El Grupo de la Memoria Histórica de Zaragoza, sin acuerdos unánimes para cambiar calles franquistas

La vicealcaldesa, Sara Fernández,

El Grupo de Trabajo de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Zaragoza ha acordado la retirada del título de Hijo Adoptivo de la ciudad al militar Amado Loriga. Sin embargo, donde no ha habido acuerdo unánime entre los grupos municipales ha sido en los 14 expedientes de calles con nombres franquistas de Zaragoza.

El equipo de gobierno, que tiene la competencia directa sobre el cambio de nombres en el callejero, se muestra a favor de resignificar las calles Agustina Simón y Pedro Lázaro. La vicealcaldesa, Sara Fernández, ha pedido al Gobierno de Aragón que aclare la autoría de uno de sus informes para ver si es factible el cambio Gonzalo Calamita y Miguel Allué.

Desde el Partido Socialista, Alfonso Gómez ha lamentado la negativa de Vox a modificar el callejero. “El negacionismo de Vox no existe solamente en lo referido al tema de violencia machista o violencia de género, sino que con el tema de Memoria Histórica ni están ni se les espera. Hablan mucho de reconciliación, pero no proponen ninguna alternativa”.

Vox explica que los motivos para no querer retirar ninguno de los 14 nombres de las calles responden a que no está de acuerdo con la Ley de la Memoria Histórica. Su portavoz, Julio Calvo, ha asegurado que se trata de “una ley sectaria, revisionista y maniquea”, que tiene como consecuencia “que estemos perdiendo el tiempo en estas cuestiones en vez de atender las necesidades perentorias de la ciudad o la regeneración de polígonos industriales”

Zaragoza en Común solicitará un informe jurídico definitivo con el fin de que se aplique dicha ley en el menor plazo de tiempo posible. Santisteve ha reiterado la necesidad de que el Ayuntamiento “cumpla con la Ley de Memoria Democrática de Aragón” y ha insistido en que para ello “no hacen falta más documentos, ya que se acompañan informes del Senado, la Universidad de Zaragoza, la Fundación 14 de abril y la dirección general de Patrimonio del Gobierno de Aragón”.

Tapia Cementerio de Torrero

Asimismo, en la reunión mantenido esta mañana por el grupo municipal de trabajo de la Memoria Histórica se ha dado cuenta de un informe sobre el muro del cementerio de Torrero.

El informe ha sido elaborado por Ramón Betrán, el jefe del Servicio Técnico de Planificación y Diseño Urbano, profesor universitario y experto en patrimonio municipal, y analiza todo lo relativo a la intención de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón de declarar Lugar de la Memoria Democrática a una parte de la tapia del complejo zaragozano de Torrero.

Patrimonio Cultural de la DGA ha abierto un periodo de información pública para la declaración de la tapia como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, Lugar de Memoria Democrática de Aragón.

A este respecto, el informe municipal remarca que “pueden decirse que la función del muro que la Comunidad Autónoma se propone calificar como BIC formaba parte de un proceso perfectamente definido que comenzaba en la cárcel de Torrero o en otros lugares de procedencia de los reos capitales y continuaba en distintas dependencias del cementerio, como el depósito de cadáveres y las zanjas de las fosas comunes católica (única hasta 1942) y civil, u otros tipos de sepultura si los allegados reclamaban el cadáver”. No obstante, recuerda y subraya que “a lo largo del periodo 1936-1946 no fue el único lugar de fusilamiento zaragozano y tampoco el más utilizado durante la guerra”.

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