Cabezudos y gigantes se echan a bailar y guardan los látigos ante la sonrisa de los más pequeños

La Comparsa de Gigantes y Cabezudos ha bailado este lunes en Delicias ante los aplausos de niños y mayores

Ataviados con el cachirulo y con unos nervios que se intuían a través de la mascarilla niños y niñas de Zaragoza acompañados de unos entregados padres esperaban este lunes a unos personajes que echaban mucho de menos: la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. Entre aplausos y gritos de emoción la Forana, la Pilara, el Morico (favorito indiscutible de los pequeños), el Verrugón, el Torero, el Boticario y la recién incorporada Cigarrera han bailado con rasmia y muchas ganas las canciones que los niños (y los no tan niños) han demostrado saberse de carrerilla en el Parque Deportivo Municipal Delicias.

Aunque entre el público ha habido algún pequeño que no ha podido contener las lágrimas al ver el tamaño de esas cabezas, las risas y los aplausos han predominado durante todo el espectáculo gracias a la batuta gigante con la que maestro de ceremonias, Javi el Mago, ha dirigido al gran coro que se ha formado en las gradas. «Aquí, allá, Morico el Pilar, se come las sopas y se echa a bailar». Y así, uno por uno, los cabezudos han ido bailando sus canciones acompañados de gaitas y tambores.

Yaiza miraba emocionada de un lado para otro y es que viene de Ecuador y era la primera vez que veía a los cabezudos. «Me han gustado mucho todos y también los gigantes, sobre todo el Rey y la Reina», ha exclamado la pequeña. Aaron mientras asentía con la cabeza, aunque él hubiese preferido que los cabezudos se echasen a correr como antaño porque se lo pasaba muy bien.

El Morico, aunque contento por haber bailado tan bien su canción junto al resto de la Comparsa, también decía echar de menos esas carreras por las calles de Zaragoza. «Teníamos muchas ganas de estar con los niños porque siempre nos reciben muy contentos. El año que viene volveremos a encorrerles como tiene que ser», ha dicho el cabezudo.

De momento, para este año toca guardar los látigos y demostrar que el baile también es una de sus habilidades. Así, los danzantes cabezudos y gigantes pasarán por Torrero, Valdefierro y Santa Isabel en los próximos días para seguir alegrando a niños y mayores.

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