JIM: «No se trata de liberarse, se trata de ganar y no hay más historia»

Los maños buscan su primer triunfo en La Romareda

Ganar, ganar y ganar. Tal y como en su día hizo Luis Aragonés, el entrenador del Real Zaragoza, Juan Ignacio Martínez, ha emulado su discurso en la rueda de prensa previa al choque que medirá a su equipo ante el Mirandés, el próximo domingo a partir de las 20.30 horas en La Romareda. De hecho, es la palabra que más ha repetido durante su comparecencia, consciente de que es momento de menos discurso y más traducir en el terreno de juego el valor de los tres puntos desde el minuto 1.

El técnico ha sido rotundo respecto a lo que supondría cosechar el primer triunfo de la temporada en el Estadio Municipal de La Romareda: “Esto no se trata de liberarse, se trata de ganar y no hay más historia”. También ha incidido en que están en una situación de ganar como locales y fuera ir sumando, sobre todo teniendo en cuenta que son el único equipo que no conoce la victoria en su propio feudo.

En el aspecto físico, Vada y Narváez son bajas por lesión, pero el anímico también ha tenido un apartado importante en su comparecencia. “Yo no hago reproches al equipo, para nada, en ningún aspecto”, ha manifestado, explicando que están demostrando “compromiso, esfuerzo, el futbolista se deja todo”. Por ello, cree que hay que “transmitir la confianza al jugador, que quiere que empiece el partido y conseguir los resultados deseados”.

Si algo ha querido transmitir JIM tanto durante la semana como en la rueda de prensa es el “convencimiento de que esta semana les toca mojar a los delanteros”, tras una pregunta referida a Giménez y Nano Mesa, aunque también ha dejado claro que “si no, que lo meta un defensa, se trata de ganar el partido”.

También ha valorado que palpa en el vestuario “muchas más ganas de los jugadores porque ese ambientazo en La Romareda genera momentos únicos y el futbolista lo percibe”. Pero también por “el reto personal que tienen de dar una alegría a las personas que han sufrido tanto la pasada temporada y en el inicio de esta”. De hecho, lo tiene claro: “Nuestro hándicap está en casa, no estamos siendo un equipo fiable y ahí queremos romper la dinámica”.

Enfrente estará un Mirandés que es la antítesis total del Real Zaragoza: un equipo muy goleador, pero que también sufre mucho en defensa. En este sentido, advirtiendo de la amenaza que suponen los de Anduva tanto a la contra como en transiciones rápidas, ha pedido “máximo respeto” hacia el rival, pero con un mensaje rotundo: “Ahora mismo somos un Real Zaragoza herido y ese orgullo que lo tenemos en todo lo alto hay que sacarlo el domingo desde el minuto 1”.

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