Reciclos: cuidar de la naturaleza tiene su recompensa

A través de la App, se recolectan puntos que pueden ser canjeados por premios individuales o colectivos

El pasado 15 de junio se celebró el Día Internacional del Medio Ambiente. Una jornada marcada en los calendarios para recordar que cuidar de la naturaleza es cosa de todos. El reciclaje es una de las formas más productivas para aportar a la causa y evitar así que contaminantes como el plástico acaben en lugares como el mar. Unas 13 millones de toneladas de este material acaban en las aguas internacionales según la ONU. Reciclar en principio puede resultar una tarea complicada si no se está acostumbrado, pero… ¿Y si tiene su recompensa? La organización Ecoembes sigue apostando por una iniciativa llamada Reciclos donde cada lata, botella o cualquier otro envase puede ser canjeado por un premio si se deposita en el contenedor adecuado.

“El reciclaje se ha convertido en un hábito en nuestras vidas, tan habitual como no cruzar un semáforo en rojo. Creo que la figura del ciudadano que no es consciente de cuidar su entorno es una idea que está superada. Ya no queda bien decir que no reciclas. Esto es un logro en la sociedad como conjunto y algo para lo que asociaciones como Ecoembes llevamos trabajando más de 20 años. Es un orgullo haber llegado hasta aquí”, explica el gerente de Ecoembes, Jorge Serrano. Para terminar de dar el empujón definitivo ha llegado precisamente Reciclos, donde a través del poder del reciclaje es posible conseguir recompensas interesantes.

El contenedor, con el QR de Reciclos

“Consiste en incitar al ciudadano a reciclar más y satisfacerles por su buen comportamiento. Los participantes solo tienen que entrar en la web reciclos.com o en la App, registrar sus datos, escanear el código QR del envase y hacerlo de nuevo con el del cubo de basura. De esta forma obtienen puntos, al igual que los obtienes cuando te vas de viaje en avión o a un hotel”, afirma Serrano. Un sistema sencillo y rápido donde esos puntos recolectados pueden ser canjeados por premios individuales o colectivos, que van desde cursos sociales, ambientales, de movilidad sostenible… Hasta donaciones a bancos de alimentos o lugares afectados por la deforestación.

Este proyecto tiene el ambicioso objetivo de llegar antes de fin de año a todas las comunidades autónomas de la geografía española y hoy en día ya tiene representación en 43 municipios aragoneses. Destaca Huesca, donde la iniciativa comenzó en octubre del año pasado y ya se han generado unos 40.000 reciclos. “Además, hemos colaborado con el Banco de Alimentos de Huesca y estamos trabajando en un nuevo proyecto que consiste en crear un punto para el arreglo de bicicletas. Animamos a todo Huesca a que participe en Reciclos porque la esencia de la propuesta es ir más allá del reciclaje e impulsar la movilidad sostenible”, subraya Serrano.

El objetivo esencial de Reciclos es proteger la naturaleza

Reciclos no es otra cosa que un proceso de evolución. La aportación de los ciudadanos al contenedor amarillo ha crecido un 40% en los últimos cinco años, como apunta Serrano, un compromiso que sigue entre la ciudadanía pero que necesitaba un “modelo donde se incluyan las nuevas tecnologías”. Se trata del reciclaje del futuro que, a través de QRs, dispositivos móviles e Internet es posible evolucionar hacia un paradigma más efectivo sin dejar atrás los tradicionales contenedores. También es un tipo de reciclaje rompedor: “Reciclos es algo absolutamente pionero a nivel mundial. Sí que hay alguna iniciativa vinculada a la asignación de fianzas que se devuelven, pero esto es un incentivo real”.

Podríamos hablar por ejemplo de Alemania, que en el año 2003 inauguró el famoso “Pfand”, una tasa aplicada a todos los envases de plástico y vidrio y que supone unos 25 céntimos adicionales en la factura de la compra por cada producto de este tipo. Si se devuelven a unas máquinas específicas del supermercado una vez utilizados, ese importe retorna directamente al comprador. Este sistema ha permitido que el 99% de los envases del país germano sean devueltos a su origen para su posterior proceso de reciclaje.

Unas 13 millones de toneladas de plástico acaban en el mar todos los años

Todos los alicientes que ofrece Reciclos podrían resultar demasiado atractivos: “Hay un límite semanal. El reciclaje de alguna forma te ayuda a saber qué es lo que consumes y quizás viendo que utilizas muchos envases escoges menos productos de ese tipo. No queremos que Reciclos se malinterprete y haya gente que consuma a lo loco para reciclarlo posteriormente y ganar puntos. Queremos que la gente consuma de manera responsable y que luego lo recicle”.

En la actualidad sigue presente la idea que dice que “Si no reciclo yo, ya lo harán otros; y si solo reciclo yo, nada va a cambiar”. Pero con una pequeña contribución, por mínima que sea, se puede cambiar el mundo.

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