Mono rojo y máscara negra, el disfraz de «El juego del calamar» arrasa para este Halloween

La serie coreana ha dado la vuelta al mundo

«Jugaremos, muévete, luz verde». Primero fue esta cancioncilla de un juego infantil que resultó ser algo más macabro de lo previsto y luego los monos rojos y las máscaras negras con formas geométricas (triángulo, cuadrado, círculo). La serie coreana «El juego del calamar» ha dado la vuelta al mundo y, como suele ocurrir en estos casos, todo lo que la rodea también. El disfraz de los anónimos guardias que velaban por el orden de la organización y se aseguraban de que los participantes cumpliesen todos los juegos ya es de los más vendidos para este Halloween.

Así lo asegura Pilar Borra, encargada de la tienda de disfraces Bacanal en Zaragoza que la tarde de este lunes estaba a rebosar. «El que está ganando sin duda este año es el de calamar, está teniendo mucho éxito. Luego sí que es verdad que vendemos un poco de todo, algunos más clásicos, pero en general ese es el más vendido», decía la encargada. Y prueba de ello eran las repetidas preguntas sobre el disfraz (también por el negro completo que lleva el líder) y las numerosas bolsas en las que se dejaba entrever.

Las tiendas de disfraces se llenan estos días ante la inminencia de Halloween

Monstruos, diablos, niñas del exorcista y momias tenebrosas han pasado a mejor vida (aunque todavía hay quien prefiere los clásicos) dejando hueco para los nuevos disfraces. «De El juego del calamar empezaron a pedir bastantes a principios de octubre, pero luego al salir que no era del todo apropiado para niños se redujeron las ventas un poco», cuenta Susana Moros, de la tienda de disfraces Antifaz. A este respecto varios colegios de Zaragoza han pedido que los niños no vayan disfrazados de la popular serie que enaltece la violencia extrema.

Sin embargo reconoce que los atuendos de los atracadores más queridos del mundo, que nacieron con la Casa de Papel, siguen estando muy cotizados. «Viene mucha gente preguntando por ellos todavía. Quizás es porque son monos muy parecidos y la gente quiere customizarlos y hacerlos de la serie del calamar, no lo se», asegura.

Además, los del Joker y Harley Quinn y algunos más clásicos para los más pequeños de la casa son también de los más vendidos en un año en el que Halloween se espera con muchas ansias.

Los disfraces clásicos también se siguen vendiendo

«Se nota que el año pasado no pudo celebrarse y la gente tiene ganas, además de que los niños en el colegio también van haciendo estos días cosas relacionadas. En general, Halloween es una fiesta que gusta mucho a la gente», reconoce la encargada de Bacanal.

Así, con los disfraces a punto y muchas ganas de pasar algo de miedo en Zaragoza se podrá disfrutar de planes de lo más variado en los próximos días, desde visitas guiadas (y escalofriantes) al cementerio o escape rooms solo aptas para valientes.

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