Loreto Sesma: «Mi poesía se siente inadecuada porque no me gusta adornar ese dolor del que surge la escritura»

Sesma es periodista de formación y escritora por puro placer

Loreto Sesma (Zaragoza, 1996) cree en la honestidad brutal, como Calamaro, y es inadecuada porque no concibe la vida con filtros. Siente que a veces se pasa de frenada, también en su poesía donde no le gusta adornar el dolor y suelta sentimientos a bocajarro. Escribe por y para ella. Sus versos son crudos y van directos a las tripas. Periodista de formación y escritora por puro placer, en 2021 lanzó “No bastó con querer” su quinto poemario con el que siente que ha dado un paso gigante como poetisa.

Pregunta.- ¿Qué inspira a Loreto Sesma?
Respuesta.- Absolutamente todo. No hay algo que no lo haga. De hecho todo el mundo me decía que en la cuarentena debía haber escrito un montón y realmente no escribí ni una línea porque no estaba viviendo. Y yo escribo cuando vivo, cuando veo cosas y a raíz de ahí empiezo a sentir y con ese sentir escribo de absolutamente todas las cosas.

P.- ¿Cómo consigue una joven de 24 años publicar con editoriales como Planeta o Penguin?
R.- La verdad es que fue un trabajo de fondo. Yo al final llevo publicando desde los 17 años. Mi primer libro lo publiqué con una editorial chiquitita, pero ya a raíz de esa publicación me empezaron a llamar un poco más las grandes. Realmente ha sido el progreso natural de cuando las cosas van bien. Al final te sientes afortunada porque haya gente que siga confiando en ti y en que puedes escribir algo que merezca la pena.

P.- ¿Fueron tus inicios complicados?
R.- Esto es como todo, una gestión de expectativas y, como yo no tenía ninguna, todo lo que vino fueron muy buenas noticias y la verdad es que he tenido muchísima suerte y soy consciente. Al final yo escribía, pero escribía para mí y empecé a publicar mis escritos en Youtube, pero sin ningún tipo de finalidad y ni muchísimo menos la intención de publicar un libro porque yo sentía que no escribía lo suficientemente bien como para eso. Sí que a lo mejor estaba dentro de mis sueños locos, pero dentro de muchísimos años y cuando llegó esa oportunidad a mí me sorprendió. Yo siempre digo que jamás hubiese enviado uno de mis manuscritos a una editorial porque no confío lo suficientemente en mí como para hacerlo, así que tuvieron que venir ellos para que ocurriese.

La zaragozana lleva publicando desde los 17 años

P.- Escribió: “Siento no seguir unas normas en las que no creo. Escribir poemas inadecuados, si es que la poesía es para ustedes inadecuada” ¿Es lo inadecuado la esencia de su poesía?
R.- En general es que creo que yo soy un poco inadecuada. Me acuerdo de que en el colegio me decían que era una niña que siempre decía lo que pensaba y eso me trajo también algunos problemas y, en general, soy una persona que me paso de frenada en cuanto a víscera. Hay gente que es cabeza, es corazón o es tripas, yo soy la tripa. E igual que en el plano personal a veces me paso de honesta, creo que en la escritura me pasa lo mismo. Siempre he jugado mi papel que creo que es el de ser clara y muy directa y no intentar adornar el dolor o ese sufrimiento del que surge la escritura y creo que en muchos casos eso se siente como inadecuado. Hoy en día está muy bien visto ser políticamente correcto, decir las cosas como las tazas esas que te dan los buenos días princesa y yo no creo en eso, soy más de la honestidad brutal como Calamaro.

P.- Una palabra para definir su poesía.
R.- Cruda.

P.- Uno de sus libros es «Naufragio en la 388». ¿Qué le diría a todos aquellos jóvenes que se sienten como en un naufragio por precariedad laboral y la ausencia de oportunidades?
R.- «Tranquilos, que estamos todos igual”. Estamos en un momento bastante complicado para la gente joven, pero es verdad que de alguna manera las opciones se han vuelto más plurales porque hemos encontrado vías de escape y de trabajo donde antes no existían. Creo que al final todo se puede suplir con una seguridad en lo que haces. Yo estudié Periodismo, mi pasión es la escritura y quería dedicarme a la música, o sea, que rica claramente creo que no lo voy a ser en mi vida, pero tenía muy claro que era buena en eso. Y tenía muy claro que si me ponía a escribir ocurría algo porque era yo misma. A toda esa gente le diría también que encontrase su camino y que cuando sepas a lo que te quieres dirigir tienes que ir a por ello. Habrá miles de momentos en los que la rueda no funcionará, pero de verdad que creo que llega un momento en el que la vida nos da una chance y creo que sí que empieza a hacerlo.

P.- ¿Cuánto hay de Zaragoza en su poesía?
R.- Para mí Zaragoza es mi hogar. Es donde está mi familia y donde he crecido y para mí es muy importante la simbología de la tierra y donde están las raíces, de hecho llevo tatuadas las coordenadas de Zaragoza porque es como mi faro y como decir no te olvides nunca de dónde vienes.

P.- ¿Se aprende a escribir?
R.– Creo que tienes que tener un duendecillo inicial, pero que a perfilar sí que se aprende. Quiero decir, evidentemente, existe ese crecimiento personal en la escritura que se va dando conforme vas escribiendo y leyendo cada vez más, pero sí que creo que existe ese margen de mejora. Aunque esa semillita inicial la tienes que tener, ese algo especial, yo siempre digo que es como un duende que te va hablando de vete a saber dónde y empujándote a escribir.

