La prioridad de la tercera vacuna pasaría por atender a las personas en situación de riesgo

La Organización Mundial de la Salud solicitó el 4 de agosto una moratoria mundial para esta tercera dosis

El planteamiento de la inoculación de una tercera dosis para combatir el coronavirus se está posicionando como un debate reciente a escala global. Las autoridades sanitarias deberán valorar y decidir si resulta conveniente revacunarse. En estos términos, la mayor complejidad surge en que repetir el programa para la totalidad de la población requiere de un gran periodo de tiempo y de la fabricación y disponibilidad de miles de millones de vacunas. Por este motivo, la opción más plausible pasaría por dar prioridad a las personas más vulnerables, es decir, aquellas en situación de riesgo por la edad o por problemas de salud derivados de un sistema inmunitario débil.

“Las defensas provocadas por la vacuna se van debilitando poco a poco y temporalmente se pierde inmunidad”, afirma el director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola. Además de que el sistema inmunitario de los individuos más vulnerables es menos potente que el de otros colectivos, la dificultad se focaliza en el tiempo que ha transcurrido desde que se vacunaron, ya que fueron los primeros en hacerlo.

Por ejemplo, en lo que concierne a los mayores de las residencias, cuya administración de dosis se desarrolló en enero y febrero, ya van a pasar entre siete y ocho meses desde que se procedió a su inoculación. “Lo más lógico, si se da la revacunación, sería priorizar a los más vulnerables, pero al tratarse de una cuestión permanente, la decisión final puede dar un giro en cualquier momento”, comenta el experto.

De hecho, el director del Centro de Coordinación y Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, aseguró el pasado fin de semana en su visita al municipio zaragozano de Villafeliche que “vamos a poner una tercera dosis si los datos científicos sólidos nos dicen que es necesario ponerla”. El médico epidemiólogo adelantó que resulta un tema importante que “habrá que valorar conforme tengamos nueva información desde las autoridades”.

La OMS solicita una moratoria global

Precisamente la Organización Mundial de la Salud solicitó el 4 de agosto una moratoria mundial para esta tercera dosis. El organismo exige una pausa –al menos hasta finales de septiembre- a aquellos países y empresas que controlan el suministro general de vacunas para intentar llegar al 10% de población inmunizada de cada Estado de la escena internacional. Hasta el momento, el 80% de los pinchazos han ido dirigidos a los países ricos y más desarrollados, por lo que existe un desequilibrio territorial más que notable y evidente. Mientras que en la Unión Europea se alcanza el 60% de habitantes inmunizados, en el continente africano tan solo un 5% han recibido una dosis.

“Se trata de un aspecto de pura conveniencia. Las naciones ricas ostentan mucho poder, pero no puede permitirse que agoten todas las vacunas y abandonen a su suerte a regiones desfavorecidas”, expone Badiola, que en este sentido habla de “solidaridad interesada”. A juicio del veterinario, como la pandemia es un fenómeno global, “hay que atender a todo el mundo dado el peligro de transmisión y la posible aparición de nuevas variantes”.

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