La reforma de la calle San Miguel limitará el tráfico rodado a residentes y carga y descarga

Está previsto que la reforma se inicie en el primer trimestre de 2022 | Foto: Laura Trives

Las demandas vecinales para mejorar la situación de la céntrica calle San Miguel de Zaragoza han sido finalmente escuchadas. El Ayuntamiento de Zaragoza invertirá más de un millón de euros en su renovación integral creando una plataforma única continua que dé prioridad al peatón y que potencia el comercio de la zona.

“Es una calle que ha sido una demanda histórica de una ciudad para todos los políticos. Todos los vecinos y comerciantes lo han pedido siempre. Pero, no solo de lo que se ve como son las aceras, también del subsuelo. Estamos en una zona en la que hay que renovar todas las tuberías de saneamiento, abastecimiento y toda la iluminación”, ha reconocido la concejal de Infraestructuras, Patricia Cavero.

La reforma no llegará, al menos por ahora, a toda la calle. Lo hará en el tramo comprendido entre Jerónimo Blancas y Comandante Repollés. Esto supondrá, además, que varias calles situadas en la zona de reforma tengan previsto un cambio de sentido en su circulación con el objetivo de dar prioridad al peatón.

“La calle Arquitecto Magdalena y Santa Catalina se prevé que tengan un cambio y se conviertan en calles de salida desde la Plaza de los Sitios hacia el Coso, mientras que la calle Sancho y Gil también cambiará de sentido. De esta forma, se permitirá que Hermanos Ibarra siga siendo de entrada desde el Coso a Plaza de los Sitios pero se limitará el tráfico de paso a residentes y zonas de carga y descarga”, ha explicado Inma Subiri, jefa de proyectos de Ecociudad.

El proyecto también mejorará la accesibilidad, ya que desaparecerán los bordillos y las barreras arquitectónicas, así como incorporará bancos y elementos verdes para desarrollar la convivencia vecinal. A pesar de ello, la amplitud de la calle de 7,5 metros impedirá la colocación de nuevo arbolado, pero en su lugar sí se añadirán macizos florales con plantas de temporada y arbustos, además de maceteros que irán integrados con los bancos.

El pavimento, por su parte, tendrá un diseño geométrico similar al motivo mudéjar de cordones como recuerdo del pasado de la ciudad. Además, la calle San Miguel también renovará toda su red de saneamiento y pluviales, las acometidas de los edificios y el alumbrado público.

Por ahora, el proyecto saldrá a información pública y cuando se liciten las obras tendrán un plazo de 12 meses de ejecución. Se espera, eso sí, que estas puedan comenzar en el primer trimestre de 2022. Las obras se desarrollarán por fases y, tal y como ha explicado Cavero, a través de una comisión se trabajará con los comerciantes y vecinos para causar el menor daño posible al comercio más próximo.

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