El Casademont Zaragoza se coloca segundo con un festival ofensivo ante Bilbao Basket (76-100)

Los rojillos tomaron el mando del marcador en el segundo cuarto de la mano de una nueva exhibición colectiva y un gran acierto en el triple

El Casademont Zaragoza ha firmado un excelso partido en Vizcaya derrotando a Surne Bilbao Basket (76-100) para confirmar su buen arranque de temporada temporada y colocarse en segunda posición tras dos jornadas disputadas. Los rojillos tomaron el mando del marcador en el segundo cuarto y, de la mano de una nueva exhibición colectiva y un gran acierto en el triple, encarrilaron el choque antes del descanso para estrenarse a domicilio por todo lo alto.

El choque arrancó con Delgado por dentro marcando el ritmo ante Tryggvi Hlinason, con Hakanson de escolta en los locales y poniendo el 11-7 de ventaja en ese arranque parejo. Reaccionó Casademont Zaragoza con un 0-7 parcial, con Delgado a lo suyo pero despertando a Matt Mobley que ya sumaba su segundo triple en el 11-14. Ponsarnau rotó a Hlinason y sacó McLean, Okoye asomó su amenaza pero Bilbao tomó la delantera, con más acierto hasta devolver el 7-0 de parcial con el mate de Withey (18-14). Los de Mumbrú encararon el tramo final con la inercia ventajosa y se lo anotaron.

En el segundo tramo llegó una reacción aragonesa que amaneció con el canastón de Javi García, para seguir con la conexión USA por dentro y que luego Mclean firmase un 2+1 para revertir la ventaja bilbaína. Ahí no acababa la cosa porque Radoncic escaló al 25-29 para cimentar la ventaja que llegaría al descanso. Delgado ya no era infalibre en los libres locales con un Mobley superlativo, a lo suyo, desde 9 metros en el triple para el tiempo muerto de Bilbao con máxima ventaja 25-32 (min.14). En ese espíritu colectivo, Okoye se sumó a la anotación con un parcial de cuarto para tener en cuenta añadiéndose la conexión Mobley-Vanwijn hasta el 29-43, con un espectacular Hlinason en los rebotes, como reflejo del nivel defensivo exhibido por los rojillos. En los vascos, solo Hakanson hería la zona aragonesa para mantener a Bilbao en la pelea aunque el entreacto era visitante 31-43 con un 11-27 de parcial en el tramo.

Tras la pausa, Hlinason abrió tras el error de Mobley, que luego Mobley acertó de tres. Rafa Luz sumó dos libres apuntando a despertar local pero San Miguel se marcó un triplazo 36-51 para aumentar ventaja. Las ayudas y los tiros punteados colapsaban la reacción de los de Mumbrú, sacando brillo a su robo y carrera de Okoye y sacar faltas que Has Vanwijn cerró con un 2+1 y marcar la máxima +18 (36-54) al acariciar el medio cuarto. Goudelock con dos triples a cercó y Ponsarnau no quiso confianzas y paró el choque (42-54, min.25). Sipahi nada más salir aprovechó la primera para sumar, Rousselle de tres metió a los bilbaínos en la pomada, Vanwijn le replicó y Sipahi de dos aceleró al 46-61, en un intercambio de golpes en rojo que Javi García amplió 48-64 y Rousselle correspondió pero cerró el tramo en ventaja con Waczinski al triple para alcanzar el +16.

Rousselle sumó un 6-0 para tirar del carro en apeas 40 segundos en un arranque a suerte o verdad (59-69). La defensa y el contragolpe eran las armas, desde la salida de Sipahi con McLean acabando en carrera. La pelea iba a ser hasta el final porque Goudelock no reblaba tampoco. Las contras daban oxígeno a los rojillos para seguir al frente, para que unas buenas defensas devolvieran el guión en rojo. Que Mobley erraba el triple, Waczynski lo remediaba tras rebote ofensivo… hasta que Hlinason completó el 62-81 comiéndose a Delgado, dando un paso adelante. El festival de triples en Bilbao con ese duelo de francotiradores puso en máxima a Casademont Zaragoza con Radoncic de tres (67-88) y poner la directa al triunfo, con hechuras sólidas y con un espíritu colectivo al que se sumaron efectivos, con la progresión de Vanwijn, Javi García poniendo el punto 100 –dos triples seguidos-, hasta dejar Casademont Zaragoza su tarjeta de visita en Miribilla.

Print Friendly, PDF & Email