El Real Zaragoza saca oro de Santo Domingo tras remontar ante el Alcorcón (1-2)

En el 84 llegó el alegrón final con el gol de Valentín Vada para culminar la remontada // Foto: Real Zaragoza

Al fin llegó el primer triunfo del Real Zaragoza. Tuvo que ser en el cuarto partido, en lo que parecía un test definitivo para poder calificar el inicio liguero de los maños. Y lo hizo sufriendo. Remontó en Santo Domingo ante el Alcorcón gracias a una segunda mitad más que notable. Eguaras y Vada se encargaron de revertir el tanto inicial de Moyano para dar un alegrón a los zaragocistas, que respiran un poco más aliviados después de tres encuentros sin haber podido celebrar un gol.

Los de la capital aragonesa comenzaron con un once casi idéntico al del choque ante el Cartagena, con la única novedad de Petrovic por James. Cristian guardaba la portería, secundado por una defensa de cuatro formada por Fran Gámez, Lluis López, Jair y Chavarria. El centro del campo contaba con la presencia de Zapater, Eguaras, Petrovic y Bermejo. Arriba, Juanjo Narváez y Álvaro Giménez. En los madrileños destacaban nombres de viejos conocidos como Xisco y Laure.

Los compases iniciales no tuvieron un claro dominador, pero el primer susto para los blanquillos no se demoró en exceso. Hugo Fraile se aprovechó de la pasividad defensiva de los visitantes y disparó desde la frontal alcanzado el minuto 10. Su golpeo se estrelló contra el poste derecho de la meta custodiada por Cristian. Los aragoneses no lograban generar ocasiones y en el 20 llegó el mazazo. De nuevo la ineptitud de la zaga facilitó que Moyano conectara con Xisco en el área, que protegió el esférico de espaldas y se acomodó para conectar un chut repelido por el portero rosarino con una gran mano abajo. Pero el rechace le fue directo a Moyano, que no falló para subir el primero al electrónico, aunque el balón se topó con el larguero antes de colarse en la red.

Los de JIM no se encontraron hasta el minuto 34, momento en el que Dani Jiménez se estiró bajo palos para despejar un cabezazo de Narváez tras un centro lateral de Chavarria. En el 37, otra vez el meta local voló para sacar a mano cambiada un fuerte remate del colombiano dirigido directamente a la escuadra. Y en la siguiente jugada fue Bermejo el que no acertó con su pierna menos hábil después de enganchar a bote pronto un balón largo de Eguaras. El gol mañico no llegaba, y la larga sombra de la falta de efectividad de los partidos anteriores empezaba a percibirse. Al borde del descanso, Xisco estuvo a punto de lograr el 2-0 con un remate de cabeza en el que interpuso un providencial Lluis López.

Segunda mitad 

JIM dio entrada en el entreacto a Borja Sainz y Nano Mesa en detrimento de Petrovic y Bermejo, bastante desaparecidos e imprecisos durante la primera parte. Los cambios dieron un aire renovado a los zaragozanos, que parecieron espabilar tras la reanudación.

La primera alegría llegó en el 55 después de una jugada ensayada. Zapater amagó el tiro directo a portería desde 28 metros, pero la cedió por el centro a Eguaras, que controló a la perfección cerca del punto de penalti para definir con el exterior de su bota derecha batiendo a Dani Jiménez.

El tanto de los aragoneses sentó como un jarro de agua fría al Alcorcón, que se desconectó. Nano Mesa, muy activo desde su ingreso en el verde, lo intento desde lejos con la pierna izquierda enviando un disparo que pasó rozando el poste. Después la tuvo Narváez, omnipresente un día más, tras una acción colectiva de izquierda a derecha. Mesa se internó en el área para ganar la línea de fondo y la envió atrás para Zapater, que la puso perfecta por arriba para Gámez. El lateral derecho cedió a Narváez, que remató de primeras. El gol parecía cantado, pero se lo negaron una vez más al natural de Pasto. La defensa local consiguió despejar casi sobre la línea de gol. El cuadro visitante olía la remontada, que no acababa de culminarse.

A falta de 15 para el final, JIM introdujo al último refuerzo estival, Valentin Vada, que sustituyó a Álvaro Giménez. En el 84 llegó el alegrón final. Le bastaron diez minutos al propio Vada para sumar su primer gol como zaragocista tras un error garrafal de la defensa amarilla. Otra gran jugada colectiva del Real Zaragoza terminó con un centro de Chavarria desde el costado izquierdo. Bellvís intentó controlar con el pecho cerca de su meta, pero no atinó y el esférico quedó suelto en el punto de penalti. Vada no desperdició el regalo enganchando el esférico a escasos metros de Dani Jiménez. Merecida recompensa para los maños, con una actuación muy completa a lo largo de los segundos 45 minutos.

De aquí al pitido final, tocaba conservar el botín. Y así fue, aunque en la última jugada del choque la tuvo el Alcorcón -que no había generado ninguna ocasión durante la segunda parte- con un cabezazo que se marchó por encima de la meta de Cristian. Victoria de oro de un Real Zaragoza con dos caras. La de un conjunto inoperante a lo largo de los primeros 30 minutos, y la de un equipo que supo recomponerse a las circunstancias para remontar a domicilio gracias a una segunda mitad que rozó el notable alto.

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