Los nervios se instalan en el Huesca tras la tercera derrota consecutiva

El Huesca perdió sufriendo una remontada en los compases finales. Foto: S.D.H.

La Sociedad Deportiva Huesca se llevó un golpe durísimo en su visita al Anxo Carro de Lugo. Después de remontar un gol en apenas tres minutos y ponerse por delante, cuando se acercaba el pitido final encajó otros dos que le hicieron perder. Consolidaba así, de forma tan dolorosa, su tercera derrota consecutiva, y el míster, Nacho Ambriz, reconoció que el equipo “no está nada tranquilo”.

Comenzó adelantándose el Lugo por medio de Gerard Valentín tras una pérdida de Buffarini, y los oscenses no lograban reaccionar. Tuvo que ser Barreiro quien la enviase al fondo de su propia portería para poner el empate y darle el ánimo suficiente al Huesca para ponerse por delante por medio de Escriche. Sin embargo, Manu Barreiro y Jaume Cuellar sacaron los colores a la defensa oscense en el 83 y en el 86 para poner el 3-2 definitivo.

Todavía no había ganado el Lugo en toda la temporada, y fue a costa del Huesca su estreno, algo que también deja tocado al entorno altoaragonés. De hecho, Nacho Ambriz comenzaba su rueda de prensa de forma muy contundente: “No estamos nada tranquilos”, aseguraba en sus primeras declaraciones postpartido. Después dio paso a un duro análisis del encuentro. “Habíamos hecho lo más difícil, que era remontar, pero no tuvimos la pelota tan bien y nos presionaron bien. Cometemos errores que nos están costando resultados”, sostenía.

A pesar de que el Lugo también hizo su partido y tiene un importante mérito en la victoria, no quita para que el Huesca esté sumido “en una situación complicada”. Sin embargo, también quiso mandar un mensaje de esperanza: “Tengo fe en que el equipo salga adelante”, manifestaba, siendo consciente del reto que tiene por delante.

Para lograrlo ya tiene un plan que ejecutar. “Ahora es fundamental levantar el equipo, no es fácil”, declaraba. Lo primero que debía hacer es recuperar la calma que se llevó la derrota, hacer “un análisis profundo” y “solucionar errores”. Sin embargo, tiene “ilusión, ganas y fe”. “Eso no se me acaba, este equipo se va a levantar”, auguraba en su comparecencia.

Es momento de recuperarse por muy tocado que haya quedado el equipo tras no sumar ningún punto de los últimos nueve posibles. Para lograrlo, tiene ahora un partido clave en casa ante el Fuenlabrada, y con un triunfo podría acercarse a puestos de playoff. Ese es el objetivo inmediato del Huesca, volver a la senda del triunfo y demostrar que todo ha quedado en un importante desliz.

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