Huesca vuelve a vivir un San Lorenzo de “no fiestas”

Desde el Ayuntamiento apelan a la responsabilidad individual y colectiva para evitar comportamientos que puedan traducirse en un aumento de los casos de Covid-19

Vestidos de blanco y verde y con la clásica pañoleta laurentina, los oscenses no han perdido la ilusión de vivir sus fiestas patronales. A pesar de que por segundo año consecutivo no van a poder disfrutar de la semana del 9 al 15 de agosto como antes de la pandemia, han vuelto a ocupar los bares y restaurantes de la ciudad para tomar sus clásicos almuerzos y mantener vivo el espíritu verdiblanco.

Huesca vuelve a vivir una semana de San Lorenzo sin la celebración de actos festivos. Sin chupinazo, sin acceso a la plaza de la Catedral y con la fuente de la plaza Navarra vallada, la capital ha vuelto a reforzar su seguridad para evitar aglomeraciones y controlar el buen comportamiento durante los próximos días. Además, como ya comentaba la subdelegada del Gobierno en Huesca, Silvia Salazar, tras la reunión de la Junta de Seguridad Local el pasado lunes, el dispositivo policial será el mismo que se despliega cuando hay fiestas, por lo que aumentará la presencia policial en las calles y se establecerán controles de alcoholemia.

A estas medidas se suma la implantación del toque de queda de 1.00 a 6.00 horas, que entró en vigor el 3 de agosto y que se prolongará en el tiempo hasta el 18 de este mes. La mascarilla seguirá siendo obligatoria en interiores y en exteriores si no se puede mantener la distancia de seguridad. Los bares tendrán que cerrar a las 00.30 y no podrán admitir más clientes a partir de las 00.00 horas. No se permite consumir en la barra ni fumar en la terraza, y los aforos serán de 50% en el interior y 100% en terraza (dos metros de distancia entre mesas), y un máximo de seis personas en mesa interior y diez en exterior.

El único acto relacionado con las fiestas que sí se ha llevado a cabo fue la tradicional entrega de la Parrilla de Oro, que se entregó el pasado viernes día 5, fuera de la semana de fiestas. La corporación oscense decidió por unanimidad que la concesión de la Parrilla de Oro fuese para Ultramarinos La Confianza, un establecimiento histórico y emblemático de la ciudad que se encuentra en su 150º aniversario.

A pesar de este “parón” durante el verano, la ciudad de Huesca viene desarrollando un programa cultural que comenzó el 21 de junio y que finalizará el 21 de septiembre. Bajo el nombre de “Laurentis”, el programa se define por actos de pequeño formato que atravesarán los barrios de la ciudad y los barrios rurales para suplir la falta de fiestas con cultura y ofrecer entretenimiento. Hay que recordar que el Ayuntamiento decidió que durante la semana del 9 al 15 de agosto no se llevase a cabo ningún tipo de evento, por lo que el programa “Laurentis” también tendrá este pequeño parón.

Desde la casa consistorial apelan a la responsabilidad individual y colectiva para evitar comportamientos que puedan traducirse en un aumento de los casos de Covid-19 y seguir luchando por erradicar el virus.

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