Huesca sigue luchando para erradicar el chabolismo: el poblado de Jara

La erradicación del chabolismo requiere de una intervención integral con las familias para que se puedan adaptar a la vida en el núcleo urbano

Los esfuerzos para erradicar el chabolismo en Huesca no cesan. El asentamiento de Jara (carretera Apiés, Huesca), que se construyó para un núcleo de familias muy concreto, se ha descontrolado con el paso de los años, convirtiéndose en un poblado de chabolas que no cumplen con los requisitos de una vivienda digna. Ahora, el Gobierno de Aragón ha firmado un convenio con el Ayuntamiento de Huesca que formaliza una subvención de 80.000 euros para el derribo y saneamiento de las chabolas del poblado de Jara, para su posterior realojamiento en viviendas municipales como las 88 que se construirán en la Merced.

“Este convenio nos va a ayudar a ir avanzando en un proyecto que el Ayuntamiento, en colaboración con Servicios Sociales, está llevando a cabo hace años, que son los realojos de familias que necesitan integrarse en el núcleo urbano”, explica el alcalde de Huesca, Luis Felipe, que recuerda que la ciudad ya tiene experiencia en temas como este, ya que a lo largo de los años “ya se han ido haciendo realojamientos de diferentes familias”. Además, hay que recordar que ya en 2012, se desalojó un poblado como este en la loma de los Mártires, junto al polígono de la Magantina, con buenos resultados.

El objetivo final, según el alcalde, será la erradicación del poblado chabolista, y ha recordado que no es un trabajo inmediato, sino que es un proceso progresivo que se realiza a través de los Servicios Sociales y un trabajo concreto que se realiza con cada familia. La erradicación del chabolismo requiere de una intervención integral con las familias para que se puedan adaptar a la vida en el núcleo urbano y en otra tipología de vivienda, trabajo con la comunidad de vecinos, acompañamiento para la integración en el centro escolar o la integración en el sistema de Salud.

Con este convenio, se pretende que las “familias estén plenamente integradas en el sistema educativo y sanitario, que estén integradas en la sociedad”, señala el consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro, que remarcaba que “la vivienda es el primer paso, es el derecho previo a ejercer los derechos del estado de bienestar”. Con este plan, se irán derribando las chabolas que queden vacías, para evitar que se vuelvan a ocupar.

Vivienda en la Merced 

En la reunión llevada a cabo, también se han tratado otros temas que van de la mano de este convenio, como es el caso de la vivienda en la Merced, un proyecto de construcción de vivienda asequible que servirá entre otras cosas para dar alojamiento a familias del poblado de Jara.

“Se está realizando un trabajo muy estrecho con el ayuntamiento para poder licitar las obras este verano y comenzar a construir a finales de año o principios de 2022”, señala el consejero, “la primera intervención irá más allá de la construcción de 27 de las 88 viviendas ya que supondrá todas las obras de urbanización de la calle Merced y calle san Lorenzo y la construcción de todos los servicios y espacios comunes, como el garaje, de todo el edificio”.

Soro ha aclarado que esta promoción será para alquiler asequible, “atendiendo a un sector de la población que sin estar en riesgo de vulnerabilidad tampoco pueden acceder a un alquiler en el mercado libre”. Las viviendas, además, serán construidas con los estándares de viviendas de consumo energético casi nulo.

Oficina Municipal de Vivienda

Otro de los asuntos que han sido tratados, es la creación de una Oficina Municipal de Vivienda, que servirá de guía para las familias que necesiten asesoramiento para realizar cualquier trámite relacionado con la vivienda. El Gobierno de Aragón ayudará con 30.000 euros al Ayuntamiento oscense en la creación de esta oficina, que servirá de guía también a las familias del poblado de Jara.

Huesca ya tiene experiencia 

En 2002, el Ayuntamiento oscense construyó en el camino a Jara ocho viviendas para un número de familias muy concreto. Un total de 31 personas vivían en el asentamiento, pero con el paso de los años, ha ido descontrolándose el aumento de población, siendo ya en 2010 el doble. Ahora, el asentamiento ya se ha convertido en un poblado que no cumple con los requisitos de una vivienda digna, algo que el Ayuntamiento de Huesca ha querido remediar.

La ciudad ya tiene experiencia en estos temas, ya que, en 2012, fue erradicado el poblado existente en la loma de los Mártires, junto al polígono de la Magantina. Las chabolas fueron derribadas para evitar su habitabilidad y las familias fueron realojadas e integradas en la sociedad.

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