José María Merino: “Quien mejor conoce el territorio rural es el que vive ahí”

José María Merino es el presidente de la Red Aragonesa de Desarrollo Rural (RADR)

La Red Aragonesa de Desarrollo Rural ha celebrado el 30 aniversario desde el nacimiento de los grupos Leader, unas organizaciones de acción local que ayudar a dinamizar el medio rural apoyando a emprendedores o microempresas en el territorio. La Comunidad cuenta con 20 grupos de estas características y su presidente, José María Merino, ha puesto en valor su importancia para formar un tejido social y empresarial que refuerce los municipios y dispare su competitividad a la hora de atraer población y nuevos proyectos.

Pregunta.- Antes de entrar en materia, cuéntenos, ¿qué son y cómo funcionan los grupos Leader?
Respuesta.- Son grupos de acción local que vienen desarrollando su trabajo en el territorio aragonés desde 1991 y sirven para dinamizar el medio rural en cuanto a emprendedores, empresas, microempresas, un sector o un segmento de la población.

P.- En Aragón hay 20 grupos Leader, ¿el trabajo común es clave para impulsar cada territorio?
R.- Sí, aunque cada territorio tiene unas características definidas muy distintas. Yo vengo de las Cuencas Mineras, que tiene poco que ver con el que tenemos al lado, que es el Jiloca, donde hay más ganadería. En mi zona, durante cien años nos hemos dedicado a la minería y al carbón. Aunque el clima es muy parecido, ni la orografía es igual ni tenemos las mismas características, por lo que hay que aplicar acciones distintas en cada uno de los grupos para desarrollar el medio rural.

P.- Con esas particularidades, el trabajo común es clave
R.- Sí, por eso se creó la Red Aragonesa de Desarrollo Rural, para que aglutine todas las ideas y sea un punto de unión entre todos los grupos Leader. Hay cosas que son iguales. Cuando tienes que ayudar a un promotor o dinamizar una zona es igual que sea en una comarca y otra. Tienen elementos comunes para dinamizar.

P.- Hace unas semanas celebraron el 30ª aniversario, ¿cómo han cambiado en estas tres décadas?
R.- Los grupos se han desarrollado mucho más. Hoy tenemos grupos de acción local con gente muy preparada, con estudios y estrategias muy distintos entre ellos, pero muy definidas, porque quien mejor conoce el territorio rural es el que vive ahí. Los grupos están representados por todo el tejido social. Aparte del personal de los grupos, están los sindicatos de clase, las OPA, agrupaciones empresariales, asociaciones culturales… Aportan las posibles soluciones a cada territorio. Es un elemento básico y fundamental para el medio rural.

Merino ha puesto en valor la importancia de los grupos Leader para formar un tejido social y empresarial que refuerce los municipios

P.- ¿En qué estado se encuentran en el resto del país?
R.- En este tiempo, hemos visto cómo han ido creciendo el resto de los grupos en España. En Aragón hemos sido pioneros, los que más hemos llegado a desarrollar la estrategia, el resto de los grupos ya se están desarrollando al nivel de Aragón, o incluso superándonos. Les están encomendando la gestión de parques y espacios naturales, y otras muchas cosas. El futuro del medio rural pasa por la existencia de los grupos de acción local Leader.

P.- ¿Cómo marchan las conversaciones con el Gobierno de Aragón? El consejero Olona pretendía reorganizar toda su estructura
R.- Después de las conversaciones que hemos ido manteniendo, ha cambiado la opinión del consejero. Ya ha habido alguna concesión más de lo que decía. Las relaciones, en este momento, son bastante buenas y por ambas partes hemos hecho lo posible para que haya algún problema. El consejero debería ser el alma mater de los grupos. Todos dependemos del Gobierno, y él debería estar con nosotros apoyándonos en los proyectos importantes. Desde 1991 y hasta 2016, los grupos de acción local han generado unos 9.000 empleos directos, y 16.000 entre empleos generados y consolidados. A partir de 2016, que es el periodo en el que estamos ahora mismo hasta 2022, tendríamos unos 1.588 puestos de trabajo, el 58% femenino, que es el que más fija población y uno de los más necesarios en el medio rural.

