Gangas, delantales rojos y mucha solidaridad en un Rastrillo Aragón que vuelve a abrir sus puertas

El Rastrillo Aragón permanecerá abierto hasta el 1 de noviembre de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00

Algunos aprovechaban para adelantarse unos meses y hacer ya las compras navideñas de rigor con juguetes para los más pequeños, mientras que otros arramplaban con panes, dulces y embutidos. Había ganas de volver a llenar las características bolsas rojas con gangas y productos que van más allá de su valor material, pues están llenos de solidaridad. El rastrillo Aragón de la Fundación Ozanam ha abierto este viernes las puertas tras un año de parón y con un intenso goteo de gente que demostraba las ganas de ayudar a quien más lo necesita.

«Es una alegría muy grande el volver a estar aquí todos juntos y por una buena causa para ayudar a la gente que más lo necesita y que están sufriendo mucho», decían desde el Desván, un puesto con antigüedades y reliquias que ha despertado la atención de aquellos madrugadores que a las 10.00 hacían fila pacientemente para entrar en la Sala Multiusos.

Este año, el Rastrillo Aragón cerrará durante unas horas después de que en sus 33 ediciones anteriores abriera de manera ininterrumpida. De 14.00 a 17.00 horas se procederá a la desinfección y adecuación de los puestos para cumplir con las medidas sanitarias vigentes. Lo que no cambia respecto a otros años es la ilusión y las ganas de hacer algo por aquellos colectivos más vulnerables.

«A mí me parece una iniciativa que es muy bonita y los voluntarios deberían recibir una medalla por su labor aquí», decían aquellos que compraban menaje de hogar en uno de los puestos. Son más de 80 voluntarios los que este año se colgaran el delantal rojo hasta el 1 de noviembre para vender todo tipo de productos con el objetivo de que la Fundación Ozanam recaude lo máximo posible.

Aunque, este año, solo tienen la misión de «seguir siendo». «En las pasadas ediciones del rastrillo siempre pensábamos en invertir lo recaudado en la construcción de una residencia o en otros proyectos, pero después de un año tan malo económicamente para la Fundación ahora solo queremos volver a la normalidad y a lo que éramos», ha asegurado el presidente de Ozanam, Fernando Galdámez.

Además de la venta de la Lotería de Navidad, el Rastrillo Aragón también ha lanzado un sorteo en sus redes sociales. El afortunado podrá ganar un coche eléctrico infantil y un patinete eléctrico siguiendo a la Fundación en redes, mencionando a dos amigos y compartiendo la publicación en las historia de Instagram.

Así, el Rastrillo Aragón se llenaba este viernes de delantales y bolsas rojas llenas de productos que son sinónimo de solidaridad y caridad.

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