Enfado e indignación entre los ciudadanos por el vandalismo en la Virgen floral

La céntrica Gran Vía ha amanecido este jueves con parte de sus plantas y flores destrozadas

Parece que la ciudad de Zaragoza no encuentra el método para combatir los actos vandálicos. La estructura de la Virgen floral instalada la semana pasada en la céntrica Gran Vía ha amanecido este jueves con parte de sus plantas y flores totalmente destrozadas.

Hace casi un mes, la vegetación de la plaza de Santa Engracia también sufrió graves daños. Y a inicios de junio se robaron plantas de la feria «Zaragoza Florece», celebrada en el Parque Grande José Antonio Labordeta. Unos hechos lamentables que suscitan indignación, enfado y preocupación entre los ciudadanos de la capital aragonesa.

«Me parece lamentable que una imagen que simboliza la ciudad se vandalice de estas formas», comentaba un viandante, a lo que otro conciudadano añadía que los vándalos que cometen estas infracciones «no tienen corazón». Mientras, una vecina de la zona apuntaba directamente hacia los jóvenes como los principales causantes calificando los estragos de «vergonzosos». Por su parte, otra mujer recordaba que iniciativas como la de la Virgen floral «la pagamos entre todos» y vandalizarla «tan solo genera caos». «Salvajismo» y «falta de civismo y de respeto» son los términos con los que un ciudadano tildaba este destrozo. Para otra residente del Centro de Zaragoza, existen otras maneras de reivindicar «una cosa con la que no se está de acuerdo».

Los servicios de Parques y Jardines se encuentran ya trabajando en el arreglo de los desperfectos, volviendo a llenar los huecos libres con nuevas flores y plantas. Los actos se investigarán por medio de las cámaras de vigilancia presentes en la zona para intentar identificar a los causantes de los perjuicios.

El Ayuntamiento ya ha anunciado que interpondrá la denuncia correspondiente. Su propósito de embellecer y engalanar la ciudad zaragozana con diferentes decoraciones vegetales se está viendo empañado por este tipo de acciones. A esto hay que añadir, además del negativo impacto visual, los costes económicos derivados del mantenimiento y restablecimiento de los múltiples estropicios.

Tras los hechos acaecidos, se llevará a cabo una campaña para perseguir a los infractores, con sanciones que podrían ascender hasta los 250 euros si fueran consideras como graves.

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