales, ya sea PCR, con un máximo de 72 horas antes, o de antígenos, con 48 horas de antelación.

Con esta medida, desde el Ejecutivo se pretende constituir “espacios de baja contagiosidad”, es decir, garantizar que solo se encuentran en ellos personas con la pauta completa, lo que “reduce la mortalidad, la gravedad de la infección y su transmisión”. “La combinación de los dos nos permite controlar la pandemia. Si tenemos gente no vacunada, son bolsas de susceptibles que hace que una transmisión local se haga más grande”, ha resaltado el director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo.

Asimismo, otro objetivo de esta medida es “incentivar” la vacunación, algo que ya han hecho más de 1.050.000 aragoneses, pero con algunos huecos en la población de entre 20 a 39 años. “En estos grupos, una de cada cuatro personas no ha optado por vacunación. En conjunto, la población mayor de 40 años tiene coberturas difícilmente mejorables, superiores al 95%, pero cuando hablamos entre 12 y 40 años, rozan el 76%. Ahí tenemos un elemento a mejorar”, ha expuesto Falo.

Porque desde el Ejecutivo tienen claro que la vacunación es la gran herramienta para erradicar la pandemia. Según los datos del estado de vacunación de los 26 pacientes ingresados en UCI a fecha de ayer en la comunidad aragonesa, una persona no vacunada que se infecte de Covid-19 tiene casi nueve veces más posibilidades de ingresar en la UCI que un vacunado.

De hecho, aunque solo el 10% de la población mayor de doce años no está vacunada en la Comunidad, este grupo supone el 58% de los ingresados en UCI en el último mes (16 no vacunados o con pauta incompleta frente a 10 inmunizados). También hay notables diferencias en la edad media de los ingresados en UCI: 70 años en los no vacunados y 62 años en los vacunados. Y en la estancia de media en las UCI, que se incrementa en cinco días más de media en los no vacunados (32 días frente a 24 en los hombres y 10 días frente a 7 en mujeres).

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