Zaragoza pone en pruebas un autobús de pila de hidrógeno para la línea del Aeropuerto

Los 15 días de pruebas servirán para testar, entre otras cosas, la autonomía del vehículo para realizar la ruta Zaragoza-Aeropuerto | Foto: Miguel G. García

Un nuevo vehículo de 12 metros de largo, cero emisiones y cuyo funcionamiento se basa en un sistema de pila de hidrógeno ha comenzado este miércoles una fase de pruebas con pasajeros en la línea que realiza el recorrido entre Zaragoza y el aeropuerto. La iniciativa se ha llevado a cabo entre el Ayuntamiento y Agreda Bus, sociedad participada por el grupo Alsa y Ágreda Automóvil, con el objetivo de testar este tipo de tecnología en un trazado urbano y periurbano de cara a sustituir a otro tipo de vehículos contaminantes.

Con este proyecto, la idea del consistorio es seguir avanzando en el cambio de la flota de autobuses, como ya está previsto que se haga con la adquisición de 68 nuevos buses eléctricos. Sin embargo, tal y como ha explicado la concejal de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca, hay que buscar nuevas alternativas.

«Es verdad que la movilidad eléctrica tiene una serie de funciones pero la tecnología no está lo suficientemente avanzada para todos los recorridos y todas las líneas. Por ello, es necesario investigar nuevas tecnologías como es el caso del hidrógeno. Es igualmente cero emisiones y silencioso, además de ser una alternativa para aquellas rutas que necesitan una mayor autonomía de kilómetros», ha apuntado Chueca.

Aunque por ahora solo se está desarrollando la fase de pruebas, desde el consistorio ya apuntan a que, pese a que el periodo de licitación será largo, es posible que todo pueda salir adelante para 2023. Este tipo de vehículos utilizarán el hidrógeno como fuente de energía y electricidad y su consumo medio es de 7,4 kilogramos de hidrógeno cada 100 kilómetros. Así, con una autonomía media de 600 kilómetros, podrían realizar el recorrido diario de esta línea que consta de 490 kilómetros, o la del fin de semana, que consta de 399 kilómetros.

«Es un vehículo que es totalmente seguro y confortable. El único problema que existe todavía es el coste económico del vehículo que sigue siendo muy superior a uno diésel o eléctrico. La operación de hidrógeno sigue siendo más cara, pero se espera que de cara a un futuro pueda ser más asequible», ha explicado el concejal delegado del Grupo Alsa, Francisco Iglesias.

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