“El último cuento” de May Borraz, una nieta en busca de su abuelo asesinado

Sebastián Blasco Aznar fue asesinado en los montes de Andorra dos semanas después de terminar la guerra civil

“Tengo tres finales y ninguno bueno. Tres posibles verdades que se despliegan como serpientes pegajosas arrastrándose por el monte seco de Teruel allá por el año 1939”. Así comienza “El último cuento: De abuelos y cunetas”, donde su autora, May Borraz, nos invita a investigar con ella la muerte de su abuelo dos semanas después de terminar la Guerra Civil. Con Andorra como escenario, Borraz nos traslada a la primavera de 2017, cuando comenzó su investigación, y al mundo rural turolense de los años 30, cuando murió su abuelo. Una historia sobre memoria histórica, pero también sobre cerrar viejas heridas y de buscar justicia para un familiar perdido.

Desde la primavera de 2017 hasta el 7 de enero de 2021, May Borraz documenta la investigación de la búsqueda de su abuelo y la exhumación de sus restos. Aunque el viaje de la autora comenzó mucho antes, cuando empezó a plantearse en serio encontrar a su abuelo Sebastián. “Hubo dos hechos que me decidieron. Uno fue durante una visita al cementerio de Andorra. Por aquel entonces, mi madre creía que los restos de su padre podían estar en la fosa común del cementerio, un rincón sucio y polvoriento. Cuando se acercó y vio el mal estado en el que se conservaba empezó a gritar reclamando un poco de dignidad para los que allí yacían. El otro fue oír a Mariano Rajoy jactarse ufanamente de no haber invertido ni un solo euro en la Ley de Memoria Histórica.”

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ayudó a May en la búsqueda de los restos de Sebastián. Foto: ARMH

De frases contundentes y sin florituras, Borraz deja las cosas claras desde el principio. Digan lo que digan, cuenten lo que cuenten, a su abuelo Sebastián lo suicidaron el 17 de abril de 1939 en los montes de Andorra. Suicidio es lo que consta en los documentos oficiales y es lo que cuenta la mitad del pueblo, pero sus hijas y su mujer, Manuela, no están de acuerdo. “Ella no daba muchos detalles sobre la muerte de su marido, sólo decía que lo había matado un grupo de cobardes. La versión oficial, sin embargo, era que se había suicidado”, explica la autora que, como ellas, desde el principio está segura de que su abuelo fue asesinado.

Y es precisamente a su abuela Manuela a quien Borraz dirige la narración. Un diálogo ficticio con su abuela que es un recurso estilístico a la vez entrañable y doloroso. Entrañable porque tiene que explicarle a Manuela esas cosas que le hubiera costado entender cómo internet, Google o Facebook. Y doloroso porque también tiene que contarle la muerte de seres queridos y lo que en realidad pasó con su marido. Además, intercalados con su investigación y la historia de Sebastián, Borraz narra los cuentos que, siendo niña, le contaba su abuela antes de dormir, hilándolos con los acontecimientos.

May Borraz visitó en varias ocasiones el lugar en el que asesinaron a Sebastián. Foto: ARMH

Poco a poco, May Borraz desenreda la madeja de la muerte de su abuelo y poco a poco surgen secretos familiares, viejas heridas sin cerrar y los trapos sucios del pueblo. Antiguos rencores, venganzas, envidias y traiciones salpican las páginas de la historia de Sebastián y de tantos otros como él. “Las heridas son feas cuando no se curan bien y supuran. Ese es el tipo de herido que abunda en este país en relación con la Guerra Civil”. Por ello está convencida de “la necesidad moral que tiene este país de sacar a todos sus muertos de las cunetas o las fosas a las que se les arrojó. De la necesidad de limpiar el pasado para poder construir un futuro basado en la justicia”.

Pero no todo es tristeza en la historia de Borraz, en la búsqueda de Sebastián es capaz de saber de dónde viene y cómo era ese abuelo a quien no pudo conocer. Un camino en el que se ha reencontrado con familiares y ha entrevistado a innumerables personas. “Familiares, amigos de la familia, vecinos de Andorra, historiadores… con cualquiera que pudiera saber qué había pasado con Sebastián o que me pudiera explicar cómo eran aquellos tiempos en el pueblo” explica Borraz.

“El último cuento: De abuelos y cunetas” está disponible desde el pasado 8 de junio y todos los beneficios obtenidos por su venta se destinarán a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Según la historia oficial Sebastián se suicidó, pero su familia siempre creyó que había sido asesinado

May Borraz

May Borraz (Barcelona, 1966) es licenciada en Filología inglesa y en Filosofía. Ha trabajado como profesora, traductora y periodista de viajes. Ha publicado, junto a Marc Ripol, varias guías de viajes. “El último cuento: De abuelos y cunetas” es su primera novela.

El último cuento de abuelos y cunetas

Sebastián Blasco, vecino de Andorra de Teruel, labrador, sastre, sereno y fiel defensor de la República, murió poco después de acabada la Guerra Civil. Oficialmente se hizo constar como un suicidio, aunque la familia nunca lo creyó.

80 años más tarde May Borraz, su nieta, decidió que demasiados misterios rodeaban la muerte de su abuelo y que iba intentar desvelarlos. Partía de distintas versiones que le habían explicado a lo largo de los años. Además, quería recuperar sus restos, pues nadie sabía con certeza dónde lo habían enterrado.

Este libro narra, en forma de diálogo ficticio con su abuela Manuela, viuda de Sebastián, los cinco años que May dedicó a investigar y las conclusiones a las que llegó.

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