Broto alaba la “prestación positiva” de los centros de día para las personas dependientes

La consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, ha visitado las instalaciones del centro de día Rehaplus

La labor de los centros de día a la hora de dar respuesta a las necesidades individuales de las personas mayores ha adquirido especial relevancia tras la pandemia. Con el objetivo de ayudar a gente con algún grado de dependencia o que requiere atención especializada, la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, ha alabado la importancia de estos espacios como lugares de convivencia y entornos para mantener la autonomía de este colectivo. “Cada persona mayor es una historia propia. Los centros de día son los grandes olvidados, pero suponen una prestación muy positiva para las personas dependientes”, ha expuesto la responsable del ramo en su visita a las instalaciones de Rehaplus.

Aragón dispone de un total de 215 centros de este tipo con cerca de 4.000 plazas, de las cuales 1.134 son públicas y en 700 el usuario recibe apoyo económico con la prestación vinculada al servicio. El trabajo que se desempeña en estos lugares con atenciones personalizadas permite también que las familias puedan conciliar mejor sus vidas con el trabajo y el tiempo libre. En este sentido, Broto ha incidido en la posibilidad que ofrecen los centros como propuesta o paso intermedio previo a las residencias. “Muchas veces las familias prefieren tener a estas personas mayores en sus domicilios hasta que no queda otra opción que llevarlas a residencias. Los centros de día brindan una atención específica para que la situación de dependencia no se agrave”, ha puntualizado.

La directora del centro de día Rehaplus, Asunción Lama, ha aclarado las principales funciones que desarrollan, tales como terapias comunitarias, cognitivas y de ayuda, refuerzo de las relaciones sociales o trabajo individualizado. “Aquí se no cura, sino que se recupera”, ha matizado. Lama ha reconocido que el último año ha sido muy complejo porque “la gente tenía miedo a venir”, pero la vacunación ha devuelto la confianza y ha normalizado el panorama. Rehaplus dispone de un total de 45 plazas, y actualmente acuden unos 32 usuarios. “Perseguimos mejorar la calidad de vida ejerciendo una labor social de acompañamiento. Aquí se refuerza todo aquello en lo que ha habido pérdida, y ese estímulo mejora su estado general, su ánimo y sus ganas de seguir avanzando”, ha remarcado.

Labor de Arade 

Por su parte, la gerente de la Asociación Aragonesa para la Dependencia (Arade) –agrupación a la que pertenece Rehaplus-, Paquita Morata, ha indicado la flexibilidad y capacidad de adaptación de un servicio que proporciona un “respiro” a las familias implicadas, posibilitando su vuelta al trabajo gracias a la “gran labor” de prevención y rehabilitación llevada a cabo en estos centros. Arade cuenta con 92 socios que poseen diferentes tipologías de centros de servicios sociales y donde el 78% son pymes aragonesas. Dicha asociación suma 7.000 plazas (de las que 1.200 son de centros de día) y más de 2.800 trabajadores.

Además, la reciente orden publicada en el BOA, que flexibiliza las medidas a aplicar en los centros sociales gracias al avance de la vacunación, ha rebajado a 1,5 metros la distancia de seguridad entre los usuarios, lo que facilita la realización de actividades, el trabajo de los profesionales y la convivencia comunitaria. Y es que los centros de día aragoneses comenzaron a abrir sus puertas en junio de 2020, si bien la apertura de todos ha sido progresiva en función de sus circunstancias.

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