Aragón recibe las primeras peticiones para acogerse al derecho a morir dignamente

La Comunidad ya ha puesto en marcha un Comité de Garantías -que regule los trámites para acogerse a esta ley- y ha puesto a disposición de los interesados el Registro de Objetores

Desde que entrase este viernes en vigor la ley que reconoce la eutanasia como derecho a morir dignamente en España, Aragón ya ha recibido las primeras peticiones. Así lo ha apuntado la consejera de Sanidad, Sira Repollés.

Para poder prestar este derecho “cuanto antes”, la consejera ha informado de que la Comunidad ya ha puesto en marcha esta misma semana un Comité de Garantías -que regule los trámites para acogerse a esta ley- y ha puesto a disposición de los interesados el Registro de Objetores a fin de que -en palabras de Repollés- “los profesionales tengan un instrumento para poder mostrar y manifestar su oposición frente a la ley”.

Respecto a las solicitudes de ayuda a morir, la consejera ha adelantado que “tenemos constancia de que en Aragón existen varias personas que han manifestado su interés por acogerse a este derecho que entra dentro de las prestaciones de la cartera de la sanidad pública”.

Por otra parte, las reacciones a favor y en contra de esta nueva ley no se han hecho esperar, y la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón no ha sido ajena a ellas. “Yo creo que es una ley muy garantista; que garantiza la seguridad de los pacientes y de los profesionales. Da respuesta a un derecho que tanto españoles como aragoneses han manifestado durante mucho tiempo”, ha argumentado Repollés, aunque reconoce la polémica que está causando en la sociedad. De ahí que haya expuesto que “leyes como la del aborto o la del divorcio, más progresistas, también la han tenido en su dia; pero estoy segura que llegará un momento en que la eutanasia se incorporará en el ADN y en la forma de trabajar de los profesionales sanitarios”.

A modo de conclusión, la titular de Sanidad ha aprovechado para apuntar: “Toda ley que garantice un derecho, como es el de morir dignamente, es una ley en la que merece la pena trabajar”.

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