Pinchos y vermús en las barras y ganas de trasnochar en el primer sábado sin restricciones en Aragón

La hostelería y el ocio nocturno han recuperado el 100% de aforo

Había quien echaba de menos el ver los pinchos y los vermús sobre las barras, mientras que otros se emocionaban por poder alargar la juerga más allá de las cuatro de la mañana. Pero, lo que sobre todo había en el primer sábado sin restricciones en Aragón era ganas de juntarse. «Es una suerte que ya podamos sentarnos juntas en una cafetería porque nos teníamos que dividir y, claro, eso es un rollo», decía Pilar este sábado por la mañana en una cafetería de La Almozara.

Teatros, cines, hostelería, ocio nocturno y comercios vuelven a ser los que eran en esa época antes del Covid y es que desde este sábado se recupera el 100% de aforo y los horarios vuelven a ser los habituales. En la hostelería y el ocio nocturno ya no hay un límite de personas por mesa, se puede volver a bailar (eso sí, con mascarilla) y vuelve eso que tantas veces se había pedido: las barras.

«La gente tenía muchas ganas de que las barras volvieran porque en España la barra es una tradición. En bares como el nuestro en el que apenas hay espacio es indispensable», decían desde El Cuartelillo, en el Tubo zaragozano donde la mayoría de los bares viven de las barras.

En los comercios ya no habrá que esperar a poder entrar porque el aforo dentro del establecimiento también es completo y aunque el gel hidroalcohólico y la mascarilla seguirán siendo obligatorios en el interior, una estampa parecida a la normalidad se veía esta mañana en el centro de Zaragoza. «Para nosotras es mucho mejor así porque sí que es verdad que muchas veces había que decirles a los clientes que esperasen fuera hasta que se vaciase un poco la tienda», han comentado desde uno de ellos.

Había quien, a pesar de la ley, prefería seguir colgando el cartel de aforo máximo porque «así los clientes se sienten mucho más seguros y hay que ir poco a poco», reconocían. Esa sensación se repetía también en algunos bares en los que, a pesar de la fría mañana de este sábado, la gente prefería seguir consumiendo en terrazas «para ser más precavido».

Todo Aragón, excepto Caspe que ha registrado estos días el número de contagios más elevado de la Comunidad, ha entrado en una etapa de normalidad en la que se podía ver una estampa de grupos de amigos, bebidas en las barras y abrazos parecida a esa época de antes de la pandemia.

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