Mi bebé de 6 meses se pasa toda la noche llorando. El pediatra nos dice que es normal y que no le cojamos cada vez que llora, pero nos genera angustia.  

Algunos bebés reclaman la presencia de sus padres durante la noche a través del llanto y se tranquilizan cuando perciben que sus padres están cerca y los sostienen entre sus brazos. Esto se debe a la ansiedad por separación, una etapa común del desarrollo de los bebés que ocurre durante estos meses.

Una vez estéis seguros de que tiene sus necesidades cubiertas y que no está enfermo, conviene racionar la atención que se ofrece al bebé cuando llora, de forma gradual y adecuada, para que él también aprenda a estar calmado y gestionar los ratos en que no está con vosotros.

El bebé poco a poco tiene que aprender a conciliar el sueño por sí solo. Para ello es importante llevar a cabo una rutina antes de acostarlo que le ayude a familiarizarla con ello (bañarle, cantarle, etc) y dejar al bebé en la cuna mientras esté somnoliento pero todavía despierto. Cuando el bebé comience a llorar, manteneros alejados de él durante unos minutos. Si continúa llorando, volved junto a él e intentar tranquilizarlo pero sin sacarlo de la cuna, podéis hablarle, susurrarle y acariciarle. Esta acción conviene repetirla varias veces hasta que vuestro bebé se dé cuenta de que llorar no va a servir para que lo saquen de la cuna, pero a su vez sentirá que estáis cerca de él.

Mi consejo: Los profesionales podemos ofreceros nuestros mejores consejos, así como lo harán amigos y familiares, pero no olvides que cada madre y padre debe elegir el método que considera mejor para tanto para ellos, como para su bebé.

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