Un serio Real Zaragoza arranca de Girona su octavo empate consecutivo (1-1)

Los maños cuajaban una seria actuación en Montilivi. Foto: LaLiga

Paren las rotativas: empate del Real Zaragoza. El octavo consecutivo de un conjunto aragonés que cuajó un partido muy serio, logrando adelantarse gracias a un golazo de Vada, que acabó lesionado. Pero que terminó pagando su único despiste defensivo de toda la segunda mitad para recibir el tanto de la igualada por medio de, quién si no, Stuani. El 1-1 final no saca de pobre a ninguno y estira la racha de empates consecutivos hasta el récord.

JIM revolucionaba el once, tal y como había prometido, con hasta ocho cambios. Lluís López regresaba al centro de la zaga junto a Jair, flanqueados por Gámez y Chavarría. De ahí en adelante, todo nuevo: Petrovic era la gran novedad en la medular junto a Adrián y Francho. Arriba, Nano Mesa, Azón y Bermejo. El Girona de Míchel apostaba por defensa de cuatro, dejando la parcela ofensiva para Samu Saiz, Borja García y Bustos. Los dos equipos con idéntico planteamiento de presión: bloque alto y obligar a envíos largos.

A balón parado la tuvo el Girona en el minuto 2. Entraba solo Arnau al segundo palo tras envío de Samu, pero, muy forzado, la enviaba arriba. Más susto se llevó el cuadro de JIM en el 9. Una buena contra del Girona acababa con tanto de Nahuel, pero el VAR corregía la jugada y señalaba un claro fuera de juego. Despertaba el Real Zaragoza. De córner, tiraba de libreta Bermejo para colocar un gran centro a Chavarría, pero su volea, que parecía colarse, la despejaba in extremis Arnau.

Le interesaba al Real Zaragoza un partido de ritmo lento, con Adrián y Petrovic tratando de adueñarse de la posesión. Pero las contras eran locales. Otra guiada por banda derecha por Baena, a milímetros de que Bustos la empalara para hacer el 1-0. Ya en el 30, la desgracia volvía a cebarse con Nano Mesa, a quien se le salía el dedo en un lance fortuito. Seguía, pero son síntomas evidentes de dolor, aunque le valía para sacar su rasmia y ayudar y mucho en fase defensiva. Adrián, el mejor aragonés, pujaba por alto en un envío de Gámez desde la diestra que se le marchaba desviado.

Era el Girona el que volvía a dar el susto, pero el VAR salvaba con buen criterio al conjunto avispa. Aleix García marcaba un golazo, aunque su control lo realizaba con la mano. El descanso llegaba con una mezcla de angustia y esperanza en el cuerpo zaragocista, que se sabía muy vivo para la segunda parte.

Segunda parte

Saltaba dominante el Real Zaragoza al segundo acto, con Bermejo teniendo una clara dentro del área pero tapaba Bueno salvando el probable tanto. También había más actividad arriba, especialmente de Nano Mesa buscando desmarques que no encontraban el pase de los efectivos del medio. O de Chavarría, constantemente buscado por el costado zurdo. En un centro-chut suyo, cerca estuvo Nano Mesa de enganchar dirección portería. El Girona sacaría su primera zarpa en el 53 en una contra de Samu Saiz que Lluís López paraba en falta y tarjeta. Y en el córner posterior, Juanpe cabeceaba alto.

Despertaban los catalanes y adelantaban líneas tras un arranque prometedor zaragocista. Y más despertó la grada con la entrada de Stuani en el 63 por Bustos. Pero la más clara la tuvo el cuadro de JIM. Un remate combinado entre Jair y Adrián de cabeza obligaba a Stuani a sacarla con problemas para Juan Carlos. Y el técnico movería también el banquillo con la entrada de Giménez y Vada en detrimento de Azón y Adrián en el 66. Sorprendía lo de Adrián, el único capaz de romper líneas con su visión. O de hacer daño con su juego aéreo.

Y el Real Zaragoza se adelantaría por primera vez en toda la temporada. Jugada mágica, de tiralíneas, en la que participaban Bermejo, Petrovic, Nano Mesa y Gámez en la cocina. La pelota llegaba a Vada y el argentino, en la segunda que tocaba, la mandaba a la cazuela con la zurda en el 70. Sin querer echarse atrás, al menos de momento, de nuevo Mesa buscaba un derechazo que se marchaba algo desviado de la meta de Juan Carlos. Era su última jugada antes de pedir el cambio, evidentemente acalambrado, dejando su sitio a Igbekeme.

Entre medio, susto del Girona. Y otro del Real Zaragoza a la contra, tras otra buena transición, saboreando las mieles de verse con el luminoso a favor por primera vez y de un Girona volcado, dejando espacios atrás. Pero el acumular hombres arriba le sirvió. Stuani, quién si no, en el único despiste por alto de la dupla de centrales, aprovechaba en el 86 para mandarla con la testa lejos de Cristian Álvarez. Baena con su jugada individual, decisivo.

Zapater y Borja Sáinz entrarían por Vada, lesionado, y Bermejo. Lógicamente Montilivi apretaba, animando a los suyos a un último esfuerzo para hacerse con la victoria. Por si fuera poco, Baena veía la roja y el VAR lo corregía en amarilla. Era justo. Como también alargar el descuento hasta el 97. Pero salvo un intento a balón parado zaragocista, nada más pasaría. Con 1-1 finalizaba el octavo empate consecutivo del Real Zaragoza, ya en números de récord. A los puntos, empate justo, pero deja mal sabor de boca por lo cerca que estuvieron los de JIM de vencer.

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