El Plan del Mayor estará financiado con 66,7 millones extra y beneficiará a 204.000 aragoneses

En los proyectos, destaca la construcción de dos complejos residenciales multiservicio abiertos a la comunidad y el entorno

“El Plan del Mayor nace para adecuar los servicios sociales a las necesidades de una generación que demanda una nueva atención, para acompañar en un recorrido que tiene diferentes etapas y para ofrecer a estas personas el papel activo y protagonista que siguen teniendo”. Así lo ha explicado este lunes la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto. En cifras, este plan recoge hasta 49 actuaciones (20 ya asentadas y 29 nuevas), implica una financiación extra de 66,7 millones de euros hasta 2023, que se suman a los 189,8 que destina Ciudadanía a la atención a los mayores en 2021, y persigue llegar a 204.101 aragoneses.

Entre las 29 nuevas medidas, destaca la construcción de dos complejos residenciales multiservicio abiertos a la comunidad y el entorno, uno en la localidad de Ateca (proyecto en fase de redacción) y otro en el barrio zaragozano de Valdefierro (ya contratada la redacción del proyecto). Además, se pretende impulsar la implantación de un nuevo modelo de gestión y atención residencial, la modificación del decreto de prestaciones de la dependencia para agilizar los procesos o la puesta en valor del papel social de los mayores, haciéndolos partícipes de los cambios.

La consejera ha subrayado la importancia de centrar buena parte de la inversión y la acción de la DGA en este colectivo. En este sentido, ha recordado también que la quinta parte de la población de Aragón supera los 65 años y que esta tasa crecerá hasta el 28,3% en 2035. También ha recordado que los mayores han sido el colectivo más golpeado por la pandemia y que esta situación ha puesto sobre la mesa la necesidad de seguir impulsando los cambios en el modelo.

El “Plan del Mayor. Generación de Cambio” se ha organizado en torno a cuatro áreas de acción. Por un lado, promover el protagonismo de los mayores, su integración y participación en la sociedad, así como proteger a los mayores en situación de vulnerabilidad. También se basa en ofrecer una atención continuada en el entorno a lo largo de toda la vida, además de flexibilizar y ajustar el Sistema Público de Servicios Sociales a las expectativas de los mayores y sus familias.

Entre las acciones principales, destaca la voluntad de acompañar a las personas en las necesidades que se les vayan presentando a lo largo de su vida, adecuando e implementando la atención si su grado de autonomía o dependencia así lo precisa. “Se pone especial atención en la prevención, base fundamental para que las personas podamos mantener nuestra autonomía y permanecer el mayor tiempo posible en nuestro entorno”, ha matizado Broto.

Por su parte, la directora gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), Noelia Carbó, ha desglosado algunas de las 29 medidas nuevas que prevé el plan. “Todas van dirigidas a mejorar la calidad de vida y la atención de los mayores, a mejorar la integración y la participación, a fomentar el envejecimiento activo o a descentralizar los servicios para promover el arraigo al medio rural”, ha indicado.

Nuevas infraestructuras y atención centrada en la persona

En concreto, las medidas que recoge el plan pasan por la construcción de dos nuevos complejos residenciales multiservicio –en Valdefierro (21,4 millones) y en Ateca (6,5 millones)- con una inversión global de 27,9 millones. Entre ambos centros se crearán 296 plazas nuevas, aunque la presencia de estos complejos beneficiará a toda la comunidad en la que se implantan, al ser espacios de integración que prevén la coordinación y cooperación con otros servicios.

La transformación de las residencias, basada en el modelo de atención centrada en la persona, alcanza a los centros públicos de la Comunidad y también a aquellos que cuentan con plazas concertadas. En concreto, en nueve residencias del IASS se van a crear 20 unidades de convivencia que supondrán la adaptación de 250 plazas, que recrearán ambientes hogareños y personalizados. Para esto hay prevista una inversión de 12,5 millones de euros procedente del Fondo de Recuperación y Resiliencia.

Del mismo modo, se apoyará con trece millones de euros la transformación y adaptación de los centros que tienen plazas concertadas, con cargo también a los fondos de Recuperación y Resiliencia. Las subvenciones, que ya ha sido adjudicadas, llegan a 71 entidades locales, 40 sociales y 35 mercantiles.

Asimismo, las medidas del “Plan del Mayor” contemplan la asistencia técnica a las comarcas, para apoyar a las entidades locales en la atención y protección de los mayores fomentando la prevención y su permanencia en el entorno. Tampoco dejan de lado la implementación de servicios tecnológicos integrados para la prevención que permitan identificar y alertar de forma precoz sobre situaciones de riesgo. Además, se anuncia la actualización de la normativa relativa a la calidad de los centros y servicios privados.

Implantación de nuevos programas

Según ha manifestado Broto, se está trabajando ya en la implantación de nuevos programas de envejecimiento activo para mejorar la calidad de vida de las personas que viven en residencias y que se encuentran en situación de dependencia, o en la modernización de los sistemas de comunicación y tecnologías de la información en residencias. También se promueve una línea de investigación para constatar con qué redes de apoyo cuentan los mayores en Aragón y dónde es necesario reforzar.

Además, se elaborará una guía de recursos organizada en función de la etapa vital para mejorar la información sobre los servicios existentes y facilitar el acceso a los mismos. Por otra parte, se va a fomentar el uso de herramientas digitales en el colectivo de las personas mayores (con dotación de aulas móviles que podrían llegar a 7.000 mayores de 55 años en todo Aragón) y se está revisando el papel de los hogares de personas mayores (actualmente hay 31 en la Comunidad, con 109.000 socios).

La promoción de la nueva imagen de las personas mayores es otra previsión del plan, así como la ampliación de los procesos participativos para que puedan formar parte del diseño y la planificación de los recursos.

“El objetivo final es transformar el concepto de atención a las personas mayores para darles un papel protagonista, fomentar la autonomía y permanencia en el entorno el mayor tiempo posible y adecuar los servicios a esta nueva filosofía”, ha remarcado la consejera. En esta línea, ha expresado que “debemos ser conscientes de que la jubilación no es sinónimo de ningún final. Tras ella continúa el proyecto vital de una persona. Queda un camino fecundo por delante y un papel social cada vez más importante y reconocido, y en él nos queremos centrar”.

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