P.- ¿Cuál sería su propuesta para reforzar la estructura de los grupos Leader?
R.- Sería mantener la misma estructura que hay en este momento. Deberíamos alcanzar entre 60 y 66 millones de euros. En el anterior hemos gestionado 77 millones de euros y, por las cifras que venimos barajando, todos los grupos van a cumplir con el 100%. La expectativa es muy positiva. Yo vengo de un grupo pequeño, y llevamos ejecutados 200 proyectos, como ayudar a abrir la panadería del pueblo o ayudar a empresarios a renovar maquinaria. Hay gente a quien llevamos de la mano desde que empieza el emprendimiento hasta su finalización. El objetivo sería dar un paso más y hacer alguna cosa más. No nos podemos quedar estancados. Estamos en un impasse de espera a ver si nos encomiendan algunas gestiones para desarrollar el medio rural. Los grupos no tendrían sentido si existieran por existir. Tenemos que ayudar a los emprendedores. Para ese segmento de población no hay nadie que pueda ayudarles. Quien se dedica a la agricultura tiene la PAC, quien monta una empresa puede alcanzar una ayuda a través del IAF… Pero aquel emprendedor que quiera ampliar su negocio, si no es por los grupos Leader, no tiene a nadie que le eche una mano. Ahí está la cantidad de empleo que estamos generando y la importancia que tienen para impedir que los pueblos se queden vacíos.

Merino confía en que los fondos europeos ayuden a suplir las carencias del mundo rural

P.- Usted pertenece al grupo de las Cuencas Mineras, ¿cómo están actuando para reflotar esta zona después del cierre de la Térmica?
R.- Tuvimos en 2013 el cierre de la Central Térmica de Escucha. A partir de 1991 se empezaron a cerrar las minas. Tuvimos suerte de que, en la zona central de la comarca, como Utrillas, Escucha o Montalbán, se crearon empresas alternativas que han impedido que se quede más despoblada. El 60% de los pueblos tiene menos de cien habitantes, y es muy difícil hacer acciones en esas zonas para evitar que se queden totalmente despoblados. Lo intentaremos hasta el último momento, pero en un pueblo donde no hay gente joven ni medios alternativos al campo es muy difícil. Con los medios de hoy en día, un agricultor puede cultivar 300 o 400 hectáreas y es muy necesario, pero con esas acciones no se puede impedir que los pueblos se queden vacíos. Hay pueblos que no tienen ni peluquerías. Es muy lamentable tener un pueblo con cien personas y que no puedan ir a la peluquería o no tengan pan. La clave es dotar de servicios al medio rural. Sin empleo no tenemos nada, y sin servicios tampoco.

P.- Con la pandemia imagino que se habrán visualizado todavía más los déficits del mundo rural en infraestructuras, sanidad, acceso a Internet…
R.- Sí, ha ayudado a visualizar esas deficiencias. Ha venido gente de las grandes urbes y se ha instalado del pueblo. Quien tiene la suerte de teletrabajar necesita banda ancha, pero no puedes quedarte ahí. Si vas allí para estar tranquilo, pero no tienes servicios, guarderías, colegios, ni unos servicios mínimos… hace falta algo más. En algunos pueblos ya no queda ni una tienda. Si no dotas de servicios, la gente irá, pero, en cuanto lleve una temporada se marchará.

P.– ¿Qué esperan de los fondos europeos?
R.- Los fondos europeos deberían suplir estas carencias. Sin empleo no hay vida, y es muy difícil llevar a una empresa a que se instale en las Cinco Villas o en las Cuencas Mineras, porque se quedan en los grandes polígonos industriales de las capitales, donde tienes infraestructuras, autovías, conexión a Internet, personal cualificado… En los pueblos, tienes lo que tienes. Los fondos Next-Generation deberían servir para suplir estas carencias y para ayudar a que se instalen los emprendedores y grandes empresas.

P.- Y además sale más caro vivir en un pueblo que en una gran ciudad
R.– Deberíamos tener una discriminación positiva. Nos sale más caro vivir en el medio rural que en Zaragoza. Cuando tenemos que ir a un especialista, debemos desplazarnos a las capitales, mientras que el que vive en las capitales va al ambulatorio que le corresponde. Y no digo nada cuando crecen tus hijos y quieren realizar estudios de nivel superior. Hay que traerlos a las grandes ciudades, pagar residencias, desplazamientos… Debería haber alguna discriminación positiva, como pagar menos de IRPF o ventajas fiscales para las empresas que se instalen. Sin estas acciones, no conseguiremos nada.

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