Daniel Gimeno: “Los clubes deberían estar más recompensados por todo lo que aportan a la ciudad”

Daniel Gimeno confía en recuperar la actividad previa al estado de alarma

El Stadium Casablanca se siente optimista después de ver cómo, tras catorce meses, se va recuperando la normalidad en el club. Su presidente, Daniel Gimeno, empieza a ver la luz del túnel, pero cree que los gobiernos podrían involucrarse algo más. Según asegura, deberían estar “más recompensados” por todo lo que aportan “a la ciudad y a la región”.

Pregunta.- ¿Cómo se ha vivido esta situación desde el estado de alarma y cómo se afronta esta normalidad en el Stadium Casablanca?
Respuesta.- En 72 años no había cerrado nunca, y entonces no pudo abrir durante dos meses y medio, desde marzo hasta junio. Con eso se dice todo. Cuando retomamos la actividad, tuvimos que adaptarnos al distanciamiento, las mascarillas, a no poder usar espacios cerrados… La ventaja es que tenemos 100.000 metros cuadrados y pudimos aprovechar los exteriores para, dentro de la medida que marcaba la ley, recuperar esas actividades. Eran las mínimas para que la gente pudiera tener ese servicio dentro del club.

P.- ¿Cómo se han preparado en general a toda la reapertura de movimientos y cómo se afronta la llegada de gente?
R.- Tener tanto espacio nos ha permitido utilizarlo todo para hacer las actividades al aire libre. Lo que antes hacíamos en un gimnasio, ahora lo hacemos fuera. Va mejorando la situación, se pueden utilizar espacios cerrados con medidas de seguridad y un aforo terminado. Se nota especialmente en la piscina cubierta y los vestuarios. Todo el personal está concienciado de que tienen que seguir esas medidas y llamar la atención si no se cumplen.

Desde el club tienen el reto tener las instalaciones continuamente en mantenimiento: Imagen: Stadium Casablanca

P.- Se acerca el verano y abren las piscinas…
R.- El año pasado vivimos la experiencia compartimentando los espacios para que las familias se pusieran en cuadrículas. Seguiremos con ese método porque la gente está más concienciada y es una manera de sentirse a gusto. Creemos que se va a relajar el uso de la mascarilla. Va a dar más tranquilidad y evitará el problema de personas que siempre estaban pendientes de quien llevaba y quien no.

P.- ¿Cómo se tomaron las medidas los socios?
R.- Concienciar a la gente fue complicado, algunos no se lo tomaron bien, pero ha habido una convivencia muy buena y ha sido un sitio de lujo para poder estar. En los vasos de piscina es donde hay que controlar, pero va a ser un verano más relajado que el pasado. Podremos respirar un poquito.

P.- De un momento a otro se anunció un confinamiento. ¿Cómo se vivió?
R.- Fue generalizado, con tensión ante algo desconocido. Había incertidumbre porque no sabíamos lo que iba a durar. Se mandó al ERTE a casi todos los trabajadores y se quedó un retén para hacer el mantenimiento. Daba mucha pena ir al Stadium y verlo vacío, no lo habíamos vivido nunca. Sirvió para concienciarnos de que somos débiles y que en algún momento puede pasar esto.

Daniel Gimeno empieza a ver la luz del túnel, pero cree que los gobiernos podrían involucrarse algo más

P.- Pero lo sacaron adelante.
R.- Se ha trabajado muy bien, procurando aprovechar este momento para innovar y pensar nuevas formas de atraer público y que la gente se sienta a gusto. Hemos sido un referente para quienes no podían salir de la ciudad pero querían un lugar seguro y amplio. Podía estar cualquiera en un ámbito agradable. Hay terraza y espacios verdes donde cada uno puede estar a su manera, y eso da más seguridad. Tienes opciones para poder hacer muchas cosas.

P.- ¿Cuál ha sido el problema más grave al que hacerle frente?
R.- El económico. Ha habido una bajada de actividad potente. Estábamos acostumbrados a tener actividades de sala, cursillos de natación… Asumir esa falta de ingresos ha sido lo más complicado. Nos ha pasado a todos los clubes. Ha sido duro, la economía ha sido lo que más ha influenciado la pandemia, lo que ha provocado un desfase para todas las empresas, y Stadium Casablanca no es menos. Vamos viendo la luz, que esto va a cambiar y que va a haber mas actividades.

P.- El campus de verano ha paliado problemas…
R.- Tenemos un número de inscritos muy potente y nos hace ver el futuro de otra manera, pero hay que asumir esas pérdidas que son inevitables, como en cualquier empresa que no tiene producción.

P.- ¿Qué ha cambiado en estas colonias?
R.- El verano pasado pudimos mantenerlas con pocos niños y grupos burbuja. Hubo que limitarlas para ir mucho más separados, que no hubiera contacto entre ellos… Ahora, el número de chicos por grupo aumenta, puedes hacer más cosas… Igual se puede quitar la mascarilla al aire libre. Eso sería un lujo.