La joven asegura que su poesía es cien por cien feminista

P.- Su público es mayoritariamente gente joven, ¿cuál es la fórmula mágica para conseguir que se alejen de la concepción de la poesía como un género aburrido y antiguo y se lancen a sentirla?
R.- Siempre digo una frase que, aunque suene súper cutre, creo que lo representa muy bien y es que cuando tú quieres comprar carne no vas a comprarla a un sitio donde venden verdura, te vas a una carnicería, pues con esto ocurre lo mismo. Está muy bien que intentemos plasmar esa educación por la literatura en las aulas porque es muy necesaria, pero creo que lo que ha ocurrido con autores que publicamos y que hemos llegado a ese público joven es que hemos empezado en redes sociales porque es donde están ellos y donde estamos nosotros también. Hemos acudido a esos lugares y les hemos hablado y contado nuestra movida a través de la poesía, como otra mucha gente lo hace a través de la música, la fotografía o de cualquier otra manera.

P.- Si solo pudiera quedarse con un libro, ¿cuál sería?, ¿y con un poeta?
R.– Con un libro me quedaría con Rayuela porque fue el que me cambió por completo la cabeza. Me acuerdo de que era adolescente y que dije: “¿Qué es esto? Dios mío, quiero hacer esto” y con un poeta, Benedetti, porque siempre digo que existen otros que también me reventaron sesos, pero al que siempre acabo volviendo y con el que siempre me cruje el corazón es Benedetti, mi debilidad.

P.- ¿La poesía duele o cura?
R.- Ayuda a verbalizar que eso entiendo que cura un poco, pero no te cierra la herida. Cura, sí, pero de que no se te infecta por lo menos, pero sigue estando ahí y duele, yo creo que siempre duele.

P.- En «La Princesa» le da la vuelta a El Príncipe de Maquiavelo o, mejor dicho, lo cambia de género. ¿Lucha su poesía por el feminismo?
R.- Entiendo que mi poesía es cien por cien feminista porque hay un cien por cien de feminismo en mi vida. Considero que tengo un ideal feminista que no está dentro del canon de la gente; es decir, tengo mi propia visión personal igual que la tengo sobre la política. Lo que sí que tengo muy claro y lo que sí que quiero transmitir a través de no solo ya la poesía sino las redes sociales o mis propios actos es que somos mujeres libres que hace mucho tiempo que ya alzamos la voz pero que tenemos que seguir esforzarnos por no ser juzgadas por hacerlo.

Sus versos son crudos y van directos a las tripas

P.– Forma parte de una nueva generación de poetas. ¿Del uno al diez, cuántas críticas ha recibido por abrirse paso y reinventar el mundo de los versos?
R.- Cincuenta y nueve mil, o sea, me paso de la barrera. Creo que he sido una de las personas más criticadas de esta generación por absolutamente todo. Hay gente a la que se le juzga porque son jóvenes y por su calidad literaria y, jo, a mí me encantaría que me criticaran por eso únicamente pero es que normalmente mis críticas se centran en mi vida personal. Desde cuál es el tipo de fotos que subo a redes sociales hasta cómo es mi forma física y lo que hago en mi vida personal. Ojalá a mí lo único que me dijesen es que mi libro es una mierda y críticas constructivas de la que pueda aprender.

P.– ¿Se puede vivir de la poesía?
R.- A mí la poesía me ayudó a pagarme la carrera, el piso donde viví en Pamplona, el de Madrid, sin embargo no vivo de ello porque quiero seguir relegando la poesía a mi pasión y tener como profesión otro trabajo. Vivir, lo que se dice vivir, a no ser que tengas un superventas publicado de estos que se venden millones no te da. Pero también esto es como todo, depende de cuánto necesites.

P.- Oscar Wilde dijo que no existen más que dos reglas para escribir: «Tener algo que decir y decirlo». ¿Qué dice Loreto Sesma con sus poemas?
R.– Nunca intento enviar un mensaje porque me parece un error escribir para el lector. Al final, si tú escribes para alguien ya tienes una intención y esa intención rompe la honestidad que siempre llevo por bandera. Entonces, aunque suene un poco egocéntrico, cuando escribo solo pienso en mí misma, en lo mal que lo estoy pasando o en lo que quiero decir y ya está. Luego cuando publico ese texto ya habrá gente que lo hará suyo con sus propias historias. Me ha pasado mucho que he escrito poemas sobre el duelo de un familiar o sobre cosas mías y que la gente se las ha llevado a sus relaciones de pareja.

P.- “No bastó con querer” sale a la venta el 8 de abril de 2021, en plena pandemia. Entre ERTES y crisis económica, ¿cómo fue recibido ese libro?
R.- Es un libro en el que yo creo que doy un paso gigante a nivel de escritura y que también me dio muchísimo miedo porque no sabía cómo se iba a encajar. Se publicó en un momento complicado y además hacía tres años desde que mi último poemario salió a la luz. Y fue toda una sorpresa porque antes de que saliese a la venta, es decir, en la preventa ya estaba colocado como el libro más vendido en las principales librerías y en Amazon. Es verdad que se nota muchísimo cómo van funcionando los libros porque en estos años pasados no hemos tenido ni Sant Jordi, ni Feria del Libro, que son momentos muy importantes en la vida de un libro, entonces se nota, claro, pero estamos bastante contentos.

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