Fumador, no tire las colillas al suelo o aparecerán señaladas con tiza para hacerle pasar vergüenza

La organización "No más colillas en el suelo Zaragoza" quiere concienciar del impacto visual y ambiental de las colillas en las calles

Si es usted fumador y tira las colillas al suelo no se extrañe si estas aparecen señaladas con un círculo de tiza en diferentes zonas de Zaragoza. No se preocupe, no es nada personal, solo una campaña de concienciación que la agrupación «No más colillas en el suelo Zaragoza» está llevando a cabo desde hace unos meses para señalar esos “cigarrillos de la vergüenza” que afean las calles, plazas, parques y árboles de la ciudad.

María Cuenca, Adrián Mainar y Patricia Ramos han madrugado este sábado para llenar de círculos de colores y mensajes de concienciación las calles de La Almozara. Más de un centenar de cigarrillos rodeados de rosa, azul y verde llamaban la atención de los vecinos que a las nueve daban el paseo matutino. “Muy bien está eso que hacéis, que luego una va por la calle y va pisando todo lo que fuman los demás”, les aplaudía una vecina del barrio quien también ha instado a hacer lo propio “con lo que dejan los perros en los árboles”.

“Todo esto surge por un grupo de Facebook que se creó hace un año aproximadamente. Tratamos de concienciar y hacer visible el impacto visual medioambiental que tienen estas colillas en la ciudad”, ha comentado María Cuenca señalando que ellos solo trajeron a Zaragoza el proyecto global de “No más colillas”.

Este sábado ha tocado La Almozara, pero también han recorrido —y recorrerán— otros puntos de la ciudad. «Los árboles no son tus ceniceros», rezaba uno de los mensajes escritos en la acera. Y es que en apenas unos metros, tres árboles del barrio acumulaban una cantidad generosa de «colillas de la vergüenza que ojalá se la hagan pasar a más de uno porque no se puede contaminar de esta manera», ha asegurado Patricia Ramos.

Además de las colillas, hay también quien tira las cajetillas de tabaco donde le pille. No importa si es en medio de la acera, en el césped de un parque o, incluso, sobre los bancos. Cuando esto ocurre los miembros de la organización recogen el paquete y lo rodean junto a las colillas que, seguro, lo acompañan. En la organización hay jóvenes, mayores, estudiantes, trabajadores… «de todo un poco» y suelen salir a hacer los recorridos cuando sus agendas lo permiten.

«Si la cantidad de colillas es desmesurada, como nos ha pasado en algunas de nuestras salidas, sí que las recogemos. Pero esa no es nuestra misión. Nuestra misión consiste en hacer una llamada de atención, algo llamativo para que la gente se conciencie de la cantidad de cigarrillos que se acumulan», ha contado Patricia Ramos.

Convencidos de que, en algún momento, así sea, Patricia, María y Adrián han continuado su mañana por el barrio de La Almozara llenándolo todo de colores por una buena causa.

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