Los médicos eventuales aragoneses rechazan las oposiciones y solicitan “ya” contratos fijos

La tasa de eventualidad ronda el 35%

La situación que viven los médicos eventuales en Aragón tras más de un año de pandemia se está haciendo insostenible y piden al Ejecutivo autonómico contratos fijos, además de rechazar la convocatoria de exámenes de oposición (OPE) para las diferentes especialidades sanitarias planificada para otoño. Así lo han manifestado en las Cortes la doctora Charro y el doctor Torralba, en representación de la Plataforma de Médicos Eventuales de Aragón, denunciando sentirse “maltratados” por la Administración en comparación con otras autonomías.

Este colectivo insta al Parlamento solicitar al Salud un cambio de sistema dada la sensibilidad de la situación –vivida por más de 800 profesionales del sector-, que genera una tensión laboral y emocional delicada. Desde la Plataforma afirman haber establecido un par de entrevistas con el Servicio Aragonés de Salud, pero “el diálogo ha sido siempre poco empático”, motivo por el que han decidido contactar con las fuerzas parlamentarias. “La consejera Sira Repollés no ha querido tener una reunión directa con nosotros”, exponen.

Ante este panorama, proponen un proceso de selección de personal con carácter extraordinario y excepcional mediante un concurso simplificado y adaptado a la situación actual que permita hacer fijo a dicho personal eventual sanitario. Además, han querido dejar claro que contar con un contrato fijo “no implica obtener directamente una plaza”, sino que se trata de “la forma más justa de acceder a los derechos básicos de los que goza cualquier trabajador”.

Abandono de Aragón en busca de contratos fijos 

“Parece que hemos dejado de ser esenciales de un plumazo”, sostienen. Tomando como referencia el marco legislativo europeo, insisten en que existe una gran estabilización y consolidación del personal sanitario, razón por la que “muchos médicos acaban marchándose de Aragón y España hacia otros países”. De hecho, tan solo el 62% de los estudiantes que finalizan el MIR se quedan en el territorio aragonés, mientras que el porcentaje restante apuesta por irse a otras comunidades.

La Plataforma, que calcula que la tasa de eventualidad ronda el 35% en el caso del personal médico, considera que debe tomarse en cuenta la trayectoria laboral de muchos profesionales, entre ocho y 15 años, “con toda la experiencia que ello conlleva”. “El hecho que supondría un despido sería una gran pérdida para el sistema en cualquier área especializada”, matizan. A esto hay que sumar el notable envejecimiento de los trabajadores en medicina, ya que se prevé que “en torno al 22% se jubilará en los próximos años”.

Antecedentes de la Ley 16/2001

Remontándose a la Ley 16/2001, relacionada con la Oferta Pública de Empleo extraordinario, aprobada con un amplio consenso parlamentario, los médicos eventuales de Aragón puntualizan que esto supuso una puerta abierta para hacer fijos a los miles de trabajadores eventuales que había en la Sanidad, ya que los aspirantes tan solo tuvieron que realizar una memoria valorada en cien puntos. Los que aprobaron dicha memoria presentaron su currículum para optar al concurso de méritos. Según se establecía en la convocatoria, todos los aprobados tuvieron derecho a plaza y fueron nombrados de forma temporal personal estatutario en expectativa de destino.

Tanto la doctora Charro como el doctor Torralba defienden que “los pacientes son lo primero, lo más importante, lo único que nos hace sentir arraigados a una tierra que nos ofrece contratos denigrantes”. Pero el colectivo no soporta más injusticias, puesto que lleva más de un año demandando que se les escuche y no se han producido cambios significativos a pesar de la presión provocada por la Covid. “Lo más oportuno sería paralizar las oposiciones y comenzar a hacer contratos fijos para aquellos que cumplen con la legislación”, han concluido.

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