El puente llega como un soplo de aire fresco para el turismo rural de Aragón

La Gorga de Boltaña es uno de los destinos apetecibles para los turistas que desean alejarse de las grandes ciudades

El puente de la Asunción llega como un soplo de aire fresco en plena ola de calor. Un fin de semana de tres días que muchos aprovechan para huir de las sofocantes ciudades y viajar a destinos rurales más verdes, más relajantes y con más zonas donde darse un chapuzón o refrescarse. Las zonas de montaña de Aragón son los lugares más demandados por los viajeros, y es que no hay nada como andar bajo la sombra de sus bosques, recorrer sus senderos o buscar pequeñas piscinas naturales donde darse un buen baño en unos días en los que las temperaturas superarán los 40 grados.

Y la Comunidad tiene mucho de eso tan gratificante: los Pirineos, la Ibérica, el Moncayo, Gúdar-Javalambre… Por eso es un destino muy demandado. La ocupación para este puente roza el 85%. “Lo tenemos todo prácticamente lleno”, ha afirmado el presidente de la Federación Aragonesa de Turismo Rural (Faratur), Jesús Marco, quien ha calificado este fin de semana como “fabuloso” para el sector.

Los viajeros que vendrán estos días proceden sobre todo de Madrid o Barcelona, aunque Teruel lo visitarán especialmente los ciudadanos del arco del Mediterráneo. Castilla y León, La Rioja y Navarra también son algunas de las Comunidades en donde más gusta Aragón, según ha explicado Jesús Marco.

¿Y a dónde se dirigen todas estas personas? Directas al Pirineo, las Cinco Villas, Gúdar-Javalambre, Albarracín, el Maestrazgo o la zona del Moncayo. Estos son los destinos más llamativos para los turistas este puente de la Asunción, todos ellos en zonas montañosas.

“Estamos a tope en las casas rurales”, ha resaltado el presidente de Faratur, lo cual se debe a dos factores fundamentales. El primero de ellos es que casi todos estos alojamientos cuentan con el sello de Establecimiento Seguro, algo muy importante para la gente en plena pandemia. El segundo es que los viajeros buscan naturaleza, tranquilidad y zonas poco masificadas, por lo que el turismo rural es perfecto para ellos.

El fin del verano se presenta esperanzador para el turismo aragonés, y es que lo que queda de agosto, incluso la primera quincena de septiembre, “hay muchas reservas y la gente está muy interesada”, ha detallado Jesús Marco. La cosa comienza a cambiar en la segunda quincena de septiembre con la vuelta al colegio y el comienzo de las clases en los institutos y universidades.

En lo que va de verano, el sector turístico de la Comunidad ha conseguido remontar las cifras de 2020, pero no las de 2019, ha apuntado el presidente de Faratur, quien ha añadido que “se está notando el tema del aforo”, ya que “podríamos estar al 100%, pero en Aragón tenemos la limitación de que no pueden estar en la misma casa más de diez personas no convivientes. Entonces hay alojamientos con capacidad para 16 personas, por ejemplo, pero no tienen permitido estar más que diez, lo que supone un 60% de ocupación”. De esta manera, las casas rurales están prácticamente todas ocupadas, pero hay algunas que no están completas por el motivo del aforo. Todo el mundo es “muy cuidadoso, nadie ha intentado saltarse estas normas y estamos muy contentos”, ha expresado Jesús Marco.

Así, Aragón se convierte en un destino estrella donde combatir el calor con los paisajes del Pirineo o la Ibérica, donde encontrar naturaleza por doquier y una tranquilidad absoluta capaz de recargar pilas a cualquiera para acabar el verano.

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