La OCU alerta de que el menaje de plástico con bambú no es apto para uso alimentario y denuncia que aún se sigue vendiendo

El uso de estos utensilios podría desprender partículas dañinas para la salud
El uso de estos utensilios podría desprender partículas dañinas para la salud

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alertó este viernes de que los utensilios de plástico mezclados con fibra de bambú no son aptos para su uso alimentario y denunció que, aunque este tipo de menaje destinado a entrar en contacto con los alimentos no está autorizado por la UE, se sigue vendiendo en algunas tiendas físicas y, sobre todo, en muchos comercios ‘online’.

Así lo precisó la OCU en un comunicado, en el que puntualizó que los materiales plásticos que contienen polvo de bambú como aditivo y cuya composición mayoritaria es el plástico no están autorizados y pueden suponer un riesgo para los consumidores. Asegura que pueden causar la degradación acelerada de algunos plásticos y ocasionar la migración de sustancias “peligrosas” para la salud a los alimentos por encima de los límites seguros si son ingeridas, si bien los utensilios hechos de fibra de bambú sin modificar “son completamente legales y están exentos de riesgos para el consumidor”.

La organización subrayó que la cáscara de semillas de girasol es el único aditivo vegetal admitido por la legislación europea para la fabricación de utensilios de plástico destinados a entrar en contacto con alimentos y recordó que, en los últimos años, las autoridades sanitarias de la UE han notificado hasta medio centenar de alertas asociadas a la transferencia en este tipo de productos de melanina y formaldehído, dos sustancias tóxicas para la salud, en cantidades que superan los límites de seguridad.

La OCU advirtió de que este tipo de productos, fabricados básicamente con plástico y un pequeño porcentaje de fibras vegetales, suelen incluir, además, alegaciones como “ecológico”, “biodegradable”, “compostable”, “natural” u “orgánico”, que, a su juicio, “suelen ser falsas en la mayor parte de los casos, salvo las que están certificadas”, dado que se trata de productos fabricados “básicamente a partir de plástico”.

Por todo ello, consideró que “lo más recomendable” es “desechar” cualquier producto de este tipo que se tenga en el domicilio o, si es posible, devolverlo solicitando el reembolso del precio.

Además, en el caso de que los usuarios tengan constancia de su venta, animó a poner este hecho en conocimiento de los ministerios de Sanidad y Consumo y valoró que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición haya puesto en marcha un plan de control sobre plásticos hechos con polvo de bambú para evitar que se destinen a productos que entran en contacto con alimentos.

Print Friendly, PDF & Email
El uso de estos utensilios podría desprender partículas dañinas para la salud