P.- Era necesario sacarlas adelante…
R.- Los padres tienen la necesidad de dejar a sus hijos mientras trabajan hasta que tienen vacaciones. Damos esa oportunidad y tiene mucho éxito porque es un sitio privilegiado, con piscina, campo de futbol, salas… Permite hacer una variedad de actividades tremenda y este año va a ser mas llevadero que el pasado.

P.- En cuanto a los Gobiernos, ¿existe la sensación de que se podría hacer algo más por para salir adelante?
R.- Hemos tenido contactos con el municipal y con el autonómico. Saben de nuestra problemática. No tienen muchas posibilidades de ayudarnos, pero sí están concienciados. Ofrecen alguna pequeña ayuda, especialmente de cara a publicidad, pero sí que nos han mantenido informados en todo momento.

P.- Habría que apostar más por este tipo de centros…
R.- Aunque seamos privados, aportamos mucho al deporte y las canteras. Debería estar contemplado con más ayudas. Igual que ceden espacios a clubes de forma gratuita, nosotros también deberíamos estar recompensados por todo lo que aportamos a la ciudad y a la región. Debería haber conciencia, pero los presupuestos son los que son y recibimos únicamente las subvenciones que solicitamos para los equipos.

P.- Hay clubes cansados de las medidas de aforos, mascarillas…
R.- Hacer de policía con los abonados no es gustoso. Las normas se repiten por megafonía para que las personas las recuerden y se conciencien de esto, pero en general siempre hay una buena respuesta. Entre tanta gente, algunos se lo toman peor. En principio no hay que estar detrás de ellos porque el espacio es muy amplio y permite que no haya roces y problemas.

P.- Ha jugado en beneficio del club esa gran cantidad de espacio.
R.- 100.000 metros cuadrados es mucho para que el que quiera estar apartado se pueda buscar un rincón sin estar pasándolo mal porque hay otras personas. Cada uno lo lleva de una manera, hay gente que le da miedo, a otros les da igual… Hay que adaptarse a cada uno, pero con la posibilidad de que todos puedan buscarse un espacio. En las terrazas del bar y del restaurante están muy separadas las mesas, el que se quiere ir alejado tiene espacio de sobra. La gente lo valora y alguna vez hay que estar detrás diciendo “ponte la mascarilla”, pero no es lo habitual.

El presidente del club subraya que poco a poco vuelven los familiares y aficionados a ver los partidos. Imagen: Stadium Casablanca

P.- ¿Cómo ha visto el año a nivel deportivo?
R.- Los niños son los que mejor se han adaptado, hasta llevaban mascarilla al hacer deporte. Stadium Casablanca ha estado manteniendo su actividad desde que se ha podido, y cuando han empezado los campeonatos, hemos estado preparados. Habían estado entrenando guardando las medidas. Cuando ha habido partidos sin público, se ha controlado que nadie acceda. Hay campos al aire libre y ha habido que vallar los alrededores para que no se acercaran cumpliendo las medidas del Gobierno.

P.- Habrá sido un alivio ver cómo se recupera un poco la libertad…
R.- Poco a poco vuelven los familiares y aficionados a ver los partidos y hace que se parezca un poco a la normalidad. Aun así, los equipos han funcionado en todos los deportes. No es lo más agradable, pero ha habido una adaptación bastante buena y los críos han disfrutado haciendo el deporte que les gusta, que es lo mas importante. El año que viene será más llevadero todo.

P.- ¿En qué situación se encuentra el Stadium Casablanca a nivel institucional?
R.- Partimos de una situación complicada que hemos pasado todos. Institucionalmente tiene retos, hay ideas y proyectos, pero tenemos que ver cómo se desarrolla esta vuelta a la normalidad. A partir de ahí, podemos hacer algunos más ambiciosos. Indudablemente, tenemos el reto de hacer un seguimiento de instalaciones, de tenerlas continuamente en mantenimiento para mejorarlas en la medida de los posible.

P.- ¿Cuál es el reto más importante?
R.- Que retornen socios que teníamos y que, con estas crisis, la de 2008 y la actual, han tenido que irse. Como ha pasado en el resto de clubes, ha mermado el número de socios. Para mantener de manera eficiente y sostenible Stadium Casablanca, lo bueno sería llegar a un número de socios mayor.

P.- ¿Qué futuro le espera ahora al Stadium Casablanca?
R.- Tenemos inversiones hechas que hay que pagar y mirar la sostenibilidad del club, pero siempre buscamos ofrecer al abonado el mejor servicio, que es lo fundamental. Queremos crear nuevas secciones y actividades para que todo el mundo se pueda sentir a gusto. Tenemos en mente a las personas mayores, porque cada vez va a haber más. El baby boom marca una pirámide de población muy amplia entre los 50 y 65 años. Esa gente va a tener unas necesidades que atender porque tienen que tener su espacio. En definitiva, los grandes retos del Stadium son estar en continuo movimiento, pensar en el futuro, innovar y, sobre todo, atender al abonado de la forma mejor y de más calidad.

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