Simón ve “posible” que la mascarilla deje de ser obligatoria en lugares abiertos “a mediados o finales de junio”

Es muy posible que el fin de la obligación de usar las mascarillas se aplique en unas semanas

El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha asegurado este lunes que “es posible” que el uso de la mascarilla “en algunos lugares”, como los espacios al aire libre, “deje de ser obligatorio a mediados o finales de junio y, desde luego, durante el mes de julio”.

En rueda de prensa, ha señalado que “vamos a tener que ir progresivamente modificando el uso de las mascarillas”, a medida que avance el proceso de vacunación y siempre en función de la evolución de la pandemia. “Si seguimos manteniendo las medidas de seguridad y la evolución permanece igual, es muy posible” que el fin de la obligación se aplique “en unas semanas”.

A su juicio, el ritmo de vacunación avanza de forma adecuada y el objetivo del 70% de población inmunizada antes del final del verano “podría alcanzarse incluso antes de lo previsto”. Si es así, “podría estudiarse un poco antes de ese límite” la supresión del uso obligatorio de la mascarilla en determinados casos”.

Del mismo modo, “habría que empezar a valorar (la no obligatoriedad) para ciertos grupos muy concretos”, como las personas que viven en residencias de mayores con un 100% de inmunización.

Simón ha explicado que para que ello sea posible debería modificarse la ley de 2020 y, aunque se trate de un único artículo, “no se hace en un día, es un proceso que lleva sus propios plazos”.

Ha apuntado que la tendencia “parece indicar que en unas semanas, podríamos llegar a cierta homogeneización” en los datos de incidencia de la Covid en todo el territorio, lo que permitiría modificar la regulación a nivel estatal, siempre como acuerdo del Consejo Interterritorial de Salud.

Con todo, ha pedido “esperar a la evolución” de la pandemia y no descartó que puedan producirse diferencias entre comunidades autónomas, aunque “lo ideal” sería que la medida se adoptase en toda España.

Vacunación

Según Simón, el 19,4% de la población mayor de 16 años ha recibido ya la pauta completa de vacunación, y al 38% se le ha administrado al menos una dosis. Ha agregado que las personas mayores de 80 años están vacunadas al 100% y que la tasa de vacunación para los mayores de 60 supera también el 60%.

Ha explicado que la incidencia de la pandemia “desciende de forma muy lenta pero estable desde hace ya varias semanas”, y se espera que “se mantenga así en los próximos días”. El número de nuevos contagios decrece y también se reduce la ocupación de plazas hospitalarias y en UCI, ha proseguido, “aunque muy lentamente”. De hecho, la tasa de ocupación en cuidados intensivos es del 13,9%, si bien “en algunas comunidades todavía se encuentra en el entorno del 30%, ha apuntado.

Simón ha indicado que los contagios han descendido de forma drástica entre los mayores de 60 años, pero que en el grupo de edad que va entre los 15 y los 55 años se mantiene prácticamente estable, con “muy ligeros repuntes incluso en algunas comunidades”. Por eso, el ritmo de disminución no es tan acelerado como antes.

Todo ello es resultado del proceso de vacunación, que también ha permitido una gran reducción de la mortalidad en el grupo de edad de mayores de 60, explicó.

Segunda dosis

A su juicio, “el tema de la segunda dosis (de Pfizer o AstraZeneca para los menores de 60 años) se ha utilizado por parte de los diferentes grupos políticos, los lobbies y los medios de comunicación”, y ha apelado al binomio riesgo-beneficio para defender la opción de Pfizer que propuso el Gobierno.

Ha afirmado que los estudios sugieren que Pfizer tiene “una gran efectividad, incluso mayor que la aprobada por las investigaciones de AstraZeneca para las dos dosis”. Recalcó, en este punto, que la probabilidad de trombos con AstraZeneca “es algo más elevada” para personas más jóvenes. “Es más segura para las personas mayores”, ha declarado, y “la de Pfizer es una vacuna muy segura para la población más joven”.

Por último, se ha referido a las recomendaciones de la OMS de evitar nombrar a las distintas variantes del virus por el nombre de países de origen, ya que estigmatiza y puede llevar a malas decisiones.

Ha indicado que India es por ejemplo un país con el que España tiene muy poca relación, con lo que aquí esta cepa “puede llegarnos procedentes de otros lugares”, y no tendría mucho sentido la prohibición de vuelos. “De momento tenemos varios casos en buques, un brote de una persona infectada en Polonia y otra persona en estudio”.

En cuanto a la variante procedente de Colombia, ha asegurado que “por ahora, no parece que se esté extendiendo”. “De momento tenemos 122 casos”, y ha señalado que no hay información sobre “si escapa o no a la inmunidad” que generan las vacunas. Igual que ocurre con la india, “habrá que hacer más estudios”, ha concluido.

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