Los municipios con una alta incidencia se blindan ante la llegada del puente de la Asunción

Tarazona es una de las localidades con mayor incidencia, pero se mantiene por debajo de los 300 casos a siete días

El popular puente de la Asunción está al caer. Apenas restan unas horas para el inicio de una festividad esperada por muchos, pero que entraña peligro y riesgo teniendo en cuenta la actual situación epidemiológica. A pesar de que los contagios continúan en claro descenso durante las dos últimas semanas, se teme un posible repunte de casos derivado de las “no fiestas” y de los contactos sociales dentro de los pueblos aragoneses. Preocupa especialmente el panorama en localidades como Caspe, Cuarte de Huerva, Jaca o Tarazona, que presentan una alta incidencia acumulada a día de hoy. El despliegue policial para controlar aforos y reuniones en espacios públicos se antoja vital de cara a estos días.

En lo referente a la región caspolina, cuya IA es la más elevada de la Comunidad alcanzando los 458,8 positivos por cada 100.000 habitantes a siete días, se ha procedido a reforzar el servicio de seguridad mediante la coordinación de un dispositivo que se lleva planificando desde hace 15 días. Su alcaldesa, Pilar Mustieles, asegura que “los agentes harán horas extra” para que “se cumplan las restricciones sanitarias y se respeten las advertencias impuestas”.

Aunque reconoce que durante los últimos fines de semana se han detectado pequeños botellones en puntos concretos del municipio, “no se han producido altercados ni incidencias”. “En estos emplazamientos se llevará a cabo una vigilancia mucho más estrecha”, aclara. En última instancia, la primera edil de Caspe lanza un mensaje apelando a la responsabilidad y prudencia de los habitantes del pueblo y los posibles visitantes durante el puente, recordando que “hay que preservar la salud de familiares y amigos para que la curva disminuya”.

Tranquilidad en Cuarte de Huerva 

Por su parte, el máximo responsable de Cuarte de Huerva, Jesús Pérez, se muestra tranquilo ante la venida de la festividad de la Asunción, ya que “mucha gente opta por marcharse, sobre todo a zonas de playa”. Aunque afirma que los jóvenes están especialmente en el punto de mira por las reuniones sociales, matiza que “la policía inspecciona de manera habitual y con exhaustividad los lugares públicos”. Con una incidencia de 431,2 casos a siete días, Cuarte se sumó hace escasas jornadas a la lista de localidades más afectadas en Aragón, siendo ahora la segunda con mayor índice. No obstante, Pérez asegura que siguen “a rajatabla” las medidas dictadas por Sanidad en aras de frenar una posible subida de contagios. “Es lo que hemos hecho siempre desde que comenzó todo”, puntualiza.

La situación en Tarazona 

En cuanto a Tarazona, su concejal de Festejos y Sanidad, Eva Calvo, reconoce que el puente “da un poco de miedo” no solo por las personas que acuden a la ciudad, sino también por las que se van. “Mucha gente que sale de Tarazona regresa después contagiada”, advierte. En la reunión de la Junta de Seguridad de “no fiestas” que tuvo lugar la semana pasada, se decidió que no se iba a celebrar ningún acto. De manera oficial, el famoso y tradicional Cipotegato que se organiza el 27 de agosto queda anulado, motivo por el que “los turiasonenses ya son conscientes de que no habrá ningún tipo de evento popular”.

La incidencia acumulada actualmente a siete días se establece en los 350,4 contagios por cada 100.000 habitantes. En este sentido, la propia concejal ha querido dejar claro que esta IA pertenece a la totalidad de la Comarca de Tarazona y el Moncayo, que aglutina a 16 municipios. “En muchos casos, las fiestas de Tarazona del día 27 se celebran el 15 de agosto en varios de estos pueblos. Bastante gente tiene allí segundas viviendas. Simplemente les pedimos prudencia para evitar dificultades sanitarias que puedan impactar sobre los que residimos aquí de forma usual”, solicita.

Además, desde el Ayuntamiento están en contacto con la hostelería para valorar sugerencias y evaluar posibles problemas, con el propósito de “tomar medidas conjuntas entre el Consistorio y el sector hostelero”. Por otro lado, la concejal ha querido resaltar que el centro de salud está desarrollando un “impresionante trabajo” en lo relativo a seguimientos, vacunación y pruebas diagnósticas. “Lo más importante ahora es que aquellos que resultan positivos faciliten su lista de contactos cercanos para un mejor rastreo”, concluye Calvo.

Jaca espera una notable afluencia de turistas 

En el caso de Jaca, uno de los municipios oscenses -junto a Huesca capital, Barbastro y Monzón- con toque de queda entre la 1.00 y las 6.00 horas desde inicios de este mes, ha visto reducida su incidencia hasta los 312,3 contagios a siete días. Un dato más que esperanzador, puesto que llegó a alcanzar una IA de casi 1.600 positivos el pasado 22 de julio. “Este fuerte rebrote se produjo por la necesidad de sociabilizar de la gente joven, sobre todo aquellas personas con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años. El toque de queda está surtiendo un efecto notable”, explica el teniente de alcalde, Domingo Poveda.

Al tratarse de una localización muy relevante dentro del Pirineo, la ciudad es conocedora de la gran afluencia de turistas a lo largo del puente de la Asunción, a pesar de que las fiestas populares se celebran en junio. El Ayuntamiento jacetano ha decidido no desplegar ningún dispositivo específico más allá de las medidas sanitarias vigentes. En cambio, ha optado por fijar una serie de carteles plastificados en los pasos peatonales del centro y del Casco para recordar las restricciones actuales. “También aconsejamos pasear siempre por nuestra derecha para respetar la distancia mínima de seguridad, pues las calles céntricas son más bien estrechas”, expone.

De todos modos, como ya viene siendo habitual, la policía llevará a cabo rondas y patrullas por puntos concretos en los que se suelen organizar reuniones sociales y botellones. En este sentido, Poveda remarca que, mientras que hace dos semanas fueron hasta 17 las propuestas de sanción presentadas, este último fin de semana la cifra bajó hasta las cinco. “La gente se va concienciando poco a poco, pero resulta muy complicado evitar cierto tipo de situaciones”, reconoce el teniente de alcalde.

Estos cuatro municipios, con una alta tasa de incidencia que se espera rebajar en las próximas semanas en consonancia con el descenso progresivo de contagios a nivel autonómico, están preparados para vivir un puente atípico por segundo año consecutivo. A través de la enésima llamada a la sensatez y moderación, confían en que la población comprenda realmente el concepto de “no fiestas” y tome en serio las restricciones impuestas por el Ejecutivo aragonés en sus respectivos territorios.

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