Vox propone la supresión de instituciones asociadas a la política lingüística de Aragón

Vox exige anular los nombramientos de los 15 miembros de la Academia Aragonesa de la Lengua

El grupo parlamentario Vox en Aragón plantea suprimir la Dirección General de Política Lingüística y trasladar todas sus funciones a la Dirección General de Patrimonio. Además, propone la supresión del Instituto Aragonés del Catalán y del Instituto del Aragonés.

El diputado de la formación David Arranz ha señalado que “el Instituto Aragonés del Catalán no cumple con la protección de las lenguas y modalidades lingüísticas de la zona oriental”. Y, por consiguiente, “es contrario al respeto, a la convivencia y al entendimiento recogido en el Estatuto de Autonomía de Aragón”.

A su vez, en el caso del Instituto del Aragonés, Vox esgrime “que no recoge la protección de las fablas y modalidades lingüísticas del Alto Aragón”. Asimismo, considera que trata de “homogeneizar artificialmente y obviar partes de algunas variedades dialectales, motivo por el que también es contrario al Estatuto”.

Finalmente, en su proposición, Vox exige anular los nombramientos de los 15 miembros de la Academia Aragonesa de la Lengua, ya que, tal y como defiende Arranz, “no responde a los principios reales de conservación del patrimonio material e inmaterial lingüístico aragonés”.

El mal denominado idioma aragonés

En Aragón, la lengua mayoritaria y oficial es el español. Dentro del rico patrimonio histórico y cultural de la Comunidad, destacan diferentes modalidades lingüísticas que persisten en varios ámbitos geográficos del territorio aragonés. En este sentido, Vox considera que las diferentes fablas pirenaicas y prepirenaicas (ansotano, cheso, panticuto, belsetán, chistabín, patués, ribagorzano…), todas ellas de carácter local y minoritario, “son desconocidas para la inmensa mayoría de los aragoneses”.

“El mal denominado idioma aragonés se configura como un compendio de estas múltiples variedades dialectales altoaragonesas, hace tabla rasa de ellas y crea una lengua artificial nociva para la conservación etnológica de las diferentes fablas”, insiste Arranz.

A las variedades lingüísticas locales, que presentan peculiaridades propias, fruto de la tradición oral desde hace siglos, se les ha dado la denominación legal de “catalán de Aragón”. “Y se las ha sometido de facto a la disciplina lingüística del catalán normalizado impuesta por el Instituto de Estudios Catalanes en detrimento de las casuísticas dialectales de las diferentes hablas orientales de Aragón”, continúan.

“Desde Vox reconocemos la riqueza de las diferentes modalidades lingüísticas o fablas aragonesas. Creemos necesario su estudio y conservación como bien inmaterial del patrimonio aragonés y español, tal y como señala el artículo 7.1 del Estatuto de Autonomía de Aragón”, recuerda Arranz.

Peaje político en lugar de consenso 

La Academia Aragonesa de la Lengua fue creada en base a la Ley de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón. En sus estatutos se establece que dicha academia engloba al Instituto del Aragonés y el Instituto Aragonés del Catalán. Dichos institutos se crean, tal y como establece el preámbulo de los estatutos de la Academia, en base al artículo 4.1 de la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés. Pero dicho artículo fue modificado mediante enmienda presentada para su tramitación parlamentaria en la Ley de Medidas Fiscales y Tributarias aprobada el 28 de enero de 2016.

Vox en Aragón considera que dicha modificación legislativa para establecer a las lenguas aragonesa y catalán de Aragón como lenguas propias de la Comunidad, vio la luz “fruto del peaje político necesario para gobernar”.

Igualmente, en la actualidad, la designación de los 15 miembros de la Academia Aragonesa de la Lengua, así como la creación del Instituto Aragonés del Catalán, “parecen responder a las mismas causas”.

“En Vox defendemos que un idioma debe servir para fomentar la comunicación entre personas, jamás para generar fronteras. Sin embargo, esta parece ser la finalidad del independentismo catalán, ampliamente conocido por el hostigamiento e injerencias realizadas en Aragón”, determinan.

Además, Vox denuncia que el Instituto Aragonés del Catalá se configura “como caballo de Troya del independentismo catalán, y contrario a la historia y a la realidad de Aragón”. De igual forma, Vox “desenmascara la auténtica motivación del independentismo aragonés (o más bien un regionalismo con ínfulas) al frente de la Dirección General de Política Lingüística”.

Para el grupo parlamentario, dicha motivación persigue “utilizar el idioma como estilete que justifique la ensoñación de un estado aragonés independiente, no así la protección del patrimonio inmaterial y material lingüístico aragonés”.

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