La Guardia Civil plantea el cierre del acuartelamiento de montaña de Panticosa

El equipo de rescate se estableció en Panticosa en 1981

La Guardia Civil plantea el cierre del acuartelamiento del Equipo de Rescate e Intervención de Montaña (Ereim) de Panticosa, uno de los que más rescates realiza en toda la geografía española. La decisión, que todavía no es firme, ha sido comunicada por la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) que ha denunciado que el cierre supondría “despojar a los ciudadanos de un buen servicio”.

La unidad de rescate lleva operando en Panticosa desde 1981 y cuenta con una media de más de 70 rescates anuales, una de las cifras más altas de toda España. La decisión fue propuesta a los cargos del acuartelamiento de Panticosa en los últimos días y tendría como objetivo la centralización de los rescates en el Servicio de Rescate e Intervención de Montaña (Sereim) en Jaca.

El portavoz de AEGC en Aragón, Juan Carlos Aznar, considera que esta decisión supone una forma de “recentralizar los rescates en Jaca”. Algo que cree que degradará el servicio de alta montaña al sumar más tiempo para los rescates, así como la pérdida del conocimiento que los agentes tienen sobre los valles de Tena y del Aragón, donde operan desde Panticosa.

La AEGC ha afirmado que la Jefatura les prometió a los siete componentes de Panticosa que se aumentará la plantilla pero “sin garantizar en ningún momento que se lleguen a crear las suficientes vacantes para absorber a los siete componentes de este acuartelamiento”.

“Además de desmantelar una unidad que se ha mostrado desde su creación extremadamente eficaz, va a dejar a unos guardias sin destino con preferente para coger vacantes dentro de la provincia de Huesca, pudiendo ser o no en Grupos de Rescate de Montaña debido a la escasez o nulas vacantes ahora en la provincia y en la especialidad”, han añadido desde la Asociación.

La Asociación denuncia que “ni a los guardias civiles ni a sus familias, que tienen su residencia en el valle de Tena se les ha ofrecido la oportunidad de pasar a formar parte del Sereim de Jaca, aportando así su grandes conocimientos de la zona”. El portavoz de Aragón también cree que esta decisión supone un grave perjuicio a las familias de los agentes ya que “habían echado raíces en la zona” y que su servicio “no solo consistía en rescates, sino también en dar información al montañero. Se pierde un servicio más cercano al ciudadano”.

Los guardias civiles allí establecidos no solo piden que se detenga esta decisión sino que el servicio se refuerce debido al gran número de rescates que tiene esta zona. Un acuartelamiento que no tiene su grueso de trabajo únicamente en invierno sino también en periodo estival al ser un lugar muy conocido y concurrido por multitud de amantes de la montaña.

Por su parte, la delegada del Gobierno en Aragón, Pilar Alegría ha declarado que “no tiene información al respecto” y que solo conoce que la decisión, que todavía no es oficial, nacería de “un informe técnico”.

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