Luis Iribarren Betés / Licenciado en Derecho

Guitarte y el festival Sonna de la DPH

Luis Iribarren

Parafraseando a Sergio del Molino, siempre he estado en contra de lo vaciado como reivindicación. Qué daño ha hecho como mantra en boca de los perceptores de PAC jóvenes metidos por bombardeo mediático y sobreexposición a consejeros comarcales que son los que a su vez salen como protas de invertir en tractores satélite en “Tempero” de Aragón TV y que administran subvenciones para que otros vayan a vivir de qué…

Qué estrés, deben terminar con trastorno “octipolar” cuando su currículo dice que son simplemente agudos (ver todas sus acepciones donde está también la de esquinados).

Como oscense, diré que es obvio que existieron interesadas políticas de vaciamiento para concentrar mano de obra barata y laminar el desempleo que causó la mecanización agrícola desde los años 50. Los he vivido en carne ajena pero propia (la de mis padres), como mucho más de la mitad de los residentes en Zaragoza. Suerte tuvimos en mi valle que no fue expropiado más que en parte para producir agua para Ejea o árboles para Saica con restituciones que no se saben exigir o son escasas por razones que los concejales de los lugares afectados, y sus carreras políticas o colocaciones de sus parientes, sabrán.

Luego vi cómo, a partir de los 70, Huesca provincia perdía la masa encefálica de la generación anterior a la mía que se está prejubilando o camino de ella. Esas cuadrillas de mujeres y hombres de cada pueblo que con suerte prestan sus servicios en administraciones oscenses o estatales periféricas en la provincia porque tuvieron vocación de quedarse pero que, en su gran parte, tras formarse en seminarios o escuelas de magisterio, están esparcidos por España. No tantos se han desarrollado profesionalmente en Zaragoza.

Ahora retornan y son los nuevos pobladores de éxito con su jubilación de oro. El cuerpo de su politización les pide participar o influir en sus sobrinos, en genérico, que son la nueva camada de concejales. Tienen unos grupos de whatsapp que dan horror como manifestación de cariño, se llevan por delante a cualquiera. Pero no se les ve en el silencio de octubre ni en la Zuriza sin ganado.

Si la situación es así en lo que denomino Aragón Feliz, imaginemos el casi total vaciamiento de cuadros de gestión de la provincia turolense en Valencia o en Madrid. El grueso de componentes de Aragonex, lobby bastante influyente en la capital y esencial en el desarrollo de la Fundación Santa María de Albarracín, son gentes como Losantos o Pizarro… Oscenses no se visualiza ni se esperan…

Porque este es el drama, ¿es el arquitecto valenciano-turolense Guitarte quién para…? y ponedle finalización a la subordinada. El río revuelto de la revuelta turolense, ¿qué representa como denuncia?

Ya nos gustaría desde Huesca un proyecto semejante al de TarMac para el Aeropuerto de Monflorite o inversiones multimillonarias en servicios siempre deficitarios como Motorland u otros –las que ha habido son para plataformas logísticas casi llenas y tal-. Las ayudas al porcino jamonero turolense y la trufa, la de la Canal de Berdún es excelente, no arrebata a mis comarcas el primer puesto en sacrificio de canales y una competitiva industria agroalimentaria embutidora, con el liderazgo de la longaniza. Qué decir de la denominación Somontano, la inyección inicial del Gobierno de Aragón en los 90 pero hasta dónde se ha llegado (que es hasta la adquisición por multinacionales vinícolas de alguna pero la elaboración de vinos de garaje maravillosos porque todo nos va bien y cabe con calidad).

Huesca no es mendicante. Diréis que es muy sencillo teniendo el escenario pirenaico para fabricar y despachar festivales como el del Camino de Santiago de música medieval-barroca o la bellísima iniciativa del Sonna: esa que reparte por ermitas, prados y lugares no emblemáticos pero sentidos actuaciones musicales.

Con este festival, accidental del de Pirineos Sur hasta que se superen los efectos de pandemia, como con el primero se enamora a los propios músicos que intervienen. Jordi Savall, Carlos Núñez, Franco Battiato, Rachid Taha, Rozalén y todos los músicos indie o de vanguardia españoles o del mundo conocen y valoran mi paisaje, vienen en temporada baja, participarán casi por la patilla en el homenaje que la DPH a través del Sonna hará en Montanuy a Pau Donés, en su casa, el próximo 24 de julio.

Entonces no es solo paisaje, son know how oscense no interrumpido por políticos, una corriente que se sigue gobierne que gobierne que da lugar a un ambiente político de mayor diálogo entorno a potenciar el territorio. La competencia de Navarra es fuerte.

Yo no sé si son fáciles ni luego posibles de organizar estas pequeñas iniciativas con toque en otra parte, pero sí que sé que en Teruel no suceden con un entorno también sobresaliente al que desde fuera se percibe que se le dan pocas vueltas. Que todo son macroayudas institucionales para grandes proyectos, que los festivales que conozco –excepto iniciativas contadas- los organiza el Gobierno de Aragón, que el efecto de la Fundación Santa María de Albarracín consolida lo que ya va bien, que la librería de Valderrobres cierra, y que no conozco a ningún técnico cultural sobresaliente turolense y mira que estoy pendiente.

Porque Teruel no sé si mira la gestión delicada para tantos temas que hace la Diputación de Huesca ni al contrario tampoco imagino a un senderista oscense eligiendo Aliaga para caminar.

Igual es que la realidad es que cuantos menos más tocan a repartir.

Es un desastre para Aragón que la única relación entre aragoneses discurra en Zaragoza entre los hijos de inmigrantes de Berdún y Peracense en el barrio, entre gentes que no tenemos influencia alguna.

Se conoce que Teruel Existe se convierte en alternativa política para mirar su realidad en ángulo de 360 grados desde lo local, porque parece que esos partidos tradicionales que en Huesca gestionan con imaginación y nuevas tecnologías sus recursos, en el sur han sido culpables de estancamiento. Cuando han puesto y quitado gobiernos de Aragón desde su sobrerrepresentación D’Hont.

¿Verdad? ¿Os votarán los bielistas entonces?

No creo que esto último sea lo que les suceda en la realidad, salidos del armario o de la falsa en que se curan los jamones.

Lo que sí advierte el movimiento es que los políticos aragoneses de cualquier tendencia, puestos en listas cerradas desde lo piramidal, cuando se juntan en las Cortes de Aragón no se toman por ejemplo, niegan al parecer a las agrupaciones electorales –no digamos a Zaragoza ciudad- y solo hablan de sobrevivir en el partido.

Los oscenses cuando vuelven al territorio, por lo menos, recuerdan que Costa, Acín, Sender o Saura ejercen sombras alargadas, fueron becarios de su Diputación, y tienen replicantes como quien esto escribe y tantas y tantos.

¿Guitarte pretende volver la vista hacia el norte o entrar en el reparto de los fondos que reivindica y con eso ya tendrá ocupado todo su tiempo y el de los caballeros de su tabla en forma de estrella mudéjar?

Te saluda otro hijo putativo de Labordeta y Eloy, los del instituto de tu capital. Se te invita a un paseo callado por Delicias y el Prepirineo oscense donde Nocito.

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