Los nuevos hospitales de Teruel y Alcañiz tendrán una dotación de 70 millones en 2022

Parte de los trabajos del hospital de Teruel tuvieron que volver a adjudicarse por el incumplimiento de Eurofinsa-Rubau

Las obras de los nuevos hospitales de Teruel y Alcañiz cuentan con una dotación de 70 millones de euros, prácticamente repartidos a partes iguales entre ambos, dentro del Presupuesto de 2022. El Departamento de Sanidad espera dar así un empujón a estos trabajos, al igual que a la reforma de las urgencias del San Jorge, en Huesca, con casi cuatro millones, y la construcción del centro de salud del barrio de Jesús, en Zaragoza, a donde se destinan 3,7 millones de euros. También están presentes partidas para la redacción del proyecto del centro de salud Perpetuo Socorro, con 110.000 euros; la reforma de las Urgencias del Hospital Ernest Lluch de Calatayud, con 50.000 euros; y el inicio de las obras del centro de salud de Barbastro, con 250.000 euros.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha presentado en las Cortes las cuentas de su Departamento, que considera que son “dignas y adecuadas”, pese a una reducción del 3,68% respecto a 2021 por una “progresiva e irregular vuelta a la normalidad”. “Para un consejero de Sanidad, el presupuesto siempre es poco, y más teniendo que gestionar la mayor crisis sanitaria de los últimos cien años. Es costumbre pedir más. La sanidad pública es uno de los pilares del Estado de Bienestar. Ahora bien, en recursos limitados, hay que distribuir los recursos y atender de la forma más eficiente a la ciudadanía”, ha señalado la responsable del ramo.

En total, de los 2.242 millones de presupuesto de Sanidad, el Salud aglutina 2.098 millones de euros, 79 menos que el pasado año, con 1.198 millones destinados a gasto de personal, 20 más que en las cuentas de 2021, incluyendo las indemnizaciones por jubilaciones forzosas que decretó el TSJA, estimadas en 50 millones de euros, de los que se han pagado diez.

La transformación digital de la sanidad aragonesa constituye otro de los pilares del Presupuesto, con una nueva Dirección General que aglutina las competencias de tecnologías y sistemas de información. Con un montante de 3,5 millones de euros, coordinará el funcionamiento del Salud Informa, adjudicado a una nueva empresa en los últimos meses, el suministro de la tarjeta individual y el seguimiento de las aplicaciones informáticas.

La salud mental también goza de protagonismo en estas cuentas. En este sentido, se mantienen las cifras del año previo, con 12,2 millones de euros, e incorporan la previsión de suscribir un acuerdo marco para la atención en recursos específicos en salud mental infanto-juvenil y para trastornos de la conducta alimentaria. Asimismo, el transporte sanitario no urgente se dota con 10,3 millones de euros.

La Dirección General de Salud Pública dispondrá de 39,3 millones de euros, un 3,1% menos que en el ejercicio anterior. Se mantiene el programa de actuación administrativa de carácter temporal para reforzar el sistema de vigilancia epidemiológica, con el objetivo de afrontar la situación de crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, que ha supuesto la dotación de 35 nuevos puestos de trabajo. Asimismo, se engloban en los presupuestos de esta el suministro de vacunas por 8,9 millones de euros.

Oposición

Desde el PP, la diputada Ana Marín se ha mostrado muy crítica con las cuentas de Sira Repollés, acusándola de presentar “un presupuesto de papel” con “recortes encubiertos” y “una base inestable e insegura” por las “continuas” modificaciones. Además, ha criticado la “escasa” ejecución en este año. “Ponen unas cantidades y son mentira. Para el hospital de Alcañiz, por ejemplo, presupuestaron 16,5 millones, y hasta septiembre solo han pagado un millón. De lo presupuestado a la realidad hay un abismo. Podían haber puesto 3.000, porque estaríamos en el mismo lugar. Van a hacer lo que quieran, no lo que necesitan los aragoneses”, ha afirmado.

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos, Susana Gaspar, ha rechazado por completo que sean unas cuentas “dignas” porque “debería asentar los pilares sobre los que construir un nuevo modelo de gestión sanitaria”, cuando “mantiene un sistema obsoleto del siglo XX”. “Perpetúan un modelo que nada aportar, que no da respuesta a la sociedad aragonesa ni al mundo rural. No afronta los problemas que nuestra sanidad arrastra desde hace muchos años, no atiende a las singularidades de la Comunidad. Son unos presupuestos obsoletos, poco realistas y manifiestamente insuficientes”, ha expuesto.

El líder de Vox, Santiago Morón, ha exigido a Repollés que se comprometa a presentar un calendario para la finalización de las grandes obras presupuestadas. Asimismo, cree que el panorama “no puede ser más desolador” y que “precisará de créditos adicionales”. “No hay ningún proyecto ilusionante, ni reforma la atención primaria, ni trabaja en la reducción de las listas de espera, ni se adentra en un tema tabú como la tasa de suicidios… Están las mismas infraestructuras de siempre, que esperamos que se vayan finalizando con los fondos europeos. Es un presupuesto insuficientemente dotado para cubrir todas las partidas”, ha asegurado.

Finalmente, el diputado de IU, Álvaro Sanz, se ha preguntado qué pasará “cuando no lleguen los fondos europeos”, ya que “los ingresos propios han disminuido, y eso nos preocupa”. Del mismo modo, ha criticado la dotación de algunas obras en infraestructuras que “empezarán cuando acaben otras en marcha”, mayoritariamente en el último trimestre del año. “Parece que solo quieren incluir estas obras en presupuesto. Parece una mascarilla para decirle a la oposición que aparecen la obra”, ha afirmado.

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