La Cartuja Baja proyecta un museo sobre la vida del monje cartujo en el edificio de la portería

Antigua Portería de la Cartuja Baja

La antigua portería del monasterio de la Cartuja Baja ya luce totalmente reformada y podría albergar un espacio de interpretación sobre la vida de los monjes cartujos.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha invertido más de 50.000 euros en este edificio que alberga usos sociales y culturales. El año que viene comenzará la rehabilitación de la Celda del Prior, otro elemento más del conjunto cartujano.

En concreto se han acondicionado las tres plantas de la Portería, un edificio de 1.066 metros cuadrados ubicado a la entrada del Monasterio de la Cartuja Baja, que fue declarado por el Ministerio de Cultura conjunto Histórico-Artístico en 1982.

El responsable de Urbanismo, Víctor Serrano, ha destacado la utilidad que tiene esta reforma para los vecinos del barrio. “Se están haciendo labores tan importantes desde el punto de vista social como un banco de alimentos y es una gran satisfacción poder inaugurar obras que son absolutamente útiles para el día a día del barrios y de sus vecinos”, ha resaltado.

Próximamente, la planta de arriba albergará una exposición de grabados de un artista local. El alcalde de la Cartuja Baja, José María Lasaosa, ha destacado que existe un proyecto para que la Antigua Portería se convierta en un museo de la vida del monje cartujo y ha pedido fondos para que esta propuesta se convierta en una realidad.

Acondicionamientos

Los acondicionamientos reflejados en el proyecto se han realizado en la planta baja del ala oeste de la edificación, la cual estaba ya compuesta por un aseo adaptado independiente, un cuarto de limpieza, una sala sin uso especificado y la escalera que comunica con la planta primera. Las obras han permitido de este modo definir dos salas para usos diversos y completamente accesibles.

Asimismo, para resolver los problemas de humedades en los muros exteriores e interiores, se ha realizado un desecamiento integral. Y se ha dotado a la nueva sala con un sistema de climatización mediante la colocación de una nueva unidad exterior y una interior.

El edificio consta de tres plantas y falsa con una compleja distribución fruto de las diversas transformaciones que ha sufrido. En origen, la portería presentaba dos plantas; la superior se utilizaba como granero mientras que la planta baja estaba conformada por varias estancias que se distribuían a ambos lados del túnel que servía de entrada al recinto del monasterio y entre las que se encontraba la celda del portero.

Tras la desamortización de 1835 el edificio se transformó en viviendas en sus plantas alzadas y en almacén y bar en su planta baja, a ambos lados del pasillo central, que ha mantenido siempre su uso público, peatonal y de vehículos.

En total, el edificio cuenta con una superficie construida de 1.066 metros cuadrados mientras que la útil se reduce a 695, distribuidos en planta baja (191 m²), primera planta (119 m²), segunda (241 m²) y tercera (144 m²).

El edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Zaragoza en el año 2005 acometiéndose entonces una serie de actuaciones urgentes de rehabilitación basadas fundamentalmente en la restauración y la consolidación de las fachadas y de las cubiertas.

En el año 2008 el Ayuntamiento redactó un proyecto de restauración y rehabilitación que consistieron en la rehabilitación total del edificio. En el año 2015, a través de una inversión de la DPZ de 100.000 euros, y bajo la supervisión del Servicio de Distritos del Área de Participación Ciudadana, se llevó a cabo obras de climatización e implementación eléctrica.

En el año 2018 se acometieron las obras de cerramiento de la zona Este del paso peatonal y se instaló un aseo adaptado en la planta baja. La obra incluía la consolidación de la cimentación de la escalera Después, en el año 2019, se procedió a la reparación de las grietas y pintura de la escalera producidas por los asentamientos. También se eliminó una chimenea sin uso que producía importantes goteras.

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