Zaragoza se llena de pasión por el deporte y emoción con el regreso de la Maratón y la 10K

Casi 5.000 corredores se han lanzado a las calles en dos prueba muy esperadas tras un año de parón

Unos besaban la bandera del Real Zaragoza al llegar a la meta mientras que otros se tiraban al suelo incapaces de asimilar lo que habían conseguido: correr 42 kilómetros por toda Zaragoza en una Maratón que ha vuelto con más emoción y pasión por el deporte que nunca. La plaza del Pilar, convertida en línea de meta, se llenaba este domingo desde primera hora de carteles de «Ánimo papá» y de amantes del deporte que, con vítores y aplausos animaban a todos aquellos que se han lanzado a las calles, ya sea con la prueba reina o con su hermana pequeña, la 10K.

El día amanecía fresco, pero ataviados con ropa térmica y muchas ganas, los mil corredores que se han lanzado a por la Maratón salían puntuales a las 8.30 horas de la plaza del Pilar, de donde 20 minutos más tarde saldrían también los casi cuatro mil de la 10K. Y aunque a algunos les flaqueasen las fuerzas para admirar el paisaje, este año el recorrido ha sido de bandera y es que los corredores han pasado por el Palacio de la Aljafería, el Mercado Central, la plaza de Santa Engracia o la plaza de España.

Un recorrido de 42.195 metros en el que los 30 primeros kilómetros se hacen con el cuerpo y los doce restantes con la cabeza y el corazón. Así lo decían los animadores y encargados de recibir a los corredores en la línea de meta. El primero en cruzar por allí ha sido Alberto Puyuelo que ha conseguido derrotar a esos 42K en 2 horas y 21 minutos. Un tiempo de récord que ha sido recibido por los asistentes con silbidos y palmas.

«No sois vosotros los que aplaudís a la línea de meta, es la línea de meta la que os aplaude a vosotros», se oía a través de la megafonía en una plaza del Pilar abarrotada y llena de música y gente. El reloj marcaba las 12.15 horas y una figura femenina se intuía en la entrada desde el paseo Echegaray. Con una marca de 3.14.09, Ana Revilla era la primera mujer en hacerse con la Maratón. «No me lo esperaba, la verdad es que no esperaba hacer esta marca y conseguirlo», decía casi sin aliento ante unos cálidos aplausos que han hecho saltar alguna que otra lágrima.

«¡¡¡Venga papá que ya te queda poco!!!», gritaba Andrea desde la valla a su padre José Luis que con el dorsal 3629 llegaba a la plaza del Pilar haciéndose con la 10K en 51 minutos con satisfacción, y algo de cansancio, por haber conseguido esa marca a sus 58 años. Veintiún minutos antes lo hacía el vencedor de esta «pequeña» 10K, Toni Abadía, que con el cronómetro marcando los 30.14 cruzaba la línea de meta con las manos en forma de corazón demostrado el cariño a todos aquello que le apoyaban. Unos minutos después, María Florencia, la fémina más rápida de la 10K, cruzaba la línea de meta con un tiempo de 38:03.

Y después de que casi cuatro mil corredores pasarán por la línea de meta superando una 10K que ha recorrido una Zaragoza soleada y agradable, en la plaza del Pilar ya solo quedaban aquellos que seguían luchando por vencer los 42 kilómetros de la Maratón. El dorsal 28, el 283 o el 98 superaban la prueba reina cuando el cronómetro marcaba las tres horas. El 73 lo hacía poco después con un atuendo que se alejaba un poco de las mallas y camisetas térmicas de sus compañeros, pues iba vestido de vaca.

El palmarés quedaba así al acabar esta prueba que ha demostrado que el deporte es mucho más que simple ejercicio físico. En la Maratón, Jaime Gutiérrez (2:32:50) y Luis Aranda (2:35:11) se hacían con el segundo y tercer puesto. En la categoría femenina, Amaia Iza (3:14:26) y María Romero (3:16:04) hacían lo propio.

Por su parte, en la 10K, Sergio Latorre (30:41) y José Antonio Tello (31:02), eran el segundo y tercero más rápido, y en cuanto ellas, Adrielle Roza (38: 15) y Beatriz Martínez (38:20) se se subían también al podium.

Así, Zaragoza se ha llenado este domingo de superación, fortaleza y emoción en un más que esperado regreso de la Maratón y la 10K.

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