La reparación de los daños de Filomena en la cubierta del Auditorio encara la recta final

Sobre la Sala Multiusos se ha instalado una nueva cubierta de 3.900 metros cuadrados

El Área de Urbanismo y Equipamientos encara la recta final de las obras de emergencia en las cubiertas y tejados del Auditorio de Zaragoza, que han supuesto una inversión de unos 600.000 euros. La actuación, que se ha desarrollado desde mayo de 2021, se tuvo que poner en marcha tras la borrasca Filomena, que debilitó la cubierta y agravó los problemas que arrastraba en sus 27 años de andadura.

El edificio tiene dos grandes cubiertas separadas a distintos niveles: auditorio y sala multiusos. Por un lado, sobre el Auditorio (Sala Mozart y Sala Hipóstila o hall), con 13.348 metros cuadrados de superficie en total, se han tenido que impermeabilizar los 12 canales de 62 metros de longitud cada uno que recorren todo el tejado y sirven de canalización para la evacuación las agua pluviales.

Asimismo, se han sustituido los 682 cristales de 6 milímetros de grosos que bordean estos canales, y que en muchos casos presentaban roturas, por cerramientos de metacrilato. “Este nuevo material instalado absorbe mucho mejor las dilataciones derivadas de los cambios de temperatura, lo que evitará que se rompan estos ventanales”, explican desde el servicio de mantenimiento del edificio que acomete Ferrovial Servicios. Además, en toda esta zona se ha aplicado un tratamiento a los elementos de cobre y se ha imprimado con poliurea para evitar las filtraciones.

Por otro lado, sobre la Sala Multiusos se ha instalado una nueva cubierta de 3.900 metros cuadrados y también se ha tratado el canal perimetral de desagüe con poliurea. Además, en ambas cubiertas se ha aprovechado para instalar nuevos sistemas de seguridad laboral, escaleras, nuevos accesos, anclajes, líneas de vida y elementos de seguridad para facilitar el mantenimiento.

El Auditorio de Zaragoza tiene 27 años de edad y, según técnicos municipales del Servicio de Arquitectura del Área de Urbanismo, resiste bien el paso del tiempo, en buena parte por el mantenimiento constante y continuado que se le hace al edificio.

Sin embargo, en toda su historia se había sometido a grandes actuaciones de conservación o mejora, por lo que los problemas en las cubiertas iban arrastrándose con el paso de los años. Si bien desde Zaragoza Cultural, sociedad municipal que gestiona el equipamiento, ya habían preparado los informes preceptivos para afrontar el deterioro progresivo que habían acumulado las cubiertas del edificio durante estas casi tres décadas, fue la tormenta de Filomena del invierno pasado la que terminó agravando la situación sobremanera y precipitó la actuación por emergencia de Urbanismo para reparar la situación. Los operarios comenzaron sus labores en mayo y finalizarán con los últimos remates este mes de agosto.

El temporal de principios de año acumuló tanta nieve sobre las cubiertas que la empresa encargada del mantenimiento tuvo que organizar a trabajadores para retirar o eliminar parte de la nieve acumulada y que suponía un peligro para la estructura superior por el peso que sobre ella se acumulaba. Asimismo, durante el deshielo de toda la capa de nieve, el agua se coló en forma de filtraciones y goteras, entrando tanto en la Sala Hipóstila o hall, en la pared que conecta la Sala Multiusos con el edificio Auditorio o en la propia Sala Mozart.

Pasada la situación de Filomena, se constató que las cubiertas estaban en un estado lamentable, si bien no corrían peligro estructural, era necesaria una actuación urgente para frenar la erosión y rotura de los enganches y cristales, la corrosión de los tornillos y sujeciones, el deterioro y levantamiento de los chapados, o la degradación de los elementos de aislamiento.

Por todo ello, Urbanismo emprendió la obra por emergencia, destinando 600.000 euros a las obras, una inversión que no estaba contemplada y que ha conllevado detraer recursos de otras partidas para afrontar esta situación sobrevenida.

Edificio con historia

El complejo del Auditorio de Zaragoza, con 46.951 metros cuadrados de superficie construida, fue inaugurado el 5 de octubre de 1994, y está concebido por su disposición y características para la celebración de los más grandes acontecimientos musicales; y también para la organización de eventos como congresos, convenciones, ferias, reuniones de empresa, actos políticos, y sociales y, en definitiva, actividades de todo tipo. Se trata de un edificio emblemático y fundamental en la programación cultural de la ciudad, y así lo ha demostrado después del confinamiento de 2020 con una actividad constante.

Se trata de una edificación sofisticada, brillante en arquitectura y diseñada para ser polivalente. El arquitecto aragonés José Manuel Pérez Latorre, dotó al edificio de una singularidad especial que hace que haya recibido alabanzas de grandes artistas que han dejado huella en esta “caja de madera”.

El Auditorio pone a su disposición un total de 25.500 m2 y la flexibilidad que le ofrecen sus excepcionales instalaciones. Con una media de 200 conciertos al año y una asistencia de 400.000 personas en cada temporada, constituye un auténtico motor de la vida social y cultural de la ciudad de Zaragoza.

El Auditorio-Palacio de Congresos y Sala Multiusos de Zaragoza está inegrado por las salas Mozart, Luis Galve, Mariano Gracia, Multiusosos, Hipóstila o hall, y otras once salas de reuniones y una de videoconferencias, además de los camerinos, áreas de servicio, zona administrativa… En total, las salas dan cabida a unos 10.000 espectadores.

Este equipamiento, pionero por su versatilidad, cuenta con unas características únicas dentro de nuestro país y está a la altura de los mejores auditorios de Europa. Se convierte en un espacio privilegiado para la música, la comunicación, el arte, el intercambio y el espectáculo, siendo un espacio dotado de las más modernas tecnologías al servicio de la cultura.

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