Los palos apean al Ebro de la final de la Copa RFEF (1-0)

El CD Ebro cae eliminado de la Copa RFEF en su visita a Córdoba. Foto: Córdoba CF

El sueño de la Copa RFEF se ha terminado en Córdoba. El Ebro se ha quedado a las puertas de la final tras caer 1-0 en El Arcángel ante uno de los equipos más potentes de la categoría. Los arlequinados han caído derrotados por la mínima en un encuentro donde han plantado cara, han peleado hasta el final y han dispuesto de ocasiones para marcar con dos balones estrellados en el palo.

El partido comenzó con un Córdoba queriendo mostrarse dominador, achuchando mucho en la salida de balón y con varias llegadas consecutivas que los blanquiverdes no lograron transformar gracias a las buenas intervenciones de Rubén bajo palos. Tras deshacerse del arreón inicial, el Ebro entró poco a poco en su juego y paulatinamente fue encontrando su sitio en el césped.

Rondando el cuarto de hora llegó la ocasión más clara de la primera mitad, que fue arlequinada: un soberbio cabezazo de Meseguer en el primer palo a la salida de un córner que impactó en la madera y quedó a centímetros de convertirse en gol. El Ebro fue encontrándose más cómodo a partir de entonces y, si bien el Córdoba controlaba el balón, los arlequinados salían con peligro cuando conseguían robar. En una de esas transiciones, un remate de espuela de Altube se marchó arriba por poco, y un disparo de Éder a centro de Raúl Sola también salió a escasos centímetros del poste.

Segunda mitad

La segunda parte repitió el guion de la primera, con un Córdoba queriendo amedrentar al Ebro pero con un conjunto visitante bien plantado y capaz de desbaratar los ataques blanquiverdes, que fueron menos prolíficos que en los primeros 45 minutos. El Ebro, que fue creciendo con el paso de los minutos, al igual que sucedió en el primer tiempo, dispuso de una buena ocasión con un cabezazo de Jorge Adán a la salida de un córner que blocó el meta local.

No obstante, el Córdoba sería el conjunto que conseguiría inaugurar el luminoso por medio de Luismi en el 75 de partido, gracias a un buen disparo cruzado ajustado con el interior ante el que nada pudo hacer Rubén. El gol del 1-0 que sería decisivo en el choque. A partir de entonces el Ebro comenzó a remar y lo dejó todo en el césped en busca del empate. Una igualada que estuvo a punto de producirse en los instantes finales del choque, cuando Nando Quesada estrelló en la cruceta una falta que ha ejecutado con rosca.

Un duro palo para el conjunto de La Almozara que tenía ante sí una oportunidad histórica. No obstante, la mala suerte con la madera apea al conjunto zaragozano de disputar la final de la Copa RFEF, después de realizar una más que digna actuación en uno de los estadios históricos del fútbol español.

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