Enagás y Genia Bioenergy proyectan una planta en Vencillón para transformar residuos en biometano y fertilizantes

Genia Bioenergy ya cuenta con otra planta en Valderrobres con capacidad de gestionar hasta 165.000 toneladas anuales de residuos

Las compañías Enagás y Genia Bioenergy van a levantar una planta en Vencillón, en la comarca de La Litera, para transformar los residuos de la industria ganadera y darles una nueva vida convertidos en biometano y fertilizantes. Un proyecto que verá la luz a finales de 2023 y generará doce puestos de trabajo directos, aspirando a convertirse en un “embrión” de proyectos semejantes en el territorio aragonés.

En concreto, esta iniciativa busca revalorizar los residuos orgánicos que genera la ganadería para transformarlos en combustibles renovables y en diferentes flujos de materias que deben volver a la agricultura. “Va a integrar diferentes tecnologías de tratamiento de subproductos de origen ganadero y agrícola, como purines, y diferentes lodos, que serán convertidos, mediante procesos biológicos y químicos, en biogás y biometano o nutrientes”, ha explicado el director general de Genia Bioenergy, Gabriel Butler.

Así, se espera que por esta planta pasen hasta 140.000 toneladas de residuos para su revaloración, que permitirán generar 95 gigawatios anuales de biometano, además del uso de nuevos fertilizantes para su uso en la agricultura. “Pretende ser una herramienta que permita descarbonizar diferentes procesos agrícolas industriales, que son los motores de la economía aragonesa. Esos residuos suponen un problema y queremos ser una herramienta a disposición de los municipios, granjas e industrias para solucionar a largo plazo su tratamiento”, ha señalado el responsable de Genia Bioenergy, que ya cuenta con otra planta en Valderrobres con capacidad de gestionar hasta 165.000 toneladas anuales de residuos, que serán convertidos en biogás y biofertilizantes.

Una vez esté en funcionamiento, esta planta, ubicada en una parcela de 100.000 metros cuadrados en Vencillón, generará una docena de empleos, además de los puestos indirectos que surjan de la logística de esas 140.000 toneladas de residuos. “Estas plantas de biometano son un híbrido entre depuración y energéticas. Será un equipo de explotación de la fábrica con ingenieros industriales, agrónomos o bioquímicos, y otra capa de mantenimiento con electromecánicos. Más allá de ellos, entran los relacionados con laboratorios, seguimientos de los residuos y la logística”, ha detallado el director del proyecto, Bernat Chuliá.

Para la localidad, su alcalde, Ramón Capel, considera que supondrá “un impulso económico muy importante” con el que “devolver a la tierra todo ese valor que nos ha permitido tener población asentada en nuestro municipio”. “A partir de esos subproductos debemos apuntalar al sector agroindustrial, motor para la comarca, y generar energía y atraer más habitantes que garanticen el futuro del entorno”, ha remarcado.

La consejera de Economía, Marta Gastón, se ha reunido este martes con los promotores de un proyecto que “da respuesta y solución a uno de los problemas que hay presentes en el territorio”. “Seremos pioneros en contar con un proyecto replicable que dé como resultado biometano, un recurso energético totalmente tratable como gas natural, y fertilizantes”, ha afirmado.